domingo, 1 de julio de 2012

canción





lo sé, parece ser que un monje zen debe ser comedido, yo en cambio estoy enamorado apasionadamente de esta práctica, seguramente por eso nunca me iluminaré pero me da igual.


por eso dedico canciones de amor a mi amor (zazen) como en esos viejos programas de canciones dedicadas de la radio de mi infancia.


Toni.

De qué callada manera
se me adentra usted sonriendo
como si fuera la primavera,
yo muriendo.
Y de qué modo sutil
me derramó en la camisa
todas las flores de abril.
¿Quién le dijo que yo era
risa siempre, nunca llanto?
Como si fuera la primavera,
¡no soy tanto!
En cambio, qué espiritual
que usted me brinde una rosa
de su rosal principal.
De qué callada manera
se me adentra usted sonriendo
como si fuera la primavera,
yo muriendo,
yo muriendo.

Nicolas Guillén



2 comentarios:

Roberto Poveda Anadón dijo...

La canción es bella y, por otra parte, no creo que a Kodo Sawaki o, por ejemplo, a Ikkyu, se les pudiese llamar precisamente comedidos.

Roberto Poveda Anadón dijo...

Y, por cierto, a Kodo Sawaki (ese que montó ese lío sin el cual probablemente muchos de nosotros no estaríamos sentándonos hoy) iluminarse le importaba un pito.

Para qué tendríamos que intentar atrapar el satori, si nos rodea por todas partes.

Un abrazo