martes, 17 de septiembre de 2013

Discurso del General Prim a las Cortes el 25 de Noviembre de 1851


No soy independentista, pero he de luchar cada dia, porque el profundo menosprecio que algunos demuestran por mi gente, por mi idioma y por mi cultura alimentan mis ganas de partir....me produce una gran pena que el odio vuelva a vencer.

Dejo aqui este texto de 1851 solo para reflexionar, no para polemizar.

Toni Hernández.


discurso del General Prim a las Cortes en 1851

¿Ha podido creer Su Señoría que los catalanes tienen la condición del perro que lame la mano que le castiga?,
Si tal ha creido Su Señoría se equivoca; la condición de los catalanes es la del tigre que despedaza al que le maltrata.
Si allí hubiese estado Su Señoría hubiera podido ver los semblantes de los barceloneses contraídos por una convulsión de ira; hubiera oído el ronquido que salía de sus pechos, ronquido, señores, que hoy sale sordo y ahogado como el del león encadenado; pero que podrá ser rugido de terror y espanto, si un día rompe las cadenas y se ve libre por su propio esfuerzo.
¿Hasta cuando hemos de morder el polvo? decían otros.
¿Somos o no somos españoles? decian todos. 
Pues asimismo preciso yo la cuestión, ministros de Isabel II. 
¿Los catalanes son o no son españoles? 
¿Son nuestros colonos o son nuestros esclavos? 
Sepamos lo que son: dad el lenitivo o la muerte pero cese la agonía. 
El horizonte amenaza grandes tempestades; es muy posible que antes de mucho se abra una lucha de gigantes; dos banderas flotaran por los aires; cada una tendrá sus partidarios, ya para entonces es preciso que los catalanes sepan a cual de las dos banderas deberán prestar su robusto brazo. 
¿Son los catalanes españoles? 
Pues devolvedles las garantías que les habeis arrebatado, garantías que son suyas, que tienen derecho a usar de ellas, porque las han conquistado con su sangre; igualadlos a los demás españoles;
si no los quereis españoles, levantad de allá vuestros reales, dejadlos, que para nada os necesitan;
pero si siendo españoles los quereis esclavos, si quereis continuar la política de Felipe V, de ominiosa memoria, sea en buena hora, y sea por completo: amarradles a la mesa el cuchillo como lo hizo aquel rey; encerradlos en un círculo de bronze; y si esto no basta, sea Cataluña talada y destruída, y sembrada de sal como la ciudad maldita, porque así, y sólo así, doblareis nuestra cerviz; porque así, solamente así, vencereis nuestra altivez; así, y solamente así, domareis nuestra fiereza.

General Joan Prim.