jueves, 28 de junio de 2012

maestros



en las formas de la naturaleza se pone en evidencia la verdadera sabiduria. sin palabras, como las semillas del diente de león, absolutamente bellas, eficaces, simples, maravillosas en toda su expresión.

"Las montañas y los ríos son la actualización de la Vía de los antiguos Budhas."
Dogen 


"Este árbol que hay delante de mi taller es mi maestro."
Antoni Gaudí.

miércoles, 27 de junio de 2012

keizan



No buscar nada ni esperar nada.

Ni Buda ni demonios pueden sorprender.

No ser nunca perturbado ni asustado.

Ver la montaña, vivir en la montaña.

Contemplar el hilo de agua, vivir en el agua.

Querer acostarse y acostarse.

Querer levantarse y levantarse.

No desear ni huir de los sonidos.

No amar ni odiar los colores.

Como el reflejo de la luna flotando en la superficie del agua.

Como la imagen reflejada en el espejo.

El Dharma no es turbado por el mundo vulgar.

La palabra es ruidosa como el croar de las ranas en celo.

El silencio es parecido a una columna.

Sin miedo del infierno ni deseo del paraíso,

abarcar todo el cosmos.

Keizan Zenji (1268 – 1325)

domingo, 24 de junio de 2012

la puerta sin puerta (caso 19)



19. La vida cotidiana es el camino.

Joshu preguntó a Nansen: “¿Cuál es el camino?”
“La mente ordinaria es el camino” respondió Nansen.
“¿Es posible estudiarla?” preguntó Joshu.
“Si intentas estudiarla, te separaras de ella” dijo Nansen.
“Si no puedo estudiarla, ¿cómo sabré cual es el camino?” preguntó Joshu.
“El camino no es cosa de saber o no saber” explicó Nansen “saber es ilusión, no saber es confusión. Cuando has alcanzado el verdadero Camino, más allá de la duda, lo encontraras tan vasto e ilimitado como el espacio exterior. ¿Como puede hablarse de el espacio exterior al nivel de correcto o equivocado?”
Luego de esto, Joshu llego a la realización espontánea.

Comentario de Mumon:

Nansen se disolvió y derritió ante la pregunta de Joshu y no pudo ofrecer una explicación plausible.
Aunque Joshu llego a la realización, debe primero profundizar en ello por otros treinta años antes que pueda entenderlo por completo.

Verso:

Las flores de primavera, la luna de otoño;
Las brisa de verano, la nieve del invierno.
Si las cosas sin importancia no desordenan tu mente,
Tienes los mejores días de tu vida.

miércoles, 20 de junio de 2012

el zorro de Hyakujo




Cierta vez, cuando Hyakujo impartía unas lecciones de Zen, un anciano asistía a ellas sin que los monjes reparasen en él. Al final de cada charla, cuando los monjes se marchaban, él también se iba. Pero un día se quedó después de que los demás se hubieran ido y Hyakujo le preguntó: “¿Quién eres?”

“No soy un ser humano” respondió el anciano, “pero lo fui cuando el Buda Kashapa predicaba en este mundo. Yo era maestro de Zen y vivía en esta montaña. En aquel entonces uno de mis alumnos me preguntó si el hombre iluminado está sometido o no a la ley de la causa (Karma). Le respondí: ‘El hombre iluminado no está sometido a la ley de la causa’. Como esta respuesta evidenciaba que me aferraba a lo absoluto, me convertí en un zorro durante quinientos renacimientos y todavía soy un zorro. ¿Me salvarás de esta condición con tus palabras de Zen y me permitirás salir del cuerpo de un zorro?, ¿puedo ahora preguntarte si el hombre iluminado está sometido a la ley de la causa?”

“El hombre iluminado forma una unidad con la ley de la causa” respondió Hyakujo.

Al oír estas palabras el hombre quedó iluminado.

“Me he liberado” dijo, rindiendo tributo con una profunda reverencia “Ya no soy un zorro, pero he de dejar mi cuerpo en el lugar donde habito detrás de esta montaña. Por favor, celebra mi funeral como el monje que fui.”

Dicho esto, el anciano desapareció.

Al día siguiente, Hyakujo ordenó, a través del superior de los monjes, que se dispusieran a asistir al funeral de un monje.

“No había nadie enfermo en la enfermería” comentaron los monjes, intrigados “¿Qué querrá decir nuestro maestro?”

