domingo, 30 de septiembre de 2012

testimonio




Carlos no es Carlos. Carlos ha querido ser muchas cosas: ha querido ser astronauta, sindicalista, químico, maestro de artes marciales,…ha querido ser un gran amante, un gran artista, Carlos quiere ser hoy dia muchas cosas: quiere ser un gran practicante de yoga, un gran practicante de zazen, quiere ser erudito en anatomía, quiere ser bueno en el trabajo y quiere ser un gran padre. Pero resulta que Carlos no es Carlos.

Carlos busca y busca y no encuentra. Si no llena su cabeza con ideas como hace casi siempre de pronto puede pasar que un profundo sentimiento de soledad le lleve a una desagradable sensación de vacío existencial. Carlos tiene amigos, tiene suficiente dinero, tiene familia, tiene una hija y tiene amigos, tiene trabajo y no es tonto del todo, Carlos tiene cultura y en algunas cosas sabe de lo que habla. Pero Carlos no es Carlos porque quiere ser muchas cosas para llenar su vacío existencial. Carlos cree que aun no es, que ser llegará en el futuro. Le han dicho que no es así y se lo cree, se cree eso de que sólo existe el aquí y ahora pero el 99% del dia la mente de Carlos genera ilusioines y poco después (unas horas, unos días o unos meses después) estas se destruyen para dar paso a una crisis y a generar nuevas ilusiones, por tanto la mayor parte del tiempo no es ni aquí ni ahora.

Carlos tiene miedo de que no tenga nada útil que enseñar a su hija. Carlos teme transpasar a su hija el pesado lastre de su desmoralización.

Carlos hace poco zazen. Cada vez le cuesta más hacer sacrificios. Alguna vez durante zazen o después de zazen pero vinculado con él los ojos perciben más luz (literalmente) y la mente se calma. Entonces ve un poco y ve como vuelve a enturbiarse la mente y ve como la luz se apaga un poco.

Carlos no quiere aceptar que tiene tendencia a la desmoralización y al desanimo. Una parte de su cerebro dice que eso es etiquetar, otra dice que más vale poner un nombre para que nos entendamos.

Carlos ha aprendido una cosa de zazen después de dos años: ya no espera nada. Si puede se concentra, si no no se concentra. Si puede está erguido pero si no se deja caer. Si puede la respiración es suave, pero a veces es forzada y superficial. Al menos no duele tanto la espalda como al principio. Ahora duele la rodilla derecha.

Aun así de vez en cuando se levanta a las 7h de la mañana de un sábado y se va al dojo. No va convencido, no va con ánimos, ni espera mucho. Piensa que si al menos el zazen no le ayude le animará un café y croissant después.

A Carlos le da vergüenza escribir esto (le da vergüenza escribirlo en tercera persona como hacen los cobardes), y le da vergüenza enseñarlo a los demás. No quiere dar lástima pero tampoco quiere estar aislado. Puede que unas letras sinceras le sirvan a alguien que esté por ahí.

Puede que mañana Carlos haga un poco de zazen o puede que simplemente haga todas las obligaciones diarias sin ofrecer resistencia y sin entusiasmo.

Ahora pensará si borrar todo esto o enviárselo a alguien.

8 comentarios:

gorka dijo...

Valiente Carlos por abrir su corazón...

Abrazos!!

Xaro La dijo...

Querido Tony, cómo has podido describir mi mundana vida tan fielmente?

Gracias y un abrazo desde el Dharma

Mushotoku dijo...

Muchisimas gracias por compartirlo,
me ha ayuda mucho leer estas palabras.

Siddharta dijo...

El Zen no es un juego. O se es o no se es. Se salta o no se salta. Un "poco" de zazen no sirve para nada. ¡Toda la carne en el asador! Y hay que leer los textos clásicos y empaparse.

(Todo eso es lo que yo mismo debiera, pero no practico).

Ánimos, querido Carlos, y un abrazo de todo corazón.

Ane Elexpe dijo...

ya... a mí también me pasa. En fin, las cositas que tiene vivir.

Un beso... no, mejor un abrazo :)

Ki dijo...

Valiente no es aquel que no teme, valiente es quien teme y se atreve.

Y tu te atreves Carlos, tu te atreves.

Un abrazo.
Ki

Anónimo dijo...

Gracias por vuestros comentarios de todo corazón,
un abrazo
CARLOS

To Kai dijo...

PARA CARLOS:

¡Qué difícil es el camino!
¡Qué arduo es el sendero!
¡Qué numerosas son las encrucijadas!
¡Cómo voy a encontrar la salida?
Mas, algún día, navegaré viento en popa,
y atravesaré el inmenso océano.

Li Po
(gracias Toni por los poemas)