lunes, 23 de febrero de 2015

zazen y mindfulness





-Y, ¿qué tal?, ¿te gusta el zen?, ¿te ayuda?, ¿te hace sentir bien la meditación?

-La verdad es que no, el zen no me ayuda. Además, yo no hago meditación, lo único que hago aquí es sentarme de cara a la pared.

A mí que no me miren. Todo es culpa de los monjes, que son muy sosos.

Helios Fernández.

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en la nube de palabras que flotan en el ambiente ya hace tiempo que aparece esta "mindfulnness",

la primera vez que oí esta palabra
me intranquilicé
como un cocinero
que descubre huellas de rata en la despensa

después me enfadé
como un adolescente
al que su amigo le roba la chica
con la que todavia no se había atrevido a hablar 

ahora sonrio
como un perro viejo y harto
viendo a los jóvenes pelearse
por los restos del plato

Gyo Ko


3 comentarios:

Emilio Bofi Salichs dijo...

Mis ganas de experimentar también me han llevado por el camino del mindfulness, y cierto es que no son lo mismo. En mi humilde camino veo que Zazen no mide, no busca y no tiene finalidad, tampoco encuentras. Mindfulness mide, busca y cree encontrar, tiene una finalidad (el camino práctico de los inventos americanos), todo ha de ser para algo.
Caminos legítimos ambos pero diferentes. Me recuerda aquellos círculos de conjuntos de matemáticas que se tocan pero son dos.

Siddharta dijo...

Doncs jo no arribo a tant. Crec que vaig veure per primer cop la paraula "mindfulness" a través d'algun llibre del Thich Naht Han (ho he posat bé? Mai se on possar els millons de h's). I em va semblar molt be, intento practicar-ho. Que no vol dir possar l'atenció en tot el què fem? Però que no és això l'essència (part de) del zen? No m'agrada discriminar tant. O potser no entenc res, que també podria ser. Estic d'acord que hi ha intents de comercialització que desvirtuen les coses. Però no per això s'ha de defenestrar la idea original, que pot ser molt bona.

Gassho.

Marzo Bentoso dijo...

Ay, ay, ay...!!, qué fácil es opinar, juzgar y condenar. Yo..., a mi..., ¿y los millares de personas que han mitigado parte de su sufrimiento con esto o con aquello?, ¡sacrílegos!, ¡apóstatas!, ¡han herrado sus pies con el error de sus mentes?
Pues, amigo, nunca olvides esto: TODO LO QUE VES TE PERTENECE.