martes, 16 de diciembre de 2014

serpiente


La gente quiere felicidad, no sufrimiento. Pero en realidad la felicidad es solo una forma refinada de sufrimiento. El sufrimiento en sí mismo es su forma burda.

Podemos compararlo con una serpiente. La cabeza de la serpiente es la infelicidad. La cola de la serpiente es la felicidad. La cabeza de la serpiente es realmente peligrosa. Tiene colmillos venenosos. Si la tocamos nos morderá inmediatamente. Pero no importa la cabeza! Aunque nos aferremos a la cola, se dará vuelta y nos morderá igualmente porque tanto la cabeza como la cola pertenecen a la misma serpiente.

De la misma manera la felicidad y la infelicidad, el placer y la tristeza, surgen de la misma serpiente: el deseo. Así que cuando estamos felices la mente no está verdaderamente en paz.

Por ejemplo, cuando conseguimos las cosas que nos gustan como dinero, prestigio, elogios o felicidad, nos ponemos contentos pero la mente sigue preocupada por el miedo a perderlas. Ese mismo miedo no es un estado de paz. Luego podemos perder esas cosas y sufrir realmente. Así que si no estamos atentos, incluso cuando estamos felices, el sufrimiento es inminente.

Es como agarrar la cola de la serpiente, si no la soltamos nos morderá. Así que ya sea la cola o la cabeza, o sea, condiciones favorables o desfavorables, son solo características de la Rueda de la Existencia del eterno cambio.

1 comentario:

Siddharta dijo...

Así que si no estamos atentos, incluso cuando estamos felices, el sufrimiento es inminente.

Gassho