Después de la comida, Hyakujo precedió a los monjes al exterior y rodearon la montaña. Con su bastón, sacó de una cueva el cadáver de un zorro y llevó a cabo la ceremonia de la cremación.

Aquella noche Hyakujo dio a los monjes una charla y les contó esta historia sobre la ley de la causa.

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Al oír el relato, Obaku le preguntó a Hyakujo:

“Eso lo comprendí hace mucho tiempo, porque cierta persona que dio una respuesta equivocada a una pregunta de Zen se convirtió en zorro durante quinientos renacimientos. Ahora deseo preguntar: si a un maestro moderno se le hacen muchas preguntas y siempre da la respuesta correcta, ¿qué será de él?”

“Acércate a mí y te lo diré” respondió Hyakujo.

Okabu se acercó a Hyakujo y le abofeteó, pues sabía que ésa era la respuesta que su maestro quería darle.

Hyakujo palmoteó y se echó a reír ante tal discernimiento.

“Creí que un bárbaro tenía la barba roja” comentó, “y ahora conozco a un bárbaro que tiene la barba roja”.

martes, 19 de junio de 2012

manual del mesias




El mundo es tu cuaderno de ejercicios,
en cuyas páginas realizas
tus sumas.
No es la realidad,
aunque puedes expresar la realidad
en él si lo deseas.
También eres libre
de escribir tonterías o embustes,
o de arrancar las
páginas.

Del Manual del Mesias
Recordatorios para el Alma
Evolucionada

Richard Bach.

el canto de zazen



Desde el principio todos los seres son budas

Como el agua y el hielo,
Sin agua no hay hielo,
No hay budas fuera de nosotros.
Cuán cerca de la verdad
Y que lejos la buscamos,
Como alguien que en el agua grita:”!tengo sed!
Como el hijo de un rico
Vagando pobre sobre la tierra,
Recorremos sin fin los seis mundos.
La causa de nuestro dolor es la ilusión del ego.
De senda oscura en senda oscura vagamos en la oscuridad.
¿Cómo podemos liberarnos de la rueda del samsara?
La puerta de entrada a la libertad es el samadhi de zazen;
Más allá de la exaltación, más allá de nuestras alabanzas,
El puro mahayana.
Observar los preceptos, el arrepentimiento y la entrega,
Las incontables buenas obras, y la recta manera de vivir,
Todo proviene del zazen.
Por ello, un verdadero samadhi extingue el mal;
Purifica el karma, disuelve los obstáculos.
¿Dónde están, pues, los oscuros senderos que nos pierden?
La tierra pura del loto no esta lejos.
Escuchar esta verdad con el corazón humilde y agradecido,
Alabarla y abrazarla, practicar su sabiduría,
Conlleva bendiciones sin fin, montañas de mérito.
Pero si miramos nuestro interior y comprobamos 
Nuestra verdadera naturaleza
-ese verdadero yo que es no-yo-,
Nuestro verdadero yo es no-yo,
Entonces trascendemos el ego y las palabras inteligentes.
Entonces la puerta de la unidad de causa y efecto
Se abre de par en par.
No dos, y tampoco tres, recto frente a nosotros se extiende el camino.
Nuestra forma ahora siendo no-forma,
Al ir y al volver nunca abandonamos el hogar.
Nuestro pensamiento siendo ahora no-pensamiento,
Nuestras danzas y cantos son la voz del dharma.
¡Cuán vasto es el cielo del ilimitado samadhi!
¡Cuán brillante y transparente la luz de la luna de la sabiduría!
¿Qué hay fuera de nosotros, de que carecemos?
El nirvana se muestra claramente ante nuestros ojos.
Esta tierra en la que estamos es la tierra pura del loto.
Y este cuerpo es el cuerpo de buda.

Hakuin (1686-1768)

domingo, 17 de junio de 2012

montañafria


"El monje Han San (montañafria) vive y practica en Han San (montañafria)"

¿el monje vive en la montaña o la montaña vive en el monje?
¿donde acaba el monje y empieza la montaña*?
¿donde acaba la montaña y empieza el monje?
Nada se interpone entre él y él mismo
Ni buda ni el diablo


Sin solución
ecos en el vacío
Kwatz !!

Sho Gu

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Me instalé en el Monte y cesaron las preocupaciones:
ya no ocupan mi mente pensamientos vanos;
más libre que las rocas donde inscribo versos,
me doy, cual barco sin amarras, a los hados*.

