Creedme si os digo que era un instrumento desafinado.
Me sorprendo de lo que estoy descubriendo:
quien habita dentro de mí.
Zazen me lo está haciendo saber.
"Sencillamente sentarse" extrae los aromas profundos de tu ser.
Soy un sencillo instrumento por donde la vida se asoma.
Mi voz se conjuga con el otro que escucha, que comparte.
Corazón abierto dispuesto a la plegaria.
Vida qué hermosa eres.
Tanawa

sábado, 20 de diciembre de 2014

arriba y abajo



Mi gran maestro I Ching me ha enseñado múltiples veces que cuando hay una subida me prepare para la bajada y al revés. Contemplar desde la totalidad lo que nos ocurre.
Llevo viviendo unos días muy intensos, muchos alegres y hoy tocó la bajada. Y luego ha vuelto la subida......qué sabia es la vida,me digo.... desde esa perspectiva total sabrás de la ecuanimidad que tanto buscas.

Tanawa.

jueves, 18 de diciembre de 2014

la via....la vida



"Yo no soy anarquista pero me gustaría serlo, porque el anarquismo, como el amor, es un estado de conciencia, una forma de estar en el mundo y una práctica social de los cuerpos; una especie de estado de gracia que se goza colectivamente y nos hace sentirnos individualmente vivos.
El anarquismo trae, sin necesidad de tener que morirte para ello, la promesa del paraíso en la tierra, pero es muy difícil ser anarquista, porque para ser anarquista hay que luchar cada segundo por vivir la anarquía y ese vivir es hoy un lugar cercado por el autoritarismo, la violencia, el lucro, la competitividad, la productividad, el consumismo y la idiocia.
Cada vez que me someto a otros, cada vez que me dejo manipular o dominar por la violencia, la tristeza, el miedo, las supersticiones, los prejuicios y la ignorancia sé que me alejo de ese estado de anarquía y me acerco al del integrado en el sistema; al estado propio de los que el sistema llama personas normales, aquellos que, como dijo Espinosa, viven dominados por las pasiones tristes, la ambición material, el poder y la soberbia.
Cuando trabajo en la integración, en la comprensión y en el amor hacia el prójimo y hacia nuestra madre Tierra; cuando coopero con otros en tareas y proyectos colectivos; cuando trato de educar mi ignorancia, espoleo mis inquietudes o reconozco mis muchos errores; cuando hago crecer lo mejor de la vida espiritual individual y colectiva en mí; cuando me dejo invadir por la dimensión sagrada de la existencia, entonces, sólo entonces, siento que camino en pos de Acracia, porque estoy modificando mi vida; porque estoy viviendo en plenitud, limpiando y esclareciendo mi conciencia.
Dos enemigos muy poderosos tiene la anarquía, mi egoísmo, que siempre está dispuesto a jugarme una mala pasada, y el sistema político y económico en el que vivimos, cuya violencia física y moral sobre los cuerpos y las consciencias ha engendrado todas las infinitas formas del sufrimiento y nos ha mostrado las más terribles facetas de la condición humana y de nuestra desventura política, como diría Jesús Lizano.
No obstante, también es cierto que algunos aliados tienen los que quieren vivir en anarquía y hacia ella orientan sus dubitantes pasos: El amor, el anhelo y el fervor no sólo de lo que puede un cuerpo, sino de lo que pueden los cuerpos armonizados en torno al sueño compartido de ir viviendo y recreando nuestra aventura poética en el planeta.
Los días en que consigo dar algunos pasos en esa dirección me pongo muy contento porque veo entonces a uno que, aun no siendo anarquista, camina en pos de Acracia”.

Antonio Orihuela.

martes, 16 de diciembre de 2014

serpiente


La gente quiere felicidad, no sufrimiento. Pero en realidad la felicidad es solo una forma refinada de sufrimiento. El sufrimiento en sí mismo es su forma burda.

Podemos compararlo con una serpiente. La cabeza de la serpiente es la infelicidad. La cola de la serpiente es la felicidad. La cabeza de la serpiente es realmente peligrosa. Tiene colmillos venenosos. Si la tocamos nos morderá inmediatamente. Pero no importa la cabeza! Aunque nos aferremos a la cola, se dará vuelta y nos morderá igualmente porque tanto la cabeza como la cola pertenecen a la misma serpiente.

