sábado, 7 de julio de 2012

Nadando



Me sumerjo en el agua, 
el silencio me moja,
una vibración espesa tapa los poros de la piel.
Encerrado en una placenta de piedras azules me muevo, 
libre, desnudo del mundo.
A veces creo poder respirar sin sacar la cabeza,
el movimiento es uno,
soy agua y el agua es mi cuerpo.
Nos movemos sin discordia, 
acompasados me besa los labios
y dejo que penetre en los orificios de la nariz.
Se retira sola, 
perfecta armonía, 
impera el equilibrio...
No hay lugar donde no acaricie su textura,
la abrazo constantemente,
me acuna con suavidad.
La ingravidez es su mirada cariñosa,
siento el corazón latir hasta el infinito.
Los pulmones dilatan espacio dentro de más espacio,
la mente se diluye,
es agua que baila. 
Los pensamientos mojados caen hasta el fondo,
efervescencia de un segundo,
simplemente me muevo
y en el movimiento mismo encuentro
la esencia del movimiento que se mueve,
y se mueve y se mueve... Ad infinutum.
De repente... todo se para...
El parto es inminente,
salgo del agua,
mi primera bocanada de aire,
otra realidad me penetra.
Camino, cojo la toalla,
observo alrededor..
La vida es sufrimiento...

Sergi Iglesias