lunes, 9 de septiembre de 2013

poema


Sentí real el pálpito
de tu oscura impresencia.

Supe que estabas.
Te busqué.
Ardía lento el fuego en los rincones
más secretos del ciego laberinto.

No busqué la salida,
la imposible salida.
Te buscaba.

Manifiéstate,
dije, sintiendo repentino
que ya lo habías hecho en el latido
de lo no manifiesto.

(el dios) 1° de mayo de 1997

José Angel Valente.

1 comentario:

Siddharta dijo...

El latido de lo no manifiesto.

Gassho.