jueves, 19 de mayo de 2011

Consideraciones entorno a la ciencia de la libertad


La esencia del zen consiste en liberar a la mente del hechizo hipnótico que le ocasionan sus propias creaciones, Esta liberación implica, por una parte, la eliminación de todas las limitaciones superfluas y desagradables y por la otra, el desarrollo de todas las capacidades y funciones latentes que permanecen dormidas tras aquellas.

Los antíguos maestros zen encarnaron con su propia vida la enseñanza Budhica de que la autenticidad espiritual no debe basarse en la tradición ni en el convencionalismo, sino en la libertad.

En la actualidad se habla mucho de la represión social, política y económica, considerándose que otros tipos de condicionamientos más sutiles, como, por ejemplo, las servidumbres emocionales e intelectuales, son meros efectos colaterales, simples consecuencias secundarias de otras formas de represión más evidentes.
En el mismo sentido, suele creerse que todo condicionamiento procede fundamentalmente del exterior y qye sus manifestaciones internas no son más que meras reacciones, o simples adaptaciones, a las condiciones externas.

Para el pensamiento budista, sin embargo, el origen de toda opresión, ya provenga de los demás o de uno mismo, se encuentra en la mente. Desde ese punto de vista, los movimientos de liberación y reforma social jamás serán completamente eficaces porque sólo se ocupan de los síntomas de la opresión y la injusticia sin llegar a vislumbrar su verdadera causa. La história está llena de revolucionarios que terminaron convirtiéndose en tiranos, de organizaciones creadas con el fin de proteger los derechos humanos que acabaron usurpándolos y de instituciones instauradas para erradicar la ignorancia que terminaron aprisionando a las mentes en la carcel de la autoridad establecida. Además, según afirma el zen, hasta la misma búsqueda de la libertad psicológica, política o social puede terminar convirtiéndose en una prisión.

Sin embargo el budismo insiste en la posibilidad de alcanzar la verdadera libertad, pero para ello, debemos sacrificar los mismos mitos el ilusiones que inspiraron su búsqueda. Por otra parte, aunque el budismo considera que la mente constituye la principal fuente de toda esclavitud tambien afirma, paradojicamente que en ella radica el fundamento de la iluminación y que, tras las preocupaciones y temores cotidianos, se oculta un potencial insospechado.

¿Que es lo que nos esclaviza? segun el budismo somos nosotros mismos quienes nos atrapamos en la red de las ideas, las palabras y las acciones personales o colectivas. Este es el origen común de la neurosis individual, de la opresión social , del sufrimiento que nos inflingimos a nosotros mismos y del que causamos a nuestros semejantes.

Pero las ideas, las palabras y las acciones dependen de sutiles actitudes mentales inconscientes. Y, a su vez, estas actitudes, ocultas normalmente tras su propia subjetividad, se ven reforzadas continuamente por dichas ideas, palabras y acciones. No es de extrañar, pues, que el zen denomine "atarse sin cuerda" a este tipo de esclavitud.

Según el zen, las diversas manifestaciones de la esclavitud son el resultado de una confusion fundamental descrita clasicamente como "confundir al señor con el sirviente" o "tomar al invitado por el anfitrión".

Hasta las formas más evidentes de opresión, como la esclavitud política y económica de los pueblos, por ejemplo, se originan en nuestra dependencia de los pensamientos, de las palabras y las acciones. En este setido, el budismo reconoce la extrema sugestibilidad de la mente e insiste en "dominar a la mente en lugar de ser dominado por ella".

Esto está fusilado directamente del libro La esencia del Zen de Thomas Cleary.
Recomiendo efusivamente su lectura.

2 comentarios:

PazzaP dijo...

Pues fusilan muy bien en este sitio. Me lo pido. ¿Puedo...? :)

Comando Dharma dijo...

todo lo que está en este blog está a disposición de sus usuarios, claro que puedes