De la misma manera la felicidad y la infelicidad, el placer y la tristeza, surgen de la misma serpiente: el deseo. Así que cuando estamos felices la mente no está verdaderamente en paz.

Por ejemplo, cuando conseguimos las cosas que nos gustan como dinero, prestigio, elogios o felicidad, nos ponemos contentos pero la mente sigue preocupada por el miedo a perderlas. Ese mismo miedo no es un estado de paz. Luego podemos perder esas cosas y sufrir realmente. Así que si no estamos atentos, incluso cuando estamos felices, el sufrimiento es inminente.

Es como agarrar la cola de la serpiente, si no la soltamos nos morderá. Así que ya sea la cola o la cabeza, o sea, condiciones favorables o desfavorables, son solo características de la Rueda de la Existencia del eterno cambio.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Zazen de la noche (8 de Octubre de 2008)



.......como transmitir a traves de nuestra vida, como manifestar el ideal del Bodhisatva, como hacer para que este cuerpo, este espíritu y esta vida no sean inútiles....

.....Sensei nos repetia: No utiliceis el Zen para promover vuestro ego....abrid vuestras manos y aceptadlo todo, si practicais así, intimamente, de vosotros mismo a vostros mismos, será una cosa muy bella.....

...El ideal del Bodhisatva es maravilloso.
...Encuentro gente que piensan que la manera de proceder en el Zen es como una carrera...comenzar...ser pilar, Kyosaku, Sussho, Godo...eso es estúpido, es política,  pero de uno mismo a uno mismo, intimamente es una Via maravillosa.

...Ser Bodhisatva es una elección, cada uno puede aceptar los votos, pero lo más importante es recibirlos.....

....En general queremos siempre mostrarnos, pasar por delante....el Bodhisatva es el que hace pasar a los otros por delante de si mismo.

Rapahël Doko Triët

Ese dia creí que las parabras del Maestro no eran para mi, que eran para otros,porque yo, eso lo tenía muy claro......justo es esa creencia de que lo tengo muy claro, lo que puede llevarme a los peligros de los que estaba hablando el Maestro.

 Toni Gyoko Hernández

martes, 9 de diciembre de 2014

rohatsu en Sei Kyu JI (La Morejona)



Compañero, te envío este pequeño relato sobre mi estancia en la Rohatsu Seshin, junto al Maestro Raphäel Dôko Triet. Por si tienes a bien publicarlo en Comando Dharma. Un abrazo.

Advetencia: Aquí no hay reflejado sino aquello que estaba preparado para compartir. Además, las palabras citadas carecen de cualquier forma de rigurosidad, cosa que, por otra parte, carece en estos momentos de importancia.

Balbuceos inconexos de un principiante laico
en la Rohatsu Sesshin de 2014. Seikyuji, La Morejona.

Jueves, 4 de Diciembre.

LLegamos

Hay aquí muchas personas,  la mayoría de las cuales se conocen. Monjes, monjas, Bodhisattvas y laicos de la Sangha reunida en torno al Maestro Rapäel Dôkô Triet. También hay algún que otro novato despistado e ingénuo entre los que tengo el enorme placer de encontrarme.

Cenamos

La comida transcurre alegremente mientras nos preparamos para comenzar la Rohatsu Sesshin. Rohatsu significa literalmente "octavo día del duodécimo mes" y hace referencia al momento en el que Siddharta, el sabio de la tribu de los Shakya, dejó caer finalmente el velo de la ignorancia descubriendo su naturaleza original, su naturaleza de Buda.

Aunque, como siempre, existen  divergencias filológicas, Sesshin significa tocar/recoger (setsu) la mente/espíritu/corazón (shin); se trata de un periodo de tiempo determinado en el que la comunidad del dharma intensifica y profundiza en su práctica.

P.S: Ah, sí, zazen significa sentarse (za) y fundirse (zen)/ cultivar la atención lúcida/ volverse consciencia plena. Pero no se preocupen por ahora de esas tonterías. De momento, deben saber que zazen es sólo sentarse, pero no de cualquier manera.

