sábado, 13 de julio de 2013

el aullido de tanawa




Tantos años debatiéndome entre si guerrear o filosofar.
Qué estupidez. Soy ambas cosas.
No hay marcha atrás.
Saludos pués de reconocimiento entre iguales. Adiós a una soledad "no demasiado ruidosa".
Me lanzo con todo el ímpetu de un alma que poco a poco va aceptando la muerte y que por tanto, no tiene nada que perder.
Me lanzo sobre un comando de paz.
Comando para escupir palabras brotadas directamente del corazón.
Comando para vivir la vida con la naturalidad que se requiere.
Comando para saber que somos uno entre tantos.

Estoy preparando una entrada de La secta del perro "Los cínicos" y otra de Ikkyu. De repente descubro los paralelismos entre ambos.
Aceptar el orden cósmico, aceptar la naturaleza que nos conforma con sus necesidades...

"Busco un hombre" decía Diógenes, mientras que el vulgo salía del teatro, con el candil en la mano. Cúanta verdad.
A contracorriente.
Mear como un perro, saltarse los convencionalismos de los zapatos que aprietan a unos pies concebidos para andar en libertad, "ataudes" sociales que reprimen la auténtica naturaleza.
De niños todos conocimos "la espontaneidad del ser" antes de recibir los primeros "eso no está bien". La creatividad en mayúsculas salía a borbotones aunque, a espadazos con las palabras censuradoras, las "paralizantes".
Con camiseta y braguitas encima de una mesita de noche, me recuerdo en mi niñez jugueteando con la combinación de sílabas.
Diós¡ surguió del azar la palabra más sonora de una mente inocente por entonces- "PUTA".
-No vuelvas a decir eso-. Bloqueo. No entendía nada.
Ikkyu, aún sin trascender la relación con su madre, despliega su ternura entre putas doloridas. La mujer, ultrajada por la historia, era redimida por "un iluminado loco".
(Sigo sin entender. ¿Por qué la mujer se deleita ultrajándose entre ellas? Estúpida territorialidad.)

Ikkyu sabe que la trascendencia pasa por la afirmación, valoración e integración de su homóloga, "potenciadora de la alquimía que transmuta, como el metal, el androcentrismo histórico del zen".
Saludos compañeros, gracias por "compartinos"

Tanawa.

1 comentario:

Sergi Iglesias dijo...

Un sampai sin poder despegar la cabeza del suelo