sábado, 4 de junio de 2011

EL VIEJO ARBOL MUERTO EN EL CORAZÓN DE LA MONTAÑA


El viejo árbol muerto en el corazón de la montaña
precipita su cuerpo
hacia lo más profundo del abismo sin fondo.
Limado por el viento,
lavado por la lluvia,
desmembrado por las tempestades,
ha padecido mil inviernos.
Solo la esencia del árbol subsiste.
Aunque lo dividamos con el hacha,
no encontraremos su esencia.
El árbol es espléndido,
sin embargo carece de flores, hojas y ramas,
no tiene corteza ni savia.
Está completamente seco,
acumuló la esencia de su experiencia secular.

El dojo zen también se llama dojo del árbol muerto.
¿qué quiere decir esto?
Detenerlo todo, abandonar cualquier pensamiento consciente,
sin finalidad,
sin deseo de convertirse en dios,
sin bien ni mal.

Zazen es el árbol muerto,
no una técinca del bienestar
ni una carrera social,
está más allá, mucho más allá.
Quiere horadar las nubes,
como la cima de la gran montaña.

La vida del hombre es como un océano,
rizado a veces por la brisa, a veces una cordillera de agua;
pero sólo algunas olas llegan al poderoso acantilado.

Los hombres no ven desde la playa más que le flujo y reflujo de las aguas.
sus ojos no llegan al gran océano.

Tras el canto del mirlo,
la montaña parece aún más silenciosa.

Creer, practicar, experimentar aqui y ahora
la vieja, la eterna verdad, en toda su frescura.
Tal es el espíritu del Zen.


Maesto Taisen Deshimaru
Libro la práctica del zen.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La primera vez que léi este texto, no entendí nada pero quedé profundamente conmocionado.
No se por qué, no sé como resonó, pero en ese momente decidí meditar en un dojo zen

Xaro La dijo...

Me inspiró ests haiku la primera parte del poema.

Gracias Toni muy especial este poema.
Con tu permiso lo pondré en mi blog bajo el haiku.

Con mil inviernos
Limado por el viento;
El viejo árbol.

Un abrazo amigo Toni