Creedme si os digo que era un instrumento desafinado.
Me sorprendo de lo que estoy descubriendo:
quien habita dentro de mí.
Zazen me lo está haciendo saber.
"Sencillamente sentarse" extrae los aromas profundos de tu ser.
Soy un sencillo instrumento por donde la vida se asoma.
Mi voz se conjuga con el otro que escucha, que comparte.
Corazón abierto dispuesto a la plegaria.
Vida qué hermosa eres.
Tanawa

viernes, 22 de agosto de 2014

matar al buda......



No os dejéis engañar por los demás. Si encontráis al Buda, matad al Buda, si encontráis a un patriarca, matad al patriarca, si encontráis un arhat, matad al arhat, si os encontráis a vuestros padres, matad a vuestros padres, si encontráis a vuestra familia, matad a vuestra familia. Entonces os liberareis .

Lin Chi Lu.

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Habéis recorrido el mundo buscando sin cesar.
Os quedasteis parados en las plazas, oyendo al ultimo parlanchín.
De forma devota y sintiéndoos inferiores habéis confesado vuestras faltas,
y contritos habéis suspirado por salvación.
Miráis al cielo con ojos lánguidos, esperando una venida diferente.
Confesáis religiones, e ideologías salvadoras.
Os consideráis hijos del tiempo, y obligados por él.
Por ello teméis el momento en que haya algo que no controléis.
Miráis la muerte como una meta o un final, temblando como comadrejas en la madriguera.
La mas de las veces gritáis fuerte que no existe, creyendo que cuando mas gritéis mas verdad es.
Pero no lo creéis, y vivís enloquecidos intentando parar el paso del tiempo que no sabéis detener.
Y cuando al fin morís, gritáis suplicantes que el buen dios que os inventaron aparezca para sacaros del apuro.
Mirando afuera, y arriba, os olvidáis de este cuerpo y esta mente donde se encuentra todo lo que ansiáis.
¡Tantas interpretaciones, palabras y escritos que os aturden,
y os dicen: “¡por aqui!” o “¡por allá!”
y vais como ovejas siguiendo el último tópico
o el penúltimo dogma.
Por eso el Maestro dice, “si os encontráis con Dios, matad a Dios”
matad vuestras interpretaciones,
vuestras ideologías,
vuestras metafísicas
y teologías de Dios,
de forma que podáis decir como el Maestro Eckhart:

 “Te pido, Dios, que me libres de Dios, para así poder predicarte en este mi templo vacío”

Pedro San José - Comentarios al Lin Chi Lu

miércoles, 20 de agosto de 2014

vivir a medias...



Nuestro problema es que vivimos a medias. No vivimos del todo. Y vivimos nuestra vida a medias porque vivimos cada situación a medias. No entramos del todo en cada situación, y no salimos de todo de ninguna. (En el Zen se dice: estar con todo el cuerpo; estar de principio a fin). Siempre a medias, siempre a medias tintas, cabalgando entre momentos, divididos entre circunstancias. Momentos grandes o pequeños, acontecimientos de importancia o situaciones mínimas, crisis de al vida o rutinas diarias...: todo lo vivimos a medias. Un pie en una orilla y otro en la otra. Desayunamos leyendo el periódico, cenamos viendo la televisión, conducimos mirando el reloj, paseamos hablando por el celular, trabajamos pensando en casa, volvemos a casa pensando en el trabajo, contestamos sin escuchar, hablamos a uno mirando a otro... Simpre divididos, siempre a medias, siempre aquí y allá, siempre sin acabar de entrar del todo y siempre sin acabar de salir del todo. Así pasamos sin acabar de pasar por cada situación, cada vivencia, cada momento del día y de la vida. No es extraño que nos quede el sabor dudoso de hacerlo todo a medias, de no entregarnos del todo a nada, de no vivir en plenitud, porque no vivimos cada situación en su totalidad.

Salir de las cosas. No quedarse atrapado, no atascarse, no demorarse. Avanzar, progresar, crecer. Salir. Pero para salir, entrar; y para salir del todo, entrar del todo. No salimos limpios, porque no entramos limpios. Si sólo estábamos con un pie dentro, tenemos que traer el otro también dentro antes de intentar salir. Si no, se trata sólo de salir con un pie mientras entramos con el otro. Siempre a horcajadas entre dos mundos, siempre flotando incómodos sobre al situación que pasa. Nunca del todo con ambos pies firmes sobre la realidad actual. ¿Dónde estás cuando no estás contigo? Decimos que el alma está dentro del cuerpo. Ojalá fuera así. Es decir, que sí está dentro del cuerpo en realidad: pero en imaginación, en proyección, en fantasía y en recuerdo, nuestro pensamiento, nuestro deseo y nuestra atención están con repetida frecuencia lejos, muy lejos de donde se aloja des-animado nuestro cuerpo. Estamos divididos, y esa división íntima reblandece nuestra existencia.

