viernes, 31 de diciembre de 2010

SI NO US SAP GREU (JOAN MANUEL SERRAT)










Si no es molestia,
a poder ser,
me corroe la angustia
por ir a dar una vuelta por la calle
ataviado con los cinco sentidos.

Os dejo el suplente en el espejo
i el patrimonio en depósito,
he de salir con urgencia
si no es molestia.

Si no es molestia,
a poder ser,
cogeré
los perfumes de este chubasco otoñal,
del ciego la yema de los dedos
del pan caliente el "coscorro".

del nuevo brote lo que será,
del sexo su último aliento
i la clara luz de la luna
a poder ser.

esa puta sensación de llegar siempre tarde
de pasar por las cosas sin tocarlas
de perder el tiempo intentando hacer alguna cosa importante

Antes de que el suplente grite "salvese quien pueda"
Me ha prometido a la vida.."vivan los novios"

Es necesario investigar lo que se conspira en todas partes
lo que suspira el recodo del rio
La murmuración de la plaza del mercado
Lo que los periodicos no dicen..

Si es necesario vivir y morir
Quisiera hacerlo en mi nombre
por respeto a la especie
Si no es molestia.

.....................................................................................

Si no us sap greu,
si pot ser,
m'està corcant el neguit...
d'anar a fer un tomb pels carrers
mudat amb els cinc sentits.

Us deixo el suplent al mirall
i el patrimoni en manlleu,
que he de sortir urgentment
si no us sap greu.

Si no us sap greu,
si pot ser,
prendré
els perfums d'aquest xàfec de tardor,
del cec, la punta dels dits
i del pa calent, un crostó.

Del brot nou, lo que serà,
i del sexe el seu darrer alè
i la claror de la lluna
si pot ser.

Aquesta puta sensació d'arribar sempre tard,
de passar per les coses sense tocar-les,
de perdre el temps tractant
de fer quelcom d'important...

Abans que el suplent cridi...
...«Salvis's qui pugui»...
M'he promès a la vida.
Visquen els nuvis!

Anem a esbrinar el que es conspira arreu,
i el que sospira el revolt del riu,
i el que es rondina als mercats,
i el que el diari no diu.

Si cal viure i cal morir,
voldria fer-ho a nom meu
per respecte a l'espècie...
Si no us sap greu.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Master Class sobre la respiración en zazen

AnarcoDharma

No aceptéis por tradición oral, no por linaje de la enseñanza, no por rumores, no por colección de escrituras, no a causa de la lógica, no a causa de la inferencia, no por consideración de causas, no por aceptación reflexiva de una idea, no por la competencia del maestro, no porque el asceta es vuestro maestro. 
 
Pero, Kalamas, cuando vosotros comprendáis en vosotros mismos: Estas cosas son sanas, estas cosas son irreprochables, estas cosas son elogiadas por los sabios, estas cosas, cuando aceptadas y practicadas, conducen a la felicidad y beneficio, entonces, Kalamas, vosotros, habiendo comprendido, deberíais morar en ellas.
(Anguttara Nikaya III, 65)

jueves, 16 de diciembre de 2010

ZEN Y POBREZA











A menudo mis preguntas en los kúsenes han sido relativas al
concepto de pobreza. De cómo un practicante serio se relaciona con las cosas materiales o de lo que ofrece a su entorno, de cómo se beneficia de las cosas y seres que le rodean. También sobre mushotoku, hacer sin ánimo de provecho, sólo por hacer. Del desigual reparto de la riqueza y el sufrimiento que esto genera.

He visto practicantes del Zen, a los que respeto mucho, llevar relojes de lujo o llegar a las séshines en coches de gama alta. He intentado observar esto sin prejuicios, pero siempre me ha dado en qué pensar. La respuesta "hay que aceptar las contradicciones" no ha llegado a satisfacerme.

En una conversación con un amigo, una conversación donde se pusieron sobre la mesa dudas profundas sobre la Vía, me dijo una frase reveladora: "El Budismo trata sobre la gestión de la energía."

Nos sentamos inmóviles porque damos valor a la inacción como factor equilibrante. En nuestro zazen la espiración es más larga que la inspiración, más soltar que tomar. Movimientos precisos, la forma óptima de hacer, mínimo esfuerzo, ahorro, sencillez, simplicidad.

