viernes, 22 de febrero de 2013

un jueves cualquiera



.....podríamos estar en cualquier parte.....pero estamos aquí, en la penumbra de un Dojo cualquiera, Moku Sei dirige el Zazen,  silencio, a lo lejos se oye ladrar a un perro, una puerta se ha cerrado, alguien baja las escaleras.............cuatro espaldas permanecen estiradas............

Podriamos estar en cualquier parte......pero estamos aquí, ningún maestro, nuestro maestro es Zazén, ningún glamour, ninguna experiencia fascinante, ninguna "iluminación".

Podriamos estar en cualquier parte.....pero estamos aquí, restos de viejos árboles arrastrados en la última tormenta, flotando a la deriva.

Estamos aquí, con esta loca certeza de la nada, con esta absoluta elocuencia del silencio.

Estamos aquí, cociéndonos en nuestro propio jugo.

Aquí no hay Escuela, solo penumbra, silencio y fé.

No pretendemos salvar a nadie, no salimos en el mapa, ningun prestigio, ningún dinero, solo Zazen.

Mañana volverá a sonar la madera, recordando el tiempo que pasa fugaz.

Bajo un arból, en una cueva, en una antígua oficina reconvertida en Dojo, nuestra práctica no es como la de Budha, es la mismísima práctica de Buda, es el culo de Buda el que se apoya en nuestro zafu, es el padre de Budha el que aparece entre nuestros sueños.

Sho Gu

Sho




3 comentarios:

To Kai dijo...

Si pudiese estar en cualquier parte…estaría allí, sería la quinta espalda. Si quedase jugo por cocer…lo cocería allí, frente a esa pared de antigua oficina que conozco tan bien.

Pero estoy aquí, con la misma certeza de la nada y con la convicción de que nadie nos vendrá a salvar. Ningún maestro, ninguna escuela, sólo zazen.

Buena práctica y muy buena entrada Comando, me ha traído a esta gélida mañana el calor de vuestra bodaishin.

Gasshô

Anónimo dijo...

y es que zazen no tiene nada que ofrecerte

Xaro La dijo...

Espaldas aquí, allá, diferentes lugares de meditación.... una sóla iluminación

Un abrazo en el Dharma Toni