Una aclaración. No hablo aquí de un salir precipitado, incompleto, aturdido, impulsado por la impaciencia, las prisas o la veleidad, sino de todo lo contrario: hablo de salir en plenitud, cuando el fruto ha llegado a su madurez y el encuentro desemboca por sí mismo en despedida, completando siempre los ritmos de la vida. Salir cuando se ha de salir, ni antes ni después; pero entonces salir del todo, con generosidad y con entrega. Caminar con limpieza y claridad.

Caballero Nicolás, CMF., Y me senté en silencio, a mirar a Dios. Col. El fondo de lo humano 52. EDICEP Valencia 2003. 
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Para no dejar ninguna huella, cuando se hace algo, hay que hacerlo con todo el cuerpo y con toda la mente. Hay que concentrarse en lo que se hace. Hay que realizarlo por completo, como una hoguera bien encendida. La hoguera ha de arder por completo. Cuando uno no se quema por completo, queda siempre huella de uno mismo en lo hecho. Quedan restos que no se han consumido. La actividad del Zen es la que acaba consumida por completo, sin que quede más que cenizas.

Shunryu Suzuki.

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el aire levanta las cenizas (nada)
y son el testimonio
de la vida del aire


el aire me respira (yo nada)
y soy el testimonio
de la vida del aire

yo(nada)

sábado, 16 de agosto de 2014

la luz reflejada en el uno

 
 
Un dios aburrido proyecta imágenes de sí
para pasar el rato
y crea el mundo de las apariencias
con las diez mil cosas dentro de él,
incluida una profecía Hopi
que dice que el mundo tocará a su fin
cuando la gente se comunique
a través de trozos de cristal
en una invisible red de araña.


El dios aburrido, como un niño caprichoso
que al rato abandona los juguetes que le acaban de regalar,
se olvida pronto de lo que ha hecho
pero las proyecciones siguen ahí,
desplegándose y plegándose alrededor de él,
dándose a sí mismo forma con ellas,
creyéndose nubes, copos de nieve, semillas,
montañas, costas,
dinosaurios, pájaros, gatos,
gurús, apicultores, herreros,


sueños que no saben que son el sueño de un soñador
que se da forma a sí mismo con los sueños que sueña,
hologramas que producen la ilusión de otros hologramas:


