martes, 19 de abril de 2011

Cocinar sin sombra de temor











-La mejor sopa es aquella que pide a gritos ser hecha.
-El precio de la comida no guarda relación con su sabor.
-Cuando no sepas que hacer con lo que has comprado, no te preocupes más de lo necesario. Cuando llegue  el momento querrá ser cocinada de la mejor manera.
-Los platos más deliciosos y nutritivos son aquellos cocinados sin sombra de temor.
-Restituye cada cosa a su sitio. Trata bién las basuras, el camino al vertedero está cuajado de luna y estrellas.
-Comer es muy simple, cocinar también.
-El tenzo no es un santo. No sufre si no puede meditar. Las burbujas de la comida le llevan al dojo.
-!Qué hermosa está la mañana cuando salgo del dojo a remover la sopa de arroz!
-No busques tomates en invierno y, si lo haces, confórmate con los que encuentres.
-Los boniatos no solo se comen en la fiesta de Todos los Santos.
-Oye lo que digan, pero sin dejar que te ensordezcan.
-Los cuchillos son mis amigos, cortan la comida, no los dedos.
-Si quieres agasajar a alguien, no lo hagas según las costumbres de la etiqueta, primero ponle la mesa en tu corazón.
-La cocina, el Dojo, los delantales y el Kesa no están separados.
-Los ojos ávidos son incrédulos. No permitas que estropeen esta hermosa remolacha.
-El profundo verdor del perejil llenó de alegría a Ricardo.
-!Esas grandes ollas que no pesan!

Anna Lopez.
(Ella recogió mis pobres ingredientes cuando llegué al Dojo de Barcelona y cocinó un Bodhisatva)
Toni.

3 comentarios:

ane dijo...

3gasshô estilo frente-a-tierra (bueno, o sanpai):

para Anna que cocinó
para Toni que se dejó cocinar
para la entrada que Toni ha cocinado.

Roberto Poveda dijo...

"Los cuchillos son mis amigos, cortan la comida, no los dedos", si, pero siempre que prestes atención mientras cortas. Y si, por no prestar atención, te cortas... siguen siendo tus amigos, tus maestros.

gyoko dijo...

No haremos como los niños que castigan pegando al canto de la mesa despues de golpearse la cabeza.
Normalmente lo que nos corta no es el cuchillo sino nuestra falta de atención.

Toni