martes, 14 de agosto de 2012

el gato atado




El maestro de zen y sus discípulos comenzaron su meditación de la tarde.

El gato que vivía en el monasterio hacía tanto ruido que distrajo los monjes de su práctica, así que el maestro dio ordenes atar al gato durante toda la práctica de la tarde.

Cuando el profesor murió años más tarde, el gato continuó siendo atado durante la sesión de meditación. Y cuando, a la larga, el gato murió, otro gato fue traído al monasterio y atado durante las sesiones de práctica.

Siglos más tarde, eruditos descendientes del maestro de zen escribieron tratados sobre la significación espiritual de atar un gato para la práctica de la meditación.

3 comentarios:

Xaro La dijo...

Vaya...

Siddharta dijo...

Quants gats lligats hi deuen haver!

Una abraçada.

Anónimo dijo...

khalil gibran