lunes, 25 de julio de 2011

loto en el fango



En épocas de mucha hambre, las hijas de los granjeros vendían sus cuerpos para paliar las necesidades familiares. Estas prostitutas eran conocidas con el nombre de "loto en el fango". En un dibujo que representaba a una de estas prostitutas, el Maestro Takuan escribió el poema siguiente:


El Buda vende la doctrina,
los patriarcas venden al Buda, 
los maestros venden a los patriarcas.
Ellas venden su cuerpo
para que se aplaquen las pasiones
de todos los seres.
La forma no es diferente del vacío
ni las pasiones de la sabiduría.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Vaya joya!

ane

Siddharta dijo...

Poema preciós!

I ja és hora de desmontar tots els mites i la hipocresia que hem teixit entorn de la prostitució (com de la sexualitat i l'erotisme en general). Que dificil sembla de vegades conjugar espiritualitat i una sexualitat lliure de mites, tabús i imposicions! Celebro aquest poema que il·lumina aquest terreny tan difícil.

sho gu dijo...

Este poema, para mi forma de entender, no es una apología de la prostitución, ni una apología de la explotación de la mujer por el hombre, imagino que estas mujeres, que empujadas por el hambre y sus familias, vendían sus cuerpos, también dejaban marcado su futuro, siendo vistas para siempre como prostitutas.
Creo que Takuan, al compararlas con los Budhas y los Patriarcas, quiere restituirles el honor que no perdieron nunca.

Toni.