De cara a la pared (...este Bodhidharma...), con el perineo (zona corporal localizada entre el sexo y el ano) bien asentado sobre un zafu (cojín de meditación) se hincan con consistencia las rodillas en el suelo, a poder ser y para evitar disgustos prematuros -los disgustos llegarán igualmente- sobre un zafutón (manta acolchada que evita el tronchamiento irreversible de la rótula y el menisco).

Para ello, la postura ideal es la del loto.  Si no se puede, la mejor postura es la de medio loto. Está bien, está bien, también podemos hacer el cuarto o el tercio de loto; lo importante es que las rodillas estén en el suelo. La espalda debe estar dúlcemente erguida; la nuca bien estirada; el mentón recogido, la mano izquierda se coloca sobre la mano derecha y se dejan reposar sobre los muslos, con los dedos pulgares tocándose suave y horizontalmente a través de las puntas. Los codos están ligeramente separados del cuerpo para evitar la tensión en los hombros.

La mirada se posa apaciblemente a aproximadamente un metro de distancia, en el suelo, y los párpados se dejan entre abiertos, relajados. Durante zazen se dejan brotar los pensamientos, las emociones, las sensaciones, las imágenes, los recuerdos, las ocurrencias, como si se tratara de nubes que atraviesan el cielo; sin entablar diálogo con ellos. La atención se situa constantemente en la postura y en una respiración profunda y silenciosa que recae especialmente sobre la expiración.

Ya, ya sé que es más facil irse de viaje a Nepal a descubrir el budismo, pero es lo que hay.

Dormimos

Dicen de esta Sesshin que es la más intensa de todas y algunos nos miran con rostros soprendidos al constatar sus impresiones iniciales sobre nuestra irremediable condición: sí, sí, somos nuevos. Aprovechamos los últimos momentos de charla ociosa antes de irnos a descansar. Suenan las claquetas, nos comunican el horario general de la Sesshin. Recogemos la mesa, fregamos, nos dirigimos hacia las habitaciones y nos acostamos. Suenan las claquetas. Apagamos las luces. Algunos no podemos descansar. ¿Será por las expectativas?, ¿Por la inquietud?... ¿O será quizás por los ronquidos?  Zazen ha sido siempre así de vulgar: es por los ronquidos.

Viernes, 5 de Diciembre.

Sentarse
es observarse.

5:30. Despertamos.

5:50-6:20 Zazen
6:30-7:00 Zazen
Té/café. Algunos murmullan, otros callan. Nos miramos. Nos encontramos entre miradas tiernas, miradas firmes, miradas distantes, miradas sonrientes; miradas que intentan armonizarse. ¡TOC, TOC, TOC! (El golpe de madera anuncia el comienzo de la práctica en el dojo. No hay tiempo para despistarse, para dormirse en los laureles. Despertar, una y otra vez: darse cuenta.
7:20-7:50 Zazen
8:00-8:30 Zazen

Ceremonia Guen Mai:

Llegar a tiempo al comedor; no empujar, no quedarse atrás; coger el cuenco y los cubiertos; situarse en el lugar correcto; esperar a que siente el maestro; cantar el sutra, colocar la cuchara en el lugar adecuado, esperar a que se sirvan en la mesa principal; comenzar a servir en el orden correcto, estar atento para medir la cantidad; colocar la cuchara en el lugar adecuado; cantar el sutra (¿lo he repetido? ¿por dónde íbamos?); comer; servir té para limpiar los restos de la sopa con el cubierto y beberlo; servir agua para aclarar y terminar de limpiar los cuencos; volcar el agua utilizada sobre los recipientes de madera; cantar el sutra. Recoger la mesa, fregar, prepararse para el samu. Todo ello sucede durante y en las inmediaciones de la ceremonia Guen Mai.

