domingo, 8 de julio de 2012

nada



Un día un monje recibió a un visitante de categoría. Se prepara para ofrecerle té y pastas, en ese momento se da cuenta de que no tiene ni té ni pastas.
Dice al visitante: "perdóneme, pero no tengo nada. ¿Quiere usted compartir esta nada conmigo?

Si habeis venido para obtener algo, os habéis equivocado, os habéis equivocado de dirección. 
Aquí no podéis obtener nada, esa nada no es cuantificable y, sin embargo, esa nada es lo más precioso que existe.

Raphaël Doko Triet




3 comentarios:

Ki dijo...

Cuando me conformo con nada es cuando me conformo con todo.

Xaro La dijo...

Me ha encantado

"Lo más precioso que existe".

Un abrazo

Anónimo dijo...

si no hay nada ,entonces no hay nada ,eso es