lunes, 24 de octubre de 2011

puro como la nieve y la luna


El zen del despertar silencioso de Wanshi

Todas las cosas proceden del espíritu.
Cuando el espíritu está en silencio las apariencias cesan.
¿Quién es el otro? ¿quién soy yo?,
cuando ya no hay ningún signo de diferenciación ni siquiera puede concebirse un simple átomo.
Cuando no nace ningún pensamiento estáis antes del útero y después del cuerpo muerto.
No es más que un incomprensible lazo luminoso y nada está separado.
Ni rincones ni cimas ni huellas, eso no se puede oscurecer.
Lo que no puede oscurecerse es la sabiduría innata.
El lugar de esta sabiduría innata se llama "don esencial", y no puede obtenerse nada por encima de su "don".
Vacío, abierto, sutilmente sagaz, sin imagen, oyendo verdaderamente sin eco.
Así pues se dice: "no puede ser alcanzado ni por el ojo, ni por la oreja"
Es el punto último, la armonización.
La luz nace en él y en él se refleja todo el universo por todas partes.
Todo es esto y este todo es la vida de los monjes con el kesa.
Sobre todo no toméis prestados los asuntos domésticos de los demás.
Es indispensable comprenderlo uno mismo.
Así es la enseñanza de mi casa.

Cuando comprendéis que todas las cosas están vacías vuestro espíritu queda libre y puede moverse por encima de cada átomo de polvo.
El primer rayo de luz penetra por todas partes y se transforma según las energías y las circunstancias.
Todo lo que encuentra es el origen iluminando profundamente todas las formas, vacío y sin compañía.
El viento en los pinos, la luna sobre el agua; la armonía, el espíritu que no vaga, sin chocar con los fenómenos.
La esencia es estar vacío dentro y tener el espacio libre (todo el universo) como garante exterior, sin mezclarlos.
igual que la primavera trae las flores,
igual que el espejo refleja las imágenes,
en el centro de la perturbación y del tumulto os mantendréis de forma natural por encima de todo, tranquilos y serenos.

Cuando estéis totalmente apacibles y cuando vuestra vida sea fresca y tranquila, percibiréis el vacío de las edades; nada puede perturbarlo, nada puede obstruirlo.

Vacío, absoluto, completo, claro, luminoso, existe desde siempre y nunca se oscurece.
Si comprendéis esto, entonces aquí y ahora, con un simple movimiento de cabeza, ya no os dejaréis guiar ni por el nacimiento ni por la muerte y no permaneceréis ni en el aniquilamiento ni en la eternidad.
Si queréis cambiar os transformaréis con la miríadas de formas de las múltiples apariencias.
Si queréis permanecer inmóviles podréis cubrir y mantener como hacen el sol y la tierra.
Lo que aparece o desaparece, lo que se cierra o se abre, todo, depende de vosotros.

Ver de día el sol y la luna de noche, en el momento en que ya no hay engaños es cuando un monje con el kesa anda sólidamente en paz; naturalmente no hay rincones ni costuras.
Si queréis estar asó tenéis que dejar de lado las cavilaciones y las turbulencias el espíritu.
¿Queréis dejar de quejaros? entonces tenéis que cortar y abandonar, podréis entonces brillar a través de todo.
Luz e imagen, ambas olvidadas, piel y carne caídas, todos los sentidos completamente purificados, naturalmente los ojos están claros.
Vuestras capacidades están enteras, sin teneros que agarrar a nada, en cada instante estáis en armonía.
En la luz existe la oscuridad, en la oscuridad existe la luz.
Una barca solitaria arrastra la luna
la noche permanece entre las flores de las cañas.
Después de todo, un rayo de luz no es más que esto.

Limpio, puro, perfectamente claro; el poder del ojo no puede alcanzar sus propios límites.
Permaneciendo silencioso, vacío e ilimitado, el alcance des espíritu no puede lograr su fin.
El que busca con sinceridad descubre su esencia fundamental; ni los demonios ni los Budas pueden perturbarlo, ni el polvo ni las manchas pueden alcanzarlo.
Tanto si encuentra lo redondo como lo cuadrado sus acciones son siempre apropiadas.
La infinitud de las acciones inconcebibles se completan sutilmente una con otra.
La primavera nace de esta tierra y acaba en esta tierra.
Y todos poseemos esto.

De hecho no hay ningún camino para estudiar esto.
Su esencia reside en el cuerpo vacío y abierto, tan amplio como el espacio, entonces en todas partes seréis exactos.
Este despertar no se puede limitar, esta claridad no se puede mezclar.
La luna sigue la corriente del agua
la lluvia persigue el recorrido de las nubes.
En definitiva no hay tanto espíritu como para engendrar tantas cosas.

No os preocupéis voluntariamente por los fenómenos e, inconscientemente, los fenómenos ya no os molestarán.
Cuerpo y espíritu son uno y no hay nada fuera del cuerpo.
La misma esencia , la misma función, la misma substancia, un solo nombre.
Cada uno de los sentidos y de las sensaciones, todos los sentidos y todas las sensaciones son inmediatos y absolutos.
A pesar de que se haya dicho que un sabio no tiene ego, no hay nada que no sea su ego.
Es tan evidente y está tan claro que podéis comprender que intentar limitarlo o liberarlo es como un búfalo blanco en una llanura al que no conseguís cazar ni aunque lo intentéis.

