jueves, 8 de enero de 2015

ecumenismo y no violencia (Ashoka el emperador Budista)



Ashoka formuló una ideología pacifista fundada en los principios universales del mérito de las obras, comunes a la ética seglar del budismo y de la mayoria de las religiones de la India. Esta ideología ecuménica, unida a una biografia  de transformación espiritual, de guerrero sin escrúpulos a devoto budista, fué inscrita en piedras y columnas y difundida por emisarios por toda la india subcontinental y mas allá de sus fronteras.

Ashoka nunca intentó imponer la doctrina budista a sus súbditos. Por el contrario, proclamaba en sus edictos la tolerancia y el respeto por todas las escuelas y tendencias religiosas. Consideraba que todas las tradiciones religiosas contribuían de una u otra forma al desarrollo espiritual; el edicto número doce en piedra sostiene que una base común para las religiones debería ser el apartarse de la glorificación de la tradición propìa y de la crítica de la de los demás, porque las disputas religiosas resultan contraproducentes tanto para la religión propia como para las de los demás, mientras que el respeto mútuo refuerza a ambas.
En el décimosegundo edicto sobre roca, Ashoka proclama que:

"todo el que elógica a su propia comunidad y critica a la comunidad ajena, todo por devoción a la propia comunidad, diciendo "Glorifiquemos la propia comunidad" , ese, obrando así una y otra vez, daña más a la propia comunidad religiosa.
La concordia es buena para que escuchen el Dharma del que piensa de otro modo y la obedezcan
Este es el deseo del amado por los dioses: "que todas las comunidades sean muy instruidas y tolerantes"

En relación con las actuaciones dogmáticas, el séptimo edicto sobre roca proclama lo siguiente:

"El rey Piyadasi amado por los dioses desea que en todas partes estén establecidas todas las religiones.
Todas en verdad desean el autodominio y la pureza"

Ashoka creia que todos los grupos religiosos predicaban lo mismo: el orden moral y universal o Dharma; ese patrón común, que podia ser asumido por cualquier grupo religioso.
Las discusiones y reyertas se debian a estrechos dogmatismos y al exagerado aprecio de tradiciones y ceremonias propias. Al verdadero Dharma no se llegaba por los dogmas o las reglas, sino por la meditación. El séptimo edicto sobre pilares manifiesta:

"Este crecimiento de los hombres en la Ley ha crecido mediante sólo dos recursos: las reglas del Dharma y la meditación.
Pero en estos las reglas del Dharma son poco, la meditación es más.
y esta es la regla del Dharma que ha sido establecida por mi: los seres vivientes deben ser respetados.
Hay otras muchas reglas de la Ley Sagrada que han sido establecias por mi.
Pero gracias a la meditación de los hombres el crecimiento del Dharma ha crecido más con el respeto a los seres y la prohibición de matar a los vivientes....
Esto dice el amado por los dioses.
Este edicto de la Ley allí donde hay pilares de piedra o superficies de piedra, allí debe ser grabado, para que sea de larga duración"

Ashoka (268- 230 a.C.)

de un artículo de Maria Teresa Román López.




4 comentarios:

Siddharta dijo...

Si la saviesa i el sentit comú venen de tan lluny, com és que la barbarie i la intolerància surten un cop i un altra?

Una abraçada!

Roberto Poveda dijo...

Sin embargo, es posible también que la historia tal como aquí se presenta haya sido ampliamente idealizada. De hecho la supuesta "conversión" al budismo de Ashoka no se dió hasta que este se hizo con el poder y conquistó gran parte de la India. Acciones que es dificilñ creer que lograsea traves de medios benevolos. Igualmente es también posible que su "conversión" no tuviese sino fines instrumentales una vez conseguida la unificación del territorio. Por ejemplo, podemos leer en Wikipedia lo siguiente: "Aśoka, históricamente, fue un ferviente propagandista del budismo, pero no necesariamente por motivos píos. Hay toda una línea de historiadores, como la especialista Romila Thapar, que consideran el dhamma de Aśoka como una religión para ser utilizada como símbolo de una nueva unidad imperial y una fuerza cohesionadora para unir los variados y heterogéneos elementos de un imperio. O sea, que Aśoka se sirvió del budismo para la consolidación política y económica de su gobierno. Y es que los edictos de Aśoka y los textos budistas no terminan de coincidir con la imagen proyectada. El budismo permitía a Aśoka una nueva política social bien definida, acorde al mismo tiempo con los intereses de la sociedad de la época, ya que la población no se oponía a las nuevas ideas budistas, y las nuevas clases comerciales (interesadas en las nuevas tendencias) le apoyarían, beneficiando a Aśoka." Hemos de ser prudentes ante nuestra tendencia a idealizar las cosas, pues ello puede deslizarnos, casi sin sentir, del verdadero camino religioso a la idolatría, y es en este "inocente" salto donde se encuentra la raíz de todo fundamentalismo.

Roberto Poveda dijo...

Sin ir tan lejos como hasta Ashoka. Creo que es también bueno no situarnos en una óptica buenista, en la que el mal está fuera, en los otros, situandonos a nosotros mismos en una posición inmaculada y carente de todo mal. También nosotros hemos de admitir y reflexionar sobre aquella parte que nos toca, sin caer en ningún ingenuísmo. La ignorancia es precisamente uno de los tres venenos que obstaculizan el camino, y desde el punto de vista del mahayana sería el veneno fundamental, madre de los otros dos. En ese sentido creo que es bueno conocer y reflexionar sobre donde estaría nuestro propio "pecado original" y en que forma este vicia todavía nuestra práctica. El zen a gran parte de nosotros, europeos, nos ha llegado (por lo menos en un momento inicial) a través de la linea K. Sawaki - T. Deshimaru. En este sentido, y en relación con el actual post, puede resultar de interes para la reflexión leer, el que quiera, el siguiente enlace http://huellaszen.blogspot.com.es/2015/01/el-papel-de-la-fe-en-el-campo-de.html

Anónimo dijo...


Gassho.