sábado, 21 de septiembre de 2013

la mirada mas allá de la mirada



Daigi era discípulo de Hyakujo. Un día Hyakujo le dijo:

“Tengo frio, aviva el fuego” Daigi fue junto al hogar y

comenzó a remover las brasas, pero no había más que cenizas,

no había nada que ardiera. Dijo a Hyakujo:

 “El fuego se ha apagado”.

 Hyakujo se levantó, hurgó a fondo y encontró una

pequeña brasa. Llamó a Daigi:

 “¿Y esto que es? 

En ese momento Daigi tuvo el satori.

 Se posternó delante de su maestro y le dijo: 

“he comprendido la luz en el fondo de mi espíritu” 

Hyakujo le respondió: 

“Tu comprensión es errónea”

Daigi se quedó en silencio. 

Era el verdadero satori.

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