P.S: Guen Mai significa "arroz" en japonés. Se trata de una sopa o crema tradicional de arroz servida a los practicantes justo después del primer zazen de la mañana. En este caso se toma después del cuarto ya que despertamos más temprano. Dicha crema es preparada minuciosamente con arroz integral y agua. Se deja cocer el arroz a fuego vivo hasta que se rompe y expulsa el almidón. Después de ello se sigue cociendo a fuego lento durante aproximadamente dos horas hasta que se consigue la textura de la crema. El preparado se acompaña posteriormente de un encurtido de verduras fermentadas con jengibre y sal llamado Tsukemono que consta de zanahorias, col, nabo, champiñones, calabacín...En las mesas se coloca un frasco con gomasio (sésamo tostado y molido con sal marina) y salsa tamari para terminar de aderezar la guen mai.

9:30-10:15 SAMU

Para los que se escaquean, para los que siempre se ofrecen, para los tímidos, para los indecisos: ¡samu para todos! Se trata de trabajar. Pero esta vez no recibiremos sueldo o reconocimiento supérfluo alguno por ello. Simplemente trabajaremos juntos y juntas en las labores necesarias para facilitar la Sesshin y la vida en el Templo.

P.D: El Samu es el trabajo consciente y desinteresado para el bien de todos los seres, realizado sin búsqueda alguna de beneficio personal (mushotoku).

10:30-11:00 Zazen
11:10-11:40 Zazen
11:50-12:20 Zazen

Comienzan a escucharse algunos suspiros. ¿Tan pronto? ¡Y tanto! En los momentos fugaces de escueto descanso general, los cuerpos caen boca arriba sobre las camas. Esto no acaba sino de comenzar. Zazen es fuerte.

12:20 Comida

Samu 14:30-15:30

16:00-16:30 Zazen
16:40-17:10 Zazen
17:20-17:50 Zazen
18:00-18:30 Zazen

18:45 Cena

20:00-20:30 Zazen
20:40-21:10 Zazen
21:20-21:50 Zazen

22:15 Dormimos.

Nos acostamos y resguardamos en los sacos de dormir con ganas. Los suspiros anteriores se transforman en soplidos. Las rodillas comienzan a molestar. Las tensiones empiezan a tomar protagonismo. Los ronquidos ya no resultan graciosos.

Mientras me coloco los tapones -¡gran invento de la humanidad!- y caigo lentamente en el sueño, el kusen del maestro resuena silenciosamente palpitando en mis sienes. No recuerdo las palabras literales, pero lo que llegó de ellas a esta noche va desgranándose en el corazón de la habitación mientras nuestros ojos se cierran: "Por favor, proteged bien el silencio de esta larga noche de zazen."

P.S: Ku, significa boca, y sen es enseñanza. Kusen es la enseñanza del Maestro a la Sangha durante Zazen en el dojo.

Día 6 de Diciembre

Observarse sin obsesionarse

5:30 Despertamos. La rutina se desdibuja. El discurso se hace inútil.

ZAZEN /ZAZEN/TÉ/ZAZEN/ZAZEN

Un momento de contacto con el campo:
Un joven y frágil hinojo
se hiergue entre el alboroto
de un hormiguero.

El dolor de los tobillos, el dolor de las rodillas, el entumecimiento de las piernas; todo ello hace que el equilibrio inicial parezca desmoronarse. La columna una y otra vez erguida. El menton una y otra vez recogido. La nuca una y otra vez estirada. Y, sin embargo, el abdomen una y otra vez soltado. El pecho y los hombros una y otra vez relajados. Las escápulas una y otra vez rendidas.

Todo se resume a un encuentro propicio con el equlibrio. Atender especialmente la expiración y, sin embargo, no controlarla. Contemplar los bloqueos, las tensiones y, sin embargo, dejarlos marchar. Alcanzar el equilibrio y, sin embargo, no perseguirlo. Y todo ello está contenido en zazen.

Susurros intermitentes de Sensei Raphou: "[...] pero si lucháis contra vosotros mismos, habrá sufrimiento. Permaneced apaciblemente en la oscuridad de esta larga noche de zazen [... ]"

"[...] Haced vuestro este poema de Kodo Sawaki: "La sombra de los pinos/es proporcional/ a la luz de la luna" "[...] Durante esta noche, podéis hacer un surco en la oscuridad [...]".