Han San



*montaña: zazen
*hado: En la tradición clásica, fuerza desconocida que obra irresistiblemente sobre los dioses, los hombres y los sucesos.

bucle




El tercer planeta estaba habitado por un bebedor. Fue una visita muy corta, pues hundió al
principito en una gran melancolía.
—¿Qué haces ahí? —preguntó al bebedor que estaba sentado en silencio ante un sinnúmero de
botellas vacías y otras tantas botellas llenas.
—¡Bebo! —respondió el bebedor con tono lúgubre.
—¿Por qué bebes? —volvió a preguntar el principito.
—Para olvidar.
—¿Para olvidar qué? —inquirió el principito ya compadecido.
—Para olvidar que siento vergüenza —confesó el bebedor bajando la cabeza.
—¿Vergüenza de qué? —se informó el principito deseoso de ayudarle.
—¡Vergüenza de beber! —concluyó el bebedor, que se encerró nueva y definitivamente en el
silencio.
Y el principito, perplejo, se marchó.
"No hay la menor duda de que las personas mayores son muy extrañas", seguía diciéndose para
sí el principito durante su viaje.

El principito
Antoine de Saint-Exupéry

viernes, 15 de junio de 2012

la carniceria




Mientras cortaba, sadicamente despistado, pensaba en la esposa

mientras cortaba, sadicamente despistado, pensaba en su padre

mientras cortaba sadicamente despistado, pensaba en la suegra

mientras cortaba sadicamente despistado, pensaba en el guardia de la plaza

mientras cortaba, sadicamente despistado, pensaba en Garcia el mayorista

mientras cortaba, sadicamente despistado, pensaba en el hijo que huyó de casa

mientras cortaba, sadicamente despistado, pensaba en Lali, tan guapa!

mientras cortaba, sadicamente despistado, pensaba en la vida, tan loca, tan loca!

al final, distraido

se cortó un dedo,

la clienta aterrada,

ahogó un grito en su garganta,

pero él atento

añadió su dedo

al kilo de bistecs, diciendo

Ya lo vé señora, no vale la pena preocuparse por la gente.

jueves, 14 de junio de 2012

ilusiones 11,19.




11. El Maestro respondió y dijo: "Una vez vivía un pueblo en el lecho de
un gran río cristalino.
12. "La corriente del río se deslizaba sobre todos sus habitantes;
jóvenes y ancianos, ricos y pobres, buenos y malos y la corriente seguía
su camino ajena a todo lo que no fuera su propia esencia de cristal.
13. "Cada criatura se aferraba como podía a las ramitas y rocas del
lecho del río, porque su modo de vida consistía en aferrarse y porque
desde la cuna todos habían aprendido a resistir la corriente.
14. "Pero al fin una criatura dijo: ‘Estoy harta de asirme, aunque no lo
veo con mis propios ojos, confío en que la corriente sepa hacia donde
va. Me soltaré y dejaré que me lleve a donde quiera. Si continúo
inmovilizada, me moriré de hastío.’
15. "Las otras criaturas rieron y exclamaron:’ ¡ Necia ! ¡Suéltate y la
corriente que veneras te arrojará, revolcada y hecha pedazos contra
las rocas, y morirás más rápidamente que de hastío!’
16. "Pero la que había hablado en primer término no les hizo caso, y
después de inhalar profundamente se soltó; inmediatamente la
corriente la revolcó y la lanzó contra las rocas.
17. "Mas la criatura se empecinó en no volver a aferrarse, y entonces la
corriente la alzó del fondo y ella no volvió a magullarse ni a lastimarse.
18. "Y las criaturas que se hallaban aguas abajo, que no la conocían,
clamaron: ‘¡ Ved un milagro! ¡ Una criatura como nosotras, y sin embargo
vuela! ¡ Ved al Mesías que ha venido a salvarnos a todas!’.
19. "Y la que había sido arrastrada por la corriente respondió: ‘No soy
más Mesías que vosotras. El río se complace en alzarnos, con la
condición de que nos atrevamos a soltarnos. Nuestra verdadera tarea
es éste viaje, ésta aventura ’.

