lunes, 20 de agosto de 2012

revolviendo sutras I


cuando comencé a practicar el zen y leía los libros creí entender alguna de las cosas que decían, años más tarde leyendo los mismos libros las mismas palabras, las mismas letras. todo había cambiado ya no decían lo mismo, me mostraban otras cosas antes invisibles para mi.

¿son los sutras prismáticos que nos permiten ver lo que está en la lejanía o espejos en los que vemos un rostro que al pricipio es extraño para nosotros, y que poco a poco y gracias a zazen vamos reconociendo hasta que nos damos cuenta que es nuestro propio rostro original?


4 comentarios:

Xaro La dijo...

También a mi me pasa, creo que a todos debe de pasarles más o menos... y es bueno verdad?

Un abrazo

Ki dijo...

Muchas gracias Toni!!

Roberto Poveda Anadón dijo...

Desde mi punto de vista los sutras y nuestra vida cotidiana son como cuerdas de un instrumento. Cuando la frecuencia natural de uno y otro están en consonancia, al sonar una cuerda suena por resonancia la otra.

Roberto Poveda Anadón dijo...

Cuando el instrumento (nosotros) está bien afinado (por la práctica) el sutra resuena.