domingo, 12 de julio de 2009

Buddha Vs Nietzsche



Primer asalto

Nietzsche: La vida es un sinsentido y todo aquello que una vez me había sido útil no sirve en absoluto. Siento un vacío que nada en el mundo puede llenar. Un amplio abismo se abre en el suelo sobre el que me sostengo y no puedo dejar de preguntarme: ¿Quien soy? ¿Para que vivo?

Buddha: ¿Y.....? Arroja luz a lo que está bajo tus pies.

Nietzsche: ¿Cómo que Y...? ¿Estas escuchando lo que te digo? He mirado cara a cara al abismo y ya sé la respuesta: todo esto es “un sindiós” y me siento lleno de nihilidad.

Buddha: Vale, me parece muy bien. No tiene por que ser necesariamente negativo.

Nietzsche: A cascarla...!!! Estos malditos hindúes tienen horchata en las venas. Cuando estires las piernas te volverá a irrigar sangre al cerebro.

Y Nietzsche da media vuelta y se marcha maldiciendo.
 
Segundo asalto

Nietzsche: Quizás fui descortés contigo el otro día. La verdad es que tenías razón al decir que este estado de negación del sentido de la existencia no tenía por qué ser negativo. Puede que sea la ocasión para un nuevo comienzo en que el “ser” se transforme en un “Übermensch” , un superhombre que genere su propio sistema de valores identificando como bueno todo lo que procede de su genuina voluntad de poder.
 
Buddha: ¿Y ya sabrá este Übermensch quién es?
 
Nietzsche: No le hará ninguna falta, será un “ser” por encima del bien y el mal al que no juzgará ningún Dios.
 
Buddha: Pues no veo que sea un “ser” en absoluto, ni veo escala de valores propia que pueda asumir y esa “voluntad de poder” de la que hablas volverá a arrastrarlo al abismo del sufrimiento.
 
Nietzsche: Qué fácil es hablar desde la pasividad!!! Sal al mundo y enfréntate a los demás, deja tus harapos y trabaja una semana en Wall Street.
 
Buddha: (silencio)
 
Tercer asalto
 
Nietzsche: ¿Todavía sigues mudo?
 
Buddha: No tenía nada que decir.
 
Nietzsche: “La palabra más soez y la carta más grosera son mejores, son más educadas que el silencio”.
 
Buddha: Está bien. Si quieres hacerlo a tu modo, que así sea. Hablaré: Una liberación de tus dudas que simplemente te transporte fuera del abismo y te lleve a una nihilidad donde las cosas de la vida recobren su sentido no merece el nombre de liberación. Debes aceptar la vacuidad de la existencia con tal intensidad que tu mente se ilumine tanto como le sea posible. Debes permanecer en el caos, en el abismo, en Wall Street con una mente que haya superado el estado egocéntrico y que nada acepte, nada rechace, nada juzgue. Olvidas que la vacuidad que ves en lo que te rodea también se halla en ti. Y en otra ocasión te hablaré de la Gran Compasión.....

Nietzsche: (silencio)

Cuarto asalto
 
Nietzsche: (silencio)
 
Buddha: (silencio)

Y Buddha cogiendo una flor la hace girar entre sus dedos. Nietzsche por primera vez sonríe.

miércoles, 1 de julio de 2009

AVISPAS

Unas avispas decidieron hacer un nido en el alféizar de mi ventana.
- ¡¡Qué bonitas las avispitas haciendo su nidito!!
Al cabo de unas semanas aquello cada vez era más grande y lleno de un montón de avispas iracundas que se ponían a zumbar cada vez que alguien se acercaba demasiado.
Los niños jugando con la pelota, salpicando agua... vaya un problemón.
No puede ser.
Esta noche me cargo a las avispas.
Unas rociadas (la gasolina las mata al instante) y los cuerpecitos negros y amarillos caen al suelo y el nido con todas sus larvas queda arruinado.

Se esfuma la vida.
Lo que estaba animado y lleno de genio y determinación ahora sólo es basura inofensiva.
Pienso que es una muestra de lo que un día, seguro, me ocurrirá a mí.