Ilusiones
Richard Bach

miércoles, 13 de junio de 2012

en la puta calle




Abro los ojos, respiro, después de mes y medio el suelo ya no está tan duro ni tan frío, y aunque las cucarachas y el ruido de los autos no me dejaron dormir, siento que esta vez sí he descansado… Ahora no salgo a buscar trabajo, me he instalado plenamente en el desempleo: vivo en la calle; no tengo ducha ni casa y debido a mi aspecto no me permiten entrar ni en los peores bares, (lo cual ha curado milagrosamente mi alcoholismo)… Buena parte del día doy -sin dar- clases de meditación (gratis) bajo la sombra de un árbol del parque, pues casi todo el tiempo me la paso meditando… de barrio en barrio, de parque en parque alimentándome ocasionalmente de montones de buena comida que desechan los supermercados… ¡¡El zen sigue siendo maravilloso aunque no haya más subsidio por desempleo…!!

Arturo

lunes, 11 de junio de 2012

anarquía y taoismo



Extraído de Historia del pensamiento económico vol I (El pensamiento económico hasta Adam Smith) de Murray N. Rothbard.

Las tres principales escuelas de pensamiento político chino, la legalista, la taoísta y la de los seguidores de Confucio, se desarrollaron en el periodo comprendido entre los siglos VI y IV antes de Cristo. En líneas generales, la legalista, la última de las tres grandes escuelas, simplemente buscaba maximizar el poder estatal, aconsejando a los gobernantes modos de aumentar su poder. Los taoístas fueron los primeros libertarios del mundo, y sostenían que la interferencia del estado en la economía o la sociedad debía minimizarse o anularse; los seguidores de Confucio, por su parte, mantenían una posición intermedia en tan espinoso asunto. La figura dominante fue la de Confucio (551-479 a.C.), cuyo verdadero nombre era Ch´iu Cheng-ni, un erudito de familia aristocrática venida a menos de la defenestrada dinastía Yin, que llego a ser Comisario General del estado de Sung. En la práctica, aunque mucho más legalista, el pensamiento de Confucio difería poco del de los legalistas, puesto que el confucionismo estaba en gran medida consagrado a instalar una burocracia educada en una mentalidad filosófica al frente del gobierno chino.
Con mucho, los más interesantes de entre los filósofos políticos chinos fueron los taoístas, movimiento fundado por Lao-Tsé, figura, aunque oscura, de inmensa importancia. Se sabe poco de su visa, pero parece haber sido contemporáneo y amigo personal de Confucio. Al igual que este procedía del estado de Sung y era descendiente de la baja aristocrática de la dinastía Yin. Ambos vivieron en un tiempo agitado, de guerras y estatismo, pero reaccionaron de modo bien diferente. Lao-Tzé llegó a la conclusión de que el individuo y su felicidad son la unidad fundamental de la sociedad. Si las instituciones sociales impidieran el desarrollo y felicidad individuales, entonces tales instituciones debían ser limitadas o incluso definitivamente eliminadas. Para el individualista Lao-Tsé, el gobierno, con sus “leyes y regulaciones más numerosas que los pelos de un buey, era un vicioso opresor del individuo, “más temible que el más fiero de los tigres”. En suma, el gobierno debería limitarse al mínimo más mínimo posible, constituyendo para Lao-Tsé “inacción” la palabra clave, pues sólo la inacción del gobierno permite florecer y ser feliz al individuo. Cualquier intervención gubernamental, declaraba, sería contraproducente y no generaría sino confusión y revueltas. Lao-Tsé, el primer economista político en discernir los efectos sistemáticos de la intervención del gobierno, después de remitir la experiencia común de la humanidad, llego a esta penetrante conclusión: “Cuantas más restricciones existan y más artificiales sean los tabúes que haya en el mundo, más se empobrecerán la gente… Cuanta más prominencia se dé a las leyes y regulaciones, más ladrones y bandidos habrá”.
