lunes, 17 de octubre de 2011

53'



—¡Buenos días! —dijo el principito.
—¡Buenos días! —respondió el comerciante.
Era un comerciante de píldoras perfeccionadas que quitan la sed. Se toma una por semana y ya no se sienten ganas de beber. 
—¿Por qué vendes eso? —preguntó el principito. 
—Porque con esto se economiza mucho tiempo. Según el cálculo hecho por los expertos, se ahorran cincuenta y tres minutos por semana.
—¿Y qué se hace con esos cincuenta y tres minutos?
—Lo que cada uno quiere... "Si yo dispusiera de cincuenta y tres minutos —pensó el principito— caminaría suavemente hacia una fuente...

2 comentarios:

Frida la llorona dijo...

El petit princep es molt inteligent...

Salutacions Toni.

ane dijo...

Y la besaría a pequeños sorbitos.