Xu You lavándose los oídos al borde del Yangtsé,
Marco Antonino de expedición contra los partos,
Pablo de Tarso organizando la empresa más vieja del mundo,
Marco Valerio Marcial quejándose de que Andremón
fuera más conocido que él en el Imperio,
Bodhidharma cruzando las aguas del Changjiang sobre una caña,
Ibn al Shamir adivinando por cuál de las puertas de su aposento
va a salir Abd el Rahman II,
Ahmad Ibn Hadidi solicitando a Alá la recompensa ultraterrena
por haberle levantado una mezquita en Toledo,
John Ball gritando desde el cadalso Omnia sunt communia,
Alfonso V de Aragón autorizando al conde don Juan Egipto Menor a pelegrinar a Santiago,
Es Saheli el granadino construyendo la mezquita de Djinguereber en Tombuctú,
Sandro Boticcelli pintando la figura de Jacopo Pazzi
en la fachada del Palazzo Vecchio de Florencia,
Cristobal Colón anotando en la primera hoja de su diario que pasa
junto a las ruinas de Saltés camino de Canarias,
Giovanni Ramusio escribiendo sobre navegaciones y viajes que fueron de otros,
Lázaro Pérez alcanzando la iluminación gracias a un verraco de piedra sobre el Tormes,
Zumbi llamando a la resistencia cimarrona en el quilombo de los Palmares,
Giacomo Gastaldi dibujando el primer mapa de la ciudad de Montreal,
El Duque de Lerma comprando casas en Valladolid antes del traslado de la Corte,
Baruch Spinoza excomulgado y expulsado por los judíos askenazíes de Ámsterdam,
Goethe en el despacho de Schiller mareado por el olor de una manzana,
Francisco de Goya pintando el tiempo en un sombrero lleno de velas,
José María el Tempranillo vestido de comandante
del Escuadrón Franco de Protección y Seguridad Pública de Andalucía,
Charles Fourier haciendo flamear la bandera del arcoíris en su falansterio,
Alice Liddell pidiéndole a Charles Dodgson que le escriba un cuento,
Carl Marx curioseando un extraño libro para niños que está junto a su Manifiesto Comunista
en la vitrina de novedades de una librería en Liverpool Street,
Bakunin proponiendo colocar en las barricadas de Dresde cuadros de Murillo y de Rafael
en la idea de que los prusianos no tirarían contra ellos,
Mariano Melgarejo haciendo fusilar a su camisa,
Gerard de Nerval ahorcándose de una farola en el callejón más sucio de Paris
con las Elegías Romanas en un bolsillo,
Edmundo de Amicis comiendo madjun en Ceuta,
Friedrich Nietzsche abrazado a un caballo que estaba siendo maltratado
en la Plaza Carlos Alberto de Turín, pidiéndole perdón entre sollozos
en nombre de la humanidad,
Joan Salvat-Papasseit tosiendo sin parar delante de un anafe
mientras guarda madera en el Port Vell de Barcelona,
António Nogueira hablando de súbito en la lengua de Fernando Pessoa,
Antonio Machado llamando al director del instituto de Soria el domingo
diciéndole que había perdido el tren del lunes,
Louis Althusser negándose a besar a su abuela porque tenía bigotes y picaba,
Béhanzin I, emperador de Dahomey, vendiendo postales en Argel para sobrevivir,
Rafael el Gallo declarando en un periódico
que su casa y la de Alba siempre se han llevado muy bien,
Freddy Demuth llevando flores a su padre en el cementerio de Highgate,
Webster Thayer mandando a la silla eléctrica a un zapatero y un vendedor de pescado
cuyos nombres vivirán desde entonces en el corazón del pueblo,
Juan Acedo “el cachorro de Alora” recitando El Quijote de memoria,
Manoel Antonio viajando hacia sí mismo durante horas sin encontrar a nadie,
Germán Cueto escribiendo él solito un periódico lleno de noticias y catástrofes
que no habían sucedido,
Woody Guthrie cantando viejas melodías a los vendimiadores de California,
Robert Graves construyendo una casa en Deiá que llamará Ca N’Alluny,
Nicolás Franco quejándose de que algo debe ir rematadamente mal en España
cuando alguien de cualidades tan escasamente brillantes como su hijo
se convierte en el líder de una nación en guerra,
Ana María Martínez Sagi acariciando una foto de Elisabeth Mulder
dentro de un camión de la Columna Durruti,
Urania Mella condenada a muerte por llevar el apellido de su padre,
Miguel Alonso Somera enseñando a sus compañeros de trinchera
el poema que le acaban de publicar en la revista Nosotros,
Ana Ruiz preguntando en Collioure si faltaba mucho para llegar a Sevilla,
Denis Wiserova dibujando mariposas en las paredes de los barracones
del campo de concentración nazi de Terenzin,
Fernando Villalón pidiendo que le entierren con el reloj en marcha,
Pedro Vallina abriendo un dispensario sanitario para los indios de la sierra de Oaxaca,
Matilde Landa lanzándose al vacío desde una ventana de la prisión de Palma,
Juan Ramón Jiménez sentado frente a Ezra Pound
en el manicomio de Santa Isabel en Washington,
Rosa Lee Parks mirando por la ventana de un autobús Montgomery los campos de Alabama,
Roque Dalton suspirando por una patria que le había inventado el enemigo,
Ernesto Guevara de la Serna convertido en San Ernesto de la Higuera,
Luis Martín sentado delante de una cerveza en Leopoldville
pensando que se ha equivocado de bando
pero que en el bando bueno no pagan tan bien como en el malo,
Robert Grootveld disfrazado de payaso reventando los mítines de los políticos,
Neil Armstron bajando del Eagle en unos estudios donde se rueda
la llegada del hombre a la luna,
Assata Shakur levantándose a las cuatro de la mañana para ir a dar de desayunar
a los niños pobres de East Harlem en un local de los panteras negras,
Joao Bosco, bajo un arco iris de gloria y paz,
yendo a preguntar por dos mujeres que estaban siendo torturadas en la comisaria
de la misión de Ribeirao,
Pedro Casaldáliga hablando desde el púlpito de la catedral de Goîania
de nuestra falta de esperanza en ese Mundo Nuevo que debemos construir
y donde todos seremos hermanos,
Giusepe Pelosi reclamándoles a los carabinieri que lo han detenido en un Alfa Giulia GT
un anillo adornado con una piedra roja y la inscripción made in USA,
Ulrike Castenholtz escribiendo cartas de amor en español desde Colonia,
Traci Lords peinándose después de terminar su película número cien
antes de cumplir los dieciocho años,
Efraín Huerta despidiéndose de ese lienzo multicolor que es Guanajuato desde el Pipila,
Reinaldo Arenas acordándose de la playa de Marianao una noche de diciembre en New York,
Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes preguntándose en su lecho de muerte
quién es Cantinflas,
Arthur Bispo do Rosário cosiendo su Manto da Apresentaçao
para el día que ascendiera a los cielos,
Win Wenders percibiendo el murmullo entero del universo en el cielo de Berlín,
Uberto Stabile en la calle Orizaba recordando que una vez fue un estado soberano,
Joe Strummer llorando al ver a los marines escribir Rock the Kasbah
en las bombas que caerán sobre Iraq,
Bob Black trabajando en un libro que se llamará La abolición del trabajo,
Fatna Lazcano llenando de cempasúchil una escalera que sube al Chiquehuite,
Diego Frazao Torquato mojando con sus lágrimas el violín que toca
en el funeral de su maestro asesinado por las mafias de trata de menores,
Francisco Javier Guerrero reflexionando en la barra de un puticlub
sobre las gambas que hay que comerse para llevar un plato de lentejas al pueblo,
Juan Bogado espolvoreando azúcar lustral sobre un sueño hecho de vientos,
Paco Cermeño alzando la vista para ver cómo ha crecido el pino del colegio
que plantó en Punta Umbría hace cuarenta años,
Antonio Orihuela abrazando a Pedro Orduna Serón antes y después de su muerte
y James Joseph tocando en los jardines de Vondelpark su Ghsts n Guitars
para todos nosotros,