El Zen nos llama a estudiar en profundidad el vacío, porque la forma es evidente, obvia, atrayente, lo inunda todo.

Cómo tratar todo esto en mi vida diaria y ser consecuente con ello, de lo que conservo, de lo que necesito, (de verdad, eh?), lo que doy, la gestión del tiempo... de lo que configura mi existencia, es un punto esencial que trato de resolver, algo recurrente en mi práctica.

A continuación una lista de las posesiones del monje que cita el maestro Deshimaru en su libro El Zen Verdadero:

- Cepillo (de dientes)
- Pañuelo de bolsillo
- Papel de váter
- Tres kesa
- Una calabaza (cantimplora)
- Zafu y zagu
- Shakujo (bastón largo)
- Inciensario
- Filtro para el agua
- Toalla
- Cuchillo
- Sílex o cerillas
- Navaja o maquinilla de afeitar
- Pequeña silla plegable
- Un sutra importante
- Una pequeña estatua de Buda

Otro texto que he encontrado añade lo siguiente:

- Una vestidura de algodón forrado
- Ropa interior
- Una faja interior
- Una camisa de algodón blanqueado
- Un cordel para tender la ropa
- Pasaporte
- Papel
- Juego portátil de pincel y tinta
- Medicina
- Sandalias de paja
- Cuerda de cáñamo
- Sombrero de fibra vegetal

Por supuesto kolomo y cuenco.

¿Sería yo capaz de vivir sólo con esto? Bien lo hicieron personajes admirados como Basho, Santoka o Sawaki, grandes no por lo que tenían o lo que eran sinó por lo vacíos que estaban.

Agradecería vuestros comentarios.

Moku Sei

domingo, 12 de diciembre de 2010

Llamada

Llaman,
te vas,
lejos de ti mismo.

Gendronnìere 2009

Visita a la tomba de Taisen Deshimaru.
Qui el podés veure i estar amb ell i escoltar el seu ensenyament per boca d’ell mateix!

Però immediatament veig el immens contrasentit. El mestre Deshimaru està sens dubte aquí, ara, en aquest moment.
Està en una altre forma. No hi ha formes millors que d’altres.
Però si n'hi hagués, la forma d’ara, la d’aquest temple amb centenars de seguidors de la Via, no seria millor que la d’aquell monjo que va arribar a Paris fa quaranta anys, tot sol, amb la motxila a l’esquena? O no?
Que és millor la llavor o l’arbre?

Quanta il·lusió!

Nada es de verdad

HACE CINCO AÑOS:
Nada es de verdad.
La madera es una plancha de cortar verduras,
la maza un soporte para papel de cocina,
la campana un viejo cazo de aluminio que ha perdido su asa,
el mokugyo una caña gruesa de bambú,
el dojo un trozo de un comedor al que le pusieron un altillo de madera.
Pero cuando me siento en zazen, mi cuerpo es la cueva de Bodidharma o el viejo Arbol Bodhi.
Y cuando miro al cielo, Venus apenas ha cambiado.

HOY:
Nada es de verdad.
La madera es una madera
la maza una maza,
la campana una campana,
el mokugyo un mokugyo,
el dojo un dojo.
Pero cuando me siento en zazen, mi cuerpo es la cueva de Bodidharma o el viejo Arbol Bodhi.
Y cuando miro al cielo, Venus apenas ha cambiado.

Cenizas...

La práctica de la meditación zen crece sobre la cenizas de las ilusiones.

Comencé a meditar movido por la desesperación, continué porque esa práctica me hacia bién, mas tarde fue por profundo agradecimiento a la práctica, ahora mismo no tengo ningún motivo pasa seguir y ningun motivo para dejarlo.

Cuando el espíritu no reposa sobre nada, aparece el verdadero espíritu. (KON GO GYO).

Incienso

Observamos como al encender una barra de incienso damos lugar a que ella realice su naturaleza original.

A partir de ese momento vida y muerte se producen a la misma vez hasta su extinción.

Su fragancia permanecerá en la sala durante algún tiempo.

Sus cenizas son el lecho de los futuros inciensos.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

ROHATSU (OCHO DE DICIEMBRE)


Buda Shakyamuni nació en la India y