domingo, 6 de marzo de 2011

Practicar zazen es utilizar el cuerpo para el universo entero

(...) Es ridículo utilizar este cuerpo de 1 metro 80 como un cuerpo de 1 metro 80. Es ridículo utilizar sus 50 u 80 años como 50 u 80 años. No morir eternamente, vivir eternamente, penetrar el universo entero en las diez direcciones, es lo único que no es ridículo. El budismo no es ni japonés ni chino. No es ni historia, ni arqueología, ni psicología, ni moral. Es el modo de saber cómo mover nuestro cuerpo, es allí donde podemos encontrar la vida auténtica.

Por consiguiente, la f
e no es una súplica a Dios. No es decir: “Concédeme la salud, evítame la desdicha.” La fe no es mendigar ni a Dios ni a Buda. La religión debe ser real, práctica. Utilizar este cuerpo para el universo entero es nuestra práctica de zazen. Utilizar nuestro ego, solamente por él mismo, es hacer lo mismo que hacen los pájaros, los perros, los gatos y los gusanos. La religión es satisfacer el último deseo humano. Alcanzar este último deseo humano, sólo puede hacerlo cada uno, no lo pueden crear los otros, aunque debáis soportar las decisiones de un rey, aunque os tengan que ejecutar y os arranquen vuestra preciosa vida. Si guardáis en vuestro espíritu este punto último, hasta en el peor momento, podréis realizar este deseo, el más alto, el más elevado.

Esta cosa
última del ser humano es lo que yo llamo zazen. Zazen es lo que hay de último en el ser humano, lo más elevado, lo más maravilloso. Por esto no puede ser comprendido por quienes piensan que todo lo que hay en una caja es un tesoro. El tesoro llena el universo entero. La felicidad no tiene una forma fija, estancada, porque la felicidad no es algo fijo: perseguirla es igual que perseguir la desdicha. Cuando se comprende esto y cuando uno se sienta, nuestro ego se vuelve completamente transparente, uno ve el ego sin límite, tan vasto como el cielo y la tierra. Esto significa simplemente sentarse en silencio: SHIKANTAZA

(…) Cada u
no es el lugar en el que Buda aparece. Los seres humanos practican el mismo zazen que Buda. Con un cuerpo humano, creamos Buda, es zazen. Por eso, desde el punto de vista del ser humano, zazen es inútil, pero zazen actúa en la raiz. Vivir plenamente con el universo, moverse plenamente con el universo, respirar plenamente con el universo. Tener una actitud de la vida exacta y vivir plenamente a través de las diez direcciones, desde los cielos más elevados hasta los abismos más profundos, es lo que yo llamo la práctica de la Vía. Ahí existe zazen. Zazen se hace y se practica con todo nuestro cuerpo.

KODO SAWAKI

Fuente: Revista Zen núm. 12

2 comentarios:

Siddharta dijo...

Acabo de descubrir ara aquest escrit. És impresionant!!! ABSOLUTAMENT d'acord. No hi tobo a faltar ni una coma, ni sobra un punt. És aixó. El meu cos és l'Univers sencer.

GASSHO.

Anónimo dijo...

esto es lo mas