fractales que se repiten a diferentes escalas,
algoritmos recursivos autosimilares
u horizontes cosmológicos de ondas semiesféricas
que se expanden hacia lo indiferenciado


porque a ese dios aburrido
le da igual que nos deshagamos en él
a través del camino medio, las siete vías,
el aikido, el tao, las nueve straatjes
o de un tiro en la sien.


Indiferente a su creación deja a las proyecciones
toda la responsabilidad de lo que quieran hacer


ser materia o energía, área o volumen,
bits o nats, cuadrado o cubo,


llevar uniforme o disfraces,
enfermar o permanecer sanos,
ser espirituales o materialistas,
amorosos o violentos


y también desplegar todas estas acciones
sobre múltiples escenarios, por ejemplo,
en una piedra achatada e irregular
que arde en su interior
y gira sobre sí a 1450 km/h
mientras se desplaza a 75.000 km/h
alrededor de una gigantesca bola de fuego,


una piedra que podría ser un jardín pero
donde el aire y el agua están contaminados,
los animales y las plantas enfermos
y la vida humana permanentemente amenazada
por guerras, hambrunas y violencias de todo tipo
que nosotros mismos hemos proyectado
imitando esa fuente primordial
de la que van saliendo y recogiéndose,
por muy sólidos que parezcan,
todos los seres sintientes,
todas las cosas generadas por la fuerza de miles de proyecciones
empeñadas en mantener la solidez de lo que llamamos realidad
y que en vez de tomar en su absoluta consistencia y estabilidad
habría que aprender a surfear,


surfear sobre la dominación y las ansias de poder,
sobre el temor y sobre la pasión,
sobre la propiedad y los apegos,
sobre el trabajo y la explotación,


surfear sobre una mota de polvo en un rayo de luz,
surfear sobre el mullido asiento de la bicicleta,
surfear sobre la esponjosa suavidad del césped de los parques,


aquí, ahora, en todas las formas caprichosas
de lo que un dios se entretuvo un instante en crear,


surfear
sobre este soplo
que no volverá.