Las acciones y el descanso de un hombre de la vía son semejantes a las nubes que flotan sin espíritu, semejantes a la luna llena que se refleja en todas partes.
Nada los detiene, siguen claros en medio de las miríadas de cosas y permanecen apacibles.
En contacto con el curso de los fenómenos, éstos no les afectan ni se mezclan con ellos. Tienen la misma esencia puesto que esa esencia es ellos mismos.
Las palabras no pueden expresar esto, el pensamiento no puede acceder a ello, es trascendente, absoluto, libre  y está por encima del esfuerzo, inconcebiblemente se hace realidad al margen de la emoción y del intelecto.
Se actualiza en la vida cotidiana, se lleva de nuevo a casa.
Comprender el nacimiento y la muerte, ir más allá de las causas y de las condiciones, esta visión auténtica es la esencia de la conciencia y fundamentalmente no tiene morada.
Por eso se dice "El espíritu que da vida a las cosas no reside en ningún sitio".

Cuando os paráis es como el océano que recibe todos los ríos que recuperan un único sabor.
Cuando os ponéis en movimiento es como el tiempo eterno cabalgando sobre el viento salvaje;
todo vuelve a un único punto, todo se va junto.
¿Eso no es alcanzar la verdadera fuente? ¿La manifestación de la gran función?
Los monjes con el kesa cambian de forma según las circunstancias y así deben ser.
¿pero cuándo habéis establecido vuestro espíritu y reflexionado sobre los fenómenos materiales?.
Tenéis que comprender esto en profundidad.

Andando en el espacio, olvidado todo, iluminado a través de la oscuridad, un instante de espiritualidad radiante e ilimitado.
Se corta el espíritu del pasado, del presente y del futuro, los enmarañamientos de los cinco elementos que se agotan.
Vacío y claro, luminoso, brillante sólo a través de las edades; cuando los monjes con el kesa pueden ser así, ya no están apegados ni al nacimiento ni a la muerte.
A medida que actúan dejan que todo vaya por encima de los acantilados, no quedándose con nada a lo que agarrarse, bajo sus pies se corta el hilo y con un solo paso trascienden todas las cosas.
Los Budas y los patriarcas no pisan nuestra propia realidad y tampoco nuestro suelo maravillosamente luminoso.
Eso es lo que se llama el Sí y también es el instante en que uno hereda de los asuntos familiares.
Es el momento en que os enredáis en vuestros pensamientos estáis atrapados en el flujo de la rutina.
Vacío, siempre despierto, claro, brillante sin cesar;
la blancura de las flores de las cañas se manifiesta
remando en una barca solitaria
moviéndose sin trabas
ese instante es tal y como es.
Pero dime:
¿quién es? Decidios al instante.

Un monje con el kesa vagando por el mundo, tendría que vaciar y abrir su espíritu de tal manera que en él no quede ni una mota de polvo.
Solo en ese caso puede responder habilmente, sin dejarse enredar por los fenómenos, ni dejarse limitar por los principios; apareciendo y desapareciendo enteramente dentro, tiene su parte de libertad. En el momento en que uno se enmaraña en pensamientos complicados se entierra a sí mismo.

Lo esencial es encarnarlo totalmente.
Entonces, naturalmente, el sable vagabundo y la multitud de los fenómenos ya no entrechocarán, la caja coincidirá perfectamente con su tapadera.
Ser capaz de guardar en el silo las cosechas y de hacer que cesen todos los escapes es ser un hombre que puede dirigir los asuntos de familia.
Este hombre ha nacido de ello;
las blancas nubes entran en el valle
y la brillante luna rodea las montañas
hay un momento en que uno se fusiona con el padre.
Por eso se dice: "tres hombres se apoyan en un único bastón y duermen en una única cama"
En el interior y en el exterior  ya no hay ninguna huella:
unidad con todas las cosas
libre como las nubes de bruma y de lluvia
profundo como las aguas de otoño.
Buena gente, acordaos de esto antes de poder alcanzar la realización.

Vacío, disponible, claro, tranquilo, frío , austero, puro, real, así nos limpiamos de las costumbres residuales de las innumerables vidas.
Cuando se agotan las mancillas de la rutina entonces aparece la luz original, brillando a través de nuestro cráneo.
No admiten nada más; es como el cielo y el agua rutilante del otoño, como la nieve y la luna que tienen el mismo color.
Este reino no tiene fronteras y está más allá de cualquier lugar.
Amplio y sólido, sin extremidad ni costura, tenéis que despojaros de todo, para estar allí antes incluso de saberlo.
Cuando lo abandonáis todo, el pensamiento y la palabra están a mil leguas  y no existe ningún principio para la conceptualización. ¿cómo podría existir la menor cosa para designar?
Solo aquel cuyo fondo del cubo de agua ha caído podrá creer totalmente.
Por eso se dice:
"Haced realidad solo la unidad. Cuando la unidad se hace realidad, podéis lanzaros a la acción y entrar en el mundo". La libertad de vuestros actos será entonces evidente.
El sonido y la forma, la imagen y el eco son inmediatos, sin huellas.

Wanshi Shogaku
(Traducción al frances de Etienne Zeisler. Versión de Begoña Aguiriano)

2 comentarios:

Frida la llorona dijo...

Toni, graias por compartir....sabiduria.

Gashó

ane dijo...

No sé por qué le tengo especial cariño a Wanshi. A lo mejor por lo de la iluminación silenciosa.

Esta entrada la esperaba y ahora que ya la he leído despacio y la he escrito a mano en mi cuaderno dibujando las letras... gracias, Comando. Y un beso.