lunes, 26 de enero de 2015

la actitud durante la tormenta


Existe lo que se llama la actitud durante la tormenta.

Cuando uno es sorprendido por una repentina tormenta, se puede o bien correr lo más aprisa posible o bien colocarse rápidamente bajo los aleros de las casas que bordean el camino.

De todos modos nos mojaremos.

Si uno ya estuviera preparado mentalmente a la idea de estar mojado, se estaría a fin de cuentas muy poco contrariado con la llegada de la lluvia.

Se puede aplicar este principio con provecho en todas las situaciones.

Hagakure

2 comentarios:

Ángel Hosshin dijo...

La serena aceptación de lo inevitable.

Anónimo dijo...

La aceptación nos hace evitar un conflicto en nuestra mente...