Antonio Orihuela. El amor en los tiempos del despido libre. Ed. Amargod, 2014 (en prensa)
http://vocesdelextremopoesia.blogspot.com.es/ 

jueves, 14 de agosto de 2014

de compras..... a por iluminación



Muchos buscadores no asumen toda la responsabilidad de su propia liberación, sino que esperan una gran experiencia espiritual final que les catapultará plenamente hacia ella. Es esta búsqueda de la experiencia liberadora final la que da lugar a una forma de consumismo espiritual desenfrenado en el que los buscadores van de un maestro a otro, van de compras de la iluminación como si fueran a comprar golosinas en una tienda de dulces. Esta promiscuidad espiritual está convirtiendo rápidamente la búsqueda de la iluminación en un culto de buscadores de experiencias. Y, aunque muchas personas sí que tienen fabulosas experiencias, en la mayoría de los casos éstas no conducen a la profunda transformación del individuo, que es la expresión de la iluminación.
                                                                         * * *
Hablando regularmente con buscadores espirituales, me di cuenta un día cuán adictos son muchos de ellos al poder del carisma. Se intercambian historias sobre cuán poderoso es este o aquel maestro y comparan experiencias. Pagan un precio por ello, confundiendo el carisma con la iluminación. El carisma atrae a todos los niveles: político, sexual, espiritual, etc, y se alimenta del deseo del ego de sentirse especial. Al ego le encanta recibir golpes de autoestima, es como una forma de caramelo espiritual. El caramelo puede ser dulce, pero ¿se puede vivir de él? ¿Te hace libre?
La libertad no es necesariamente emocionante; es sólo libre. Muy apacible y silenciosa, así que muy tranquila. Por supuesto, también está llena de alegría y asombro, pero no es lo que te imaginas. Es mucho, mucho menos. Muchos confunden el poder embriagador del llamado carisma espiritualista con la iluminación. La mayoría de las veces es simplemente espiritualista, y no necesariamente libre o iluminado. Para ser verdaderamente libre, debes desear conocer la verdad más de lo que deseas sentirte bien. Porque si sentirte bien es tu meta, entonces tan pronto como te sientas mejor, perderás el interés por lo verdadero. Esto no quiere decir que sentirse bien o experimentar amor y felicidad sea una cosa mala. Si se pudiera elegir, cada uno elegiría sentirse feliz en lugar de triste. Simplemente significa que si este deseo de sentirte bien es más fuerte que el deseo de ver, conocer, y experimentar la Verdad, entonces este deseo estará siempre distorsionando la percepción de lo que es Real, corrompiendo la integridad más profunda de uno.
Por mi experiencia, todos dicen que quieren descubrir la Verdad, justo hasta que se dan cuenta de que la Verdad les despojará de sus ideas arraigadas más profundas, sus creencias, esperanzas y sueños. La libertad de la iluminación es mucho más que la experiencia de amor y de paz. Significa descubrir una Verdad que dará un vuelco a tu visión de tí mismo y de la vida. Para alguien que está realmente preparado, será algo increíblemente liberador. Pero para alguien que todavía está aferrado de un modo u otro, será extremadamente desafiante. ¿Cómo saber si estás preparado? Uno está preparado cuando está dispuesto a ser absolutamente consumido, cuando está dispuesto a ser el combustible para un fuego sin fin.

Adyashanti.

encontrado en:
http://www.advaitainfo.com

martes, 12 de agosto de 2014

buscando lejos de todo lugar...



A PIQUE
Letra y música: Juan Quintero

Que cosa que de repente se me ha
ido el suelo y está el vacío esperándome
nada me puede atajar nada firme
adelante mío no es que me caiga
se me ha ido el suelo y lo voy a seguir.

No te asustes, no, no te asustes
si ves que como respaldo lo tengo al viento
y no queda nada bajo mis pies
me voy a pique nomás
y aunque rompa el aire de un tajo,
no es que me caiga, es que voy pa' abajo
a tocar el fondo de lo que
soy de una buena vez.

No me llores, no, ya he de venir
voy a encontrarme con mi suerte
buscando lejos de todo lugar
hasta lejos de mí.
De lo más hondo te quiero pedir.

A gatas abro los ojos de tanto miedo
no hay asidero que pueda ver
bajo zumbando nomás
no hay abrazo ni soledad donde me he metido
nada se ve, y hay que seguir.

No te asustes, no, no te asustes
si ves que no quedan voces al lado mío
que me hagan bulla y me hagan reír
nadie se puede acercar
pero, hermano, no hay soledad
donde me he metido
me arenga el aire con su silbido
y me da su mano para seguir.


jueves, 7 de agosto de 2014

práctica de los espejos


"En el Dojo no hay espejos.
Para afinar nuestra práctica, para afinar nuestros gestos, solo tenemos como referencia a nuestros compañeros........
solo si cuidamos nuestra práctica, nuestros gestos podemos iluminar la práctica y los gestos de nuestros compañeros
solo si observamos la práctica, los gestos de nuestros compañeros podremos iluminar nuestra práctica."

un recuerdo...una imagen reflejada de las palabras de mi Maestro Raphaël Doko Triët.

Toni.