La sombra, la oscuridad
La noche oscura del Buda
Zazen abre la ventana.

SAMU

Arrancamos hierbas de raíz
Ir a la raíz de la oscuridad
para encontrarse con la luz

ZAZEN/ZAZEN/ZAZEN

Mis defensas caen
Zazen me rompe
El dolor   la tensión
Un nudo en la garganta.

Susurros entrecortados del Maestro:

"[...] No observéis la superficie de las cosas.
Poned atención en cada gesto
como si se tratara del cuidado
de vuestros propios ojos [...]".

"[...] Caer también forma parte de la práctica [...]"

COMIDA
SAMU
ZAZEN/ZAZEN/ZAZEN/ZAZEN
CENA
ZAZEN/ZAZEN/ZAZEN

Esta noche hay luna llena
Suenan las claquetas
Se apagan las luces
Descansar es necesario.

Día 7 de Diciembre

Soltar no es distraerse

5:30 Despertarse. El cuerpo pesa. Despertar no es tan fácil.

ZAZEN/ZAZEN/TÉ/ZAZEN/ZAZEN

En un inicio, las molestias físicas a las que cuerpo y mente se enfrentan durante zazen provienen de tensiones cuyo origen y causa nos resultan desconocidos. Pero poco a poco, tales dolores van desvelando sus razones. Hay que darles su tiempo. No apresurarse a encontrar por qué alguno. Por eso, mushotoku. Permanecer atento, cultivar la atención, una y otra vez, sin más. Entonces, puede que encontremos lo que siempre estuvo aquí.

GUEN MAI/ SAMU/ZAZEN/ZAZEN/ZAZEN

Susurros lejanos de Sensei Raphou: "[...] Kodo Sawaki... No cedáis ante las ilusiones producidas por este saco de huesos que, sin embargo, es el cuerpo sagrado del Buda [...]"

"[...] Por favor, mantened este silencio. Las palabras, los pensamientos no dichos serán como semillas que florecerán   con un poderoso karma [...]

"[...] Para muchos, zazen, los primeros años, es duro. Vienen los dolores de espalda, los dolores de piernas, el dolor en la nuca [...]" (¿La nuca?, a mí no me molesta la nuca) "[...] Pero también representa una gran alegría, la alegría del descubrimiento [...]"

Al terminar zazen me duele, por primera vez, la nuca. Gracias, Maestro.

El dolor, dejar pasar el dolor. Dicho así resulta duro. ¿Cómo dejar pasar el dolor? Al caer las defensas, cae parte de la armadura; cae parte del personaje; cae parte del dolor; cae parte de la dificultad. Casi de manera inapreciable, sutilmente, aparece un observador apacible. Entonces, cuando parece que la contemplación toma el mando, caes de nuevo, para comprender que no has alcanzado absolutamente nada ya que no hay nada que alcanzar. Estos novatos del diablo... A la mínima, creen haber abrazado el satori.

COMIDA/SAMU

Arrancar hierbas de raíz. El diálogo interior estalla, cualquier razón es buena. El maestro pasa por allí y me sonríe. Gracias, maestro.

ZAZEN/ZAZEN/ZAZEN/ZAZEN

Contemplar el dolor
Aceptarlo   Abrazarlo
Y    a continuación    abandonarlo.

No obstante   la niebla de ayer
ha dejado paso al sol
y la energía del día es limpia   apacible.

Entonces se intenta y se intenta, pero no hay que desembocar en tensión. No se puede resolver tensión desde tensión; no se puede sanar una mano rota vendando una pierna sana. En el contraste entre zazen y kin hin, entre comida y samu, entre quietud y acción descubrimos que zazen no trajo nada, no dijo nunca nada. El dolor estaba aquí, esperando a que le abrieramos la puerta. Zazen es abrir las ventanas y las puertas; permitir que lo que hay en la profundidad del estanque emerja a la superficie.

P.S: Kin hin es observación en movimiento. Entre cada zazen hay diez minutos de kin hin. Cuando suena la campana que anuncia el comienzo de kin hin, los practicantes deshacen la postura de zazen con cuidado, masajeando las zonas entumecidas. Sin dejar transcurrir apenas unos instantes, se ponen en pie, saludan al zafu, a la sangha y se colocan en posición. De la izquerda a la derecha, colocados unos tras otros de manera estratégica, en fila, se disponen a continuar la práctica. El puño izquierdo se cierra sobre el pulgar y se coloca sobre el plexo solar; la mano derecha envuelve suave pero firmemente al puño izquierdo. Los brazos relajados conforman una línea horizontal con el suelo. Los hombros deben estar relajados. La mirada se posa aproximadamente a tres metros hacia delante, de manera apacible. La nuca sigue estirada, el mentón recogido, la espalda erguida y la atención recorre la postura corporal y la respiración. Cuando se inspira, suavemente, se da medio paso, dejando caer todo el peso del cuerpo sobre el pie adelantado, especialmente sobre la raíz del dedo gordo de dicho pie. Al mismo tiempo, a la vez que se expira profundamente, se presiona el punto kokoro (corazón) sobre el que está posado el puño izquierdo. Zazen es shikantaza, tan solo sentarse; kin hin es tan solo caminar. La actitud es la misma.

CENA/ZAZEN/ZAZEN/ZAZEN

Atenderse no es volverse rígido.

Kusen del Maestro: "[...] Mantened este silencio fresco [...]"

"[...] El espíritu recorre más caminos/ pero el corazón llega más lejos [...]"

"[...] T. Deshimaru... Una cabeza llena, una cabeza caliente... ahí ya no cabe nada. Es mejor tener los pies calientes y la cabeza fría [...]"

Parar la lengua no es sino evidenciar la oscuridad del diálogo interno, su falsa luz. Nos distraemos. Callar es dejar de distraerse. Callar es caer en la verdadera oscuridad. Arrinconarnos, dejarnos sin espacio, acecharnos una y otra vez. ¿Fácil?, ¿qué importa eso?

Por ahora, el silencio es dolor. Un antiguo y envolvente dolor que florece en las articulaciones, en el nudo de la graganta, en la espalda. Nada más. Hoy no comprendo nada. Lucho y sufro. Atiendo.

El diáologo interno conforma la máscara, el externo la reafirma. Por eso, durante la Rohatsu, se guarda silencio. Para conmemorar el momento en el que Shakyamuni dejó caer todas las máscaras y despertó.

El personaje que comprendía también ha caído. Hoy zazen es más oscuro que nunca. La respiración es más sonora, más superficial. El dolor, las tensiones y las molestias brotan vigorosamente. La postura ha perdido toda firmeza. la mente se zambulle en el dolor. Se nota. Los practicantes suspiran. Se mueven durante zazen. Cambian de pierna sigilosamente. Nos desmoronamos sigiliosamente; sigilosamente, para no darnos cuenta.

22:15 Dormimos.

Los ronquidos no han permitido descansar a algunos compañeros. El frío aprieta. La niebla aparece. Suenan las claquetas. Apagamos las luces. Caemos.

Palabras rotas del Maestro sobrevuelan la habitación de mi recuerdo imperfecto "[...] Un poema... Cuando la luna llena ilumina el océano, se reflejan los diamantes del dragón... Cada inspiración, cada expiración; cada ola guarda un diamante precioso [...]"

8 de Diciembre.

"[...] Mantened el silencio en estos tres días y medio que pasarán como un suspiro [...]"

CEREMONIA

Aperitivo/Comida/Despedida/
Abrazos

Se abre la puerta a la palabra desinibida.

SAMU GENERAL

El Maestro nos mira a los ojos, nos da un abrazo y nos pregunta por la postura.

Nos marchamos.

9 de Diciembre. Granada

-¡Hombre, Helios, ¿cómo estás?, ¿dónde has estado estos días?

-No lo sé ...

Gracias Buddha
Gracias Sangha
Gracias Dharma

jueves, 20 de noviembre de 2014

simple


La plegaria que cacareas

Mi plegaria no es tu plegaria
mi plegaria es más sencilla, menos ambiciosa

Ten en cuenta que para mí
no es suficiente con decirla

yo tengo que vivir en ella.


Antonio Orihuela

del libro Todo está en otro lugar.