domingo, 20 de noviembre de 2011

la liberación


La puerta inconcebible de la gran liberación se halla en cada uno de nosotros. Esa puerta jamás ha tenido ningún defecto y siempre ha estado abierta. Pero nuestra ignorancia, las emociones conflictivas y las concepciones habituales sobre el "yo" y los "otros", y sobre lo correcto y lo incorrecto, distorsionan nuestras facultades y enturbian nuestra capacidad de comprensión sumergiéndonos en el océano del sufrimiento. Por ello es por lo que los budhas y los maestros zen se ha ocupado de suministrar métodos provisionales, recursos temporales y medicinas ilusorias capaces de curar enfermedades ilusorias.
Las diferentes enseñanzas y técnicas de los budhas y los maestros zen fueron concebidas para que pudiéramos dar un paso atrás, retornar a nosotros mismos, comprender nuestra mente original, contemplar nuestra verdadera naturaleza y alcanzar, así, un estado de reposo, paz y felicidad absolutas.

Maestro Yuansou

Del libro La esencia del zen
Thomas Cleary

2 comentarios:

Xaro La dijo...

Retornar a nosotros mismos. Regresar a casa, al verdadero hogar.

Hace unos pocos dias escribí este haiku:
Bajo un pino alto
Silenciada la mente;
Vuelvo a casa.

Gracias por tan buenisima entrada.
Un abrazo.

Siddharta dijo...

Molt cert!!!