Las peores intervenciones del gobierno, según Lao-Tsé , son la imposición fiscal excesiva y la guerra. “El pueblo pasa hambre porque sus superiores consumen en exceso sobre lo que recaudan” y, “donde se estacionan los ejércitos, sólo crecen después zarzas y espinos. Durísimos años de hambruna de seguro seguirán a una gran guerra”.
El curso de acción más sensato es mantener al gobierno simple e inactivo, ya que entonces el mundo “se estabilizará por si solo”.
En palabras de Lao-Tsé: “Por eso dice el hombre juicioso: no haré nada, y se cambiará la gente ella sola; me estaré quieto, y se enderezará por sí misma; permaneceré inactivo, y la gente se enriquecerá sin más….”.
Profundamente pesimista, sin esperanza de que fuera a producirse un levantamiento general que corrigiera la opresión del gobierno, Lao-Tsé aconsejaba seguir el ahora familiar sendero taoísta de la pasividad, la renuncia y la limitación de los propios deseos.
Dos siglos más tarde, su gran discípulo Chuang-Tsé (369-ca. 286 a.C.) prosiguió las ideas sobre laissez-faire de su maestro hasta su conclusión lógica: el anarquismo individualista. El influyente Chuang-Tsé, escritor de estilo elegante y frecuente recurso a parábolas alegóricas, fue el primer anarquista en la historia del pensamiento. Cultísimo, era nativo del estado de Meng (en la actualidad, posiblemente en la provincia de Hunán) y descendía de la vieja aristocracia. Siendo oficial de bajo rango, su fama se extendió por toda China, hasta el punto de que el rey Wei, del reino de Chú, le envió un emisario con ricos presentes y le urgió a convertirse en su principal ministro. Su desdeñosa respuesta a la oferta real es una de las grandes declaraciones de la historia sobre los peligros ocultos que encierra el boato del poder estatal y su contraste con las virtudes que reserva la vida privada:
“Mil onzas de oro son ciertamente una gran recompensa, y el cargo de primer ministro sin duda una elevada posición. Ahora bien, señor, ¿es que no ha visto al buey que se va a sacrificar a la espera de serlo en el templo real del estado? Se le cuida mucho y se le alimenta bien durante unos pocos años, y se le engalana con ricos brocados hasta que está listo para ser llevado al Gran Templo. Entonces, aunque con gusto se cambiaría por el más solitario de los cerdos, ¿acaso puede hacerlo? Así que… ¡fuera de aquí y rápido! No me insulte. Preferiría vagar y no hacer nada en un charco embarrado, pasármelo bien a mi gusto, antes que acabar sometido a las limitaciones que impondría el gobernante. Jamás aceptaría un cargo oficial, para así poder ser libre de proponerme mis propios fines”.
Chuang-Tsé reiteró y embelleció la devoción de Lao-Tsé por el laissez-faire y la oposición al gobierno estatal: “Tan sólo dejar sola a la humanidad, nunca el gobernarla [tuvo éxito]”. Chuang-Tsé fue también el primero en exponer la idea de “orden espontáneo”, descubierta de modo independiente por Proundhon en el s.XIX y desarrollada en el XX por FA. Von Hayek en la Escuela Austriaca. En palabras de Chuang-Tsé: “el buen orden resulta espontáneamente cuando se dejan las cosas a sí mismas”.
Ahora bien, si es cierto que la gente, en su “libertad natural”, puede conducir perfectamente su propia vida, las reglas del gobierno y sus edictos distorsionan la naturaleza en un artificial lecho procusteano. Como dice Chuang-Tsé: “La gente común tiene una naturaleza constante: hila y se viste, ara y se alimenta… en lo que cabría llamar su “libertad natural”. En su libertad natural, esta gente nació y murió a su suerte, sin sufrir restricciones ni limitaciones; nunca fue levantisca ni rebelde. Si a los gobernantes les diera por establecer leyes y ritos para gobernar a esta gente, no sería muy diferente de pretender alargar las cortas patas de los patos o recortar las largas zancas de una garza, o de poner ronzal a un caballo”. Tales reglas no sólo no servirían para nada bueno, sino que causarían muchísimo daño. En suma, concluye Chuang-Tsé, el mundo “simplemente no necesita de gobierno, y de hecho no debería ser gobernado”.
