sábado, 23 de octubre de 2010

¡Kwatz!

 









......pero después de esto, el practicante consumado debe separarse del Chan, obtener el título, por así decirlo, y ser lo que haya planeado convertirse: una persona que parece ser bastante común, solo otra cara entre la multitud. ¿Quién adivinaría que su rostro es un Rostro Original? ¿Quién adivinaría que esa persona ha sido una persona, dos personas y tres personas, y ahora es de nuevo una persona, una persona que vive la vida del Yo Búdico? Nadie lo puede adivinar con solo mirar.

  Y así, el problema final con el que el practicante se enfrenta, es el de penetrar realmente en el Vacío sobre el que tanto gusta teorizar a los principiantes. Debe lograr la "no-mente". En vez de proceder en una única dirección, tiene que expandirse en todas las direcciones, o como Han Shan (Montaña Fría) diría "hasta el infinito". En Chan también llamamos a esto "dejarse caer del poste de cien pies".

El Chan es un resbaladizo poste de cien pies. Es difícil de subir. Pero una vez que un practicante se encuentra sentado en lo alto, ¿qué es lo próximo que debe hacer? Dejarse caer. No puede aferrarse al Chan. Ha descubierto lo que significa estar sin ego, pero ahora debe vivir los resultados de ese descubrimiento. Sus acciones no pueden ser premeditadas y artificiales. Y de este modo alcanza la espontaneidad y se hace uno con la realidad. No necesita luchar por más tiempo.

De este modo, alcanzar el Chan es la difícil tarea de cuando empezamos; y dejar ir al Chan es la difícil tarea de cuando terminamos. La mujer u hombre de Chan no se sientan en lo alto del poste de cien pies y se quedan mirando su diploma de Iluminación. Lee el diploma, grita "¡Kwatz!", y agita el diploma a los cuatro vientos. Después salta del poste hacia el infinito.

Xu Yun

3 comentarios:

RAB//. dijo...

Buenísimo......... :D Me encantó :D

theDruid dijo...

SHIKANTAZAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Ane dijo...

Creo que teorizamos tanto en un intento, no estoy segura si del todo vano, de zambullirnos en Eso sin que "esto" nos resulte indiferente.

Y sí: buenísimo
Y sí: shikantaza
Y sí: mushotoku
Y sí: zazen. Cuando ando perdida, zazen. Si estoy contenta: zazen. Si quiero compartir: zazen. Si necesito lo que necesite: zazen.