martes, 31 de diciembre de 2013

las enseñanzas secretas






Una vez un tipo me explicó una historia que me sirve para reflexionar sobre las "ensañanzas secretas"

me contó que cuando era más joven se dedicaba a vender máquinas de tejer industriales, viendo que no habia manera de entrar en un mercado muy competitivo, se le ocurrió una idea genial.
La cosa era colocar una caja negra muy aparente en un lugar visible de la máquina, y con todo muy bien colocado, hacer entrar y salir una serie de cables.
Por supuesto también tuvo que incrementar el precio de las máquinas de manera significativa.
Presentaba la "innovación" como algo que revolucionaba el mundo de las máquinas de tejer.

La historia funcionó y comenzó a vender máquinas como churros.

Como ya habreis comprendido, dentro de la caja negra no habia nada, pero esa excitación que produce en los humanos las cajas cerradas fué la principal aportación al negocio.

Si alguien quiere jugar con vosotros diciendo que en el Budismo hay enseñanzas secretas, vigilad vuestras carteras, vigilad que vuestra mente no comience a crear "ilusiones", y estad seguros que dentro de su caja negra no hay "nada de nada".

So Gu.

2 comentarios:

Ángel Hosshin (法身) dijo...

Gracias por la reflexión.
Gasshô.

Roberto Poveda dijo...

Esta historia me recuerda a otra que le escuche una vez a Jiso Forzani, a propósito de la conocida metáfora zen del dedo que señala a la luna, en la que el tonto se queda mirando el dedo en vez de volverse a ver aquello a lo que señala el dedo.

Decía Jiso que en realidad el tonto no es tan tonto, pues hacía bien en fijarse, en vez de allí a donde señala el dedo, pues allí no hay en realidad nada, en el dedo mismo, para ver si está limpio y si no esconde dobles intenciones.

Gracias por esta bella reflexión para comenzar el año.