Chuang-Tsé probablemente fuera, además, el primer teorico en ver al estado como un bandolero: “un ladronzuelo del tres al cuarto acaba en prisión. Un gran bandido acaba de jefe del estado”. O sea, que la única diferencia entre un jefe de estado y un el jefecillo de una banda es el tamaño de su botín. El tema del gobernante conceptuado como un ladrón sería repetido, como hemos visto, por Cicerón, y más tarde por los pensadores cristianos de la Edad Media, aunque por supuesto estos llegaron a las mismas conclusiones por caminos diferentes.
El pensamiento taoísta floreció durante varios siglos, culminando con Pao Chin-yen, pensador decididamente anarquista que vivió a comienzos del siglo IV antes de Cristo y de cuya vida apenas se sabe nada. Pao, siguiendo a Chuang-Tsé, comparaba el idílico modo de vida de los tiempos antiguos, sin dirigentes ni gobernantes, con la miseria inflingida por éstos en su época. En los primitivos días, escribió, “no había dirigentes ni gobernantes, con la miseria inflingida por éstos en su época. En los primeros días, escribió, “no había dirigentes ni administradores. La gente cavaba pozos y bebía, araba campos y comía. Cuando el sol despuntaba iban a trabajar y, cuando se ponía, a descansar. Seguían su parecer plácidamente y sin estorbos, consiguiendo en gran medida ser felices”. En la era sin estado, no había guerras ni desórdenes:
“Cuando no había caballeros ni mesnadas que reunir no cabía hacer guerra… Aún no se concebía abusar del poder para beneficiarse a costa de otros. No había desastres ni desmanes. No se usaban escudos ni lanzas, ni se construían murallas ni fosos… La gente comía y se divertía, no tenía preocupaciones y vivía contenta”.
Pero en este idílico cuadro de paz y contento, escribe Pao Chin-yen, apareció la violencia y el engaño instituidos por el estado. La historia del gobierno es la historia de la violencia, de la expoliación del débil por el fuerte, de malvados tiranos que se embarcan en orgías de violencia, y que, al tener el poder, pueden “dar rienda suelta a todos sus deseos”. Además, la institucionalización de la violencia por el gobierno condujo a que los minúsculos desórdenes de la vida diaria se intensificaran y expandieran enormemente, cobrando una dimensión mucho mayor. Como dice Pao:
“Las disputas entre gente corriente son asunto trivial, ya que ¿qué consecuencias pueden originar un enfrentamiento a ese nivel? Esa gente no tiene tierras inmensas que despierten la avaricia, ni autoridad para lograr sus propósitos. Su poder no les permite reunir masas en pos de ellos, ni imponer respeto a las reunidas por sus oponentes. ¿Cómo van a compararse con una manifestación de furia real, capaz de desplegar ejércitos y batallones, y de hacer que gente sin enemigos ataque estados que no les han hecho nada?”
A la habitual acusación de haber pasado por alto que existen gobernantes buenos y benévolos, Pao replica que el gobierno en sí mismo es una violenta explotación del débil por el fuerte. Es el sistema en sí mismo lo que constituye el problema, ya que el objetivo del gobierno no es favorecer a la gente, sino controlarla y saquearla. Ningún gobernante puede compararse en virtud al que simplemente no gobierna..
Pao Chin-yen también emprendió un estudio magistral de psicología política al señalar que la propia existencia de la violencia institucionalizada por el estado provoca imitación entre la gente. En un mundo feliz y sin estado, declara Pao, la gente tendería naturalmente al orden y no intentarían saquear a su vecino. Pero los gobernantes oprimen y esquilman al pueblo, y “hacen trabajar a la gente sin descanso, para también sin descanso quitarle todo”. De esta guisa, se incita al robo y bandidaje al pueblo descontento, y los bandidos, al robar armas y armaduras en un principio pensadas para pacificar, intensifican el saqueo. “Todo esto ocurre porque hay gobernantes”. La idea habitual de que se necesita un gobierno fuerte para combatir las revueltas populares, concluye Pao, comete el grave error de confundir la causa con el efecto.

