lunes, 26 de octubre de 2009

Silencio















“La verdad sutil del universo es inexpresable e impensable.
Por ello, las enseñanzas supremas son sin palabras.
Mis propias palabras no son la medicina, sino una receta;
no son un destino, sino un mapa para que lo alcances.
Cuando llegues allí, silencia tu mente y cierra tu boca.”
(Lao Tse)

Hay que ver como nos gusta hablar. Hablar por hablar, hablar para ser, hablar para aparentar, hablar para ocultar, hablar para mostrar….bla,bla,bla.
Aquí estoy yo; desde un principio has de tener claro con quien te la estas jugando. Yo sé esto, yo sé aquello, yo he hecho, y yo haré. Opino, porque si te tomas la molestia de escucharme, puedo enseñarte muchas cosas…. el Dharma y mi lengua son no-dos. Y si no te ha quedado claro, te lo repito en un e-mail.
Y así funcionamos, valorando a los demás por sus palabras y utilizando las palabras como curriculum vitae y como cebo de rica miel. Somos nuestras palabras.
La palabra versus la economía dialéctica: donde la palabra es la hipnosis e incluso a la lujuria, el silencio es la perfección y la posibilidad de captar lo sutil. El silencio desértico nos extravía en una superficie de sonido plana y pura como el océano. El silencio es sonido, solo que mucho más difícil de escuchar.
Shhhhh…escucha un instante…

En el silencio del zazen, cada sonido vibra con otra fuerza y lo nimio cobra una dimensión gigantesca. Las palabras del kusen fluyen como desde un lugar secreto en nosotros que acabamos de descubrir. Una palabra puede surgir en el vacio y mostrarse como el más mínimo trébol verde hallado en un páramo.
Bodhidharma llegó a China, dijo dos frases y calló durante nueve años. Y aun así, nada quedó por decir.
“No hay ni origen ni cesación,
Ni permanencia ni no permanencia,
Ni unidad ni diversidad, ni ida ni venida”.
(Nagarjuna)

Nagarjuna imaginó todas las cosas vacías y reconoció que ese pensamiento que imaginaba el mundo vacío era a su vez vacío. Así, el discurso de la vacuidad es tan vacío como las cosas mismas. El mundo no es diferente del lenguaje.

Pero a Nagarjuna le sobrepasaron las palabras: “No hay final para todo lo que se puede escribir, ni hay final para todo lo que uno puede llegar a entender de un modo intelectual”, observó. Se dio cuenta que era necesario percibir profundamente por medio de la experiencia el contenido de los Sutras, pues no bastaba con mucho leer. Fue así como entró en un período de profunda meditación, del cual salió tras obtener una honda y clara percepción, tras la cual procedió a exponer las enseñanzas de la Perfección de la Sabiduría. En los últimos años de su vida abandonó las palabras y las que utilizaba eran para eludir cualquier punto de vista, cualquier afirmación o negación. Nos quedamos, al final, con el silencio de un Nagarjuna que se fue retirando lentamente de la palabra, cada vez con menos que decir, menos que explicar, cuanto más se iba acercando a la verdad. Y la verdad, parece, no está en la palabra.

"El mejor uso que se puede hacer de la palabra es callarse"
(Chuang Tse)

Lie Zi se emborrachaba de palabras. Constantemente jugaba con ellas y se enzarzaba en complicadas dialécticas con su maestro Hu Zi. Un día, tras años de práctica, vio a su maestro ahuyentar a un hechicero sin mediar palabra alguna. Al preguntarle sobre este hecho Hu Zi le respondió:
“Hace un momento he mostrado al hechicero mi Principio Ancestral.
Mi vacío ondulante e inasible,
como hierba acariciada por el viento,
como ola disolviéndose en el agua.
Por eso ha huido.”

Esta historia acaba en uno de los fragmentos más impresionantes de la literatura taoista:

“…y Lie Zi concluyó que aun no había aprendido nada,
y regresó a su casa, de la que no salió durante tres años.
Cocinaba para su mujer,
alimentaba sus cerdos como si se tratara de personas.
Se apartó de todas las cosas del mundo.
Abandonó la gema tallada por la piedra desnuda.
Solo e independiente como un trozo de tierra
en medio del mundo agitado,
habitó la Vía hasta el fin de sus días.”

Shhhhh…

Yo por un tiempo voy a callar, este es el último texto que escribo. Claro que, corro también el riesgo, si llevo demasiado al extremo el silencio, de acabar pareciendo simple o corto de mente. Aún así, más vale permanecer en silencio y parecer tonto, que abrir la boca para disipar toda duda. Así que ya me callo.

3 comentarios:

Siddharta dijo...

Magnífic, sintonitzo totalment. Però això ho has expressat amb paraules.....

Silenci i paraula es necessiten mutuament.

Gassho.

piloto dijo...

La realidad es ulusión, la ilusión es realidad.
Estas palabras tambien son vacuas.
Humildes gracias.

ingesta dijo...

no te calles por favor... creo que es mi propia frecuencia, o tenemos un concepto parecido, por favor.