domingo, 10 de junio de 2012

fuyo dokai






Cuando apunta el día entro en el Dojo de Buda,
la luna brilla en el cielo.

Al anochecer subo al pico del buitre,
el sol  deslumbra mi mirada.

El cuervo posee el color de la nieve,
la oca solitaria camina con su rebaño.

Es en este instante que todas las cosas son "unidad".
¿que diferencia hay entre uno mismo y los otros?


Sobre el estrado de los antiguos Budas y en la casa de los patricarcas,
los amigos que van y vienen son acogidos con calidez.

¿decidme, valientes, a donde nos lleva todo esto?
Para las generaciones futuras,
plantemos más árboles sin sombra.

Si me alzo sobre mi asiento para hablar,
ya estoy en el reino de las imperfecciones.

Si fijo la mirada de mis ojos
esto no es más que un error añadido.

La transmisión especial en una sola palabra
es un ladrón que desvalija vuestra casa.

No perder la fuente original
es ser semejante a un ladrón acomodado en su guarida.

Realidad auténtica, santidad, vulgaridad
no son más que palabras en un sueño
Buda y seres sensibles formas aleatorias.


Puesto que estais aquí
dirigid vuestra luz hacia el interior.
Iluminad vuestro entorno
abrid vuestras manos y aceptadlo todo.

Y aún con todo esto no habeis sido liberados
sois parecidos a una cigarra helada
aferrada a un arbol muerto
incapaces de dar media vuelta 
pues cesaron vuestros llantos.

Fuyo blande su espantamoscas


Aunque entréis ahí
no comprendeis lo que fué establecido por los budas.
Y aun surgiendo en el este y desapareciendo en el oeste
abriéndoos y cerrándoos libremente
vosotros no habréis podido ser ni siquiera ser el sueño de los que han estado ante los budas.


Sabed que existe un hombre 
que no pide nada a nadie
que no acepta ninguna orden
ninguna enseñanza
que no se somete a ninguna norma.


No fijeis vuestra mirada y no os preocupéis más por mi.


Cuando usamos las palabras para señalar el camino
nos limitamos al instante presente.
Cuando el hombre sin lengua habla, y el hombre sin piernas camina
todavía no están en unidad con el hombre verdadero.


¿Comprendéis?


Cuando el dragón brama 
no sirve de nada escuchar.
Cuando el tigre ruge
es inutil derrumbar los pensamientos.
Un monje pregunta:
"Cuales son las palabras que pueden expresar todo esto?"
Fuyo Dokai responde:

"Lo que no se puede pensar, incluye la totalidad del universo"
"El hombre de madera se pasea entre las llamas"




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Fuyo Dokai [Fu-ying Tao-kai] (1043 – 1118) es un maestro chino del linaje soto, célebre por haber añadido agua a la sopa de arroz cuando le llegaron numerosos discípulos. Nacido en una época de una relativa decadencia del zen, el lo restableció con el vigor y la pureza original. Dôgen dijo de el:  “És la fuente del zen soto, su raiz, su rama, sus huesos y su tuétano.”

Esta versión del sermón la podemos disfrutar gracias a Étienne Zeisler.

viernes, 8 de junio de 2012

cosas de mi abuela



Recuerdo a mi abuela repasando calcetines junto a la ventana que daba a la calle, su vista ya no era muy buena y aprovechaba las últimas luces de la tarde.

Cuando yo estaba nervioso ella me aconsejaba que respirara hondo, de siempre se ha sabido que una respiración profunda y calmada sosiega el espíritu.

Cuando estaba preocupado, triste, ella me aconsejaba que me pusiera bien derecho, de siempre se ha sabido que una buena postura cambia automáticamente el estado de ánimo.

Nada extraordinario, ya lo veis, pero funciona.

Siempre me acuerdo de ella cuando practico zazen, cuando enderezo la columna, cuando respiro profundamente, cuando el espíritu se sosiega.

Gasho Aurelia.

Sho Gu

miércoles, 6 de junio de 2012

determinación (último discurso de Luther King)

determinación



Incluso, aun cuando uno acabara de ser decapitado, todavía deberíamos ser capaces de hacer con seguridad una última cosa.
Los últimos instantes de Nitta Yoshisada lo prueban: si hubiera tenido un espíritu débil, se haría caído en el momento exacto en que su cabeza fue cortada. Este también ha sido recientemente el caso de Ono Doken. Estos hechos relevan de la determinación. Cuando uno posee valor marcial y determinación, incluso teniendo la cabeza cortada, no muere, siendo como un fantasma vengador.

Hagakure.

sábado, 2 de junio de 2012

crisis en españa



a quién corresponda:
En España no ha pasado ninguna desgracia
En España no ha pasado ningún desastre natural
En España no ha pasado ningún tsunami.

En España han pasado una banda de ladrones con carnet

Así pués
 Aquí no necesitamos ayudas, 
Aquí no necesitamos solidaridad,
Aquí no necesitamos caridad

SOLO
NECESITAMOS
JUSTICIA.



inmobilidad o equilibrio


Practica el equilibrio no la inmovilidad.

El equilibrio tiene que ver con la atención, con la flexibilidad, con la humildad, con el ahora, con la vida.

La inmovilidad tiene que ver con el sueño, con la rigidez, con el orgullo,con el pasado, con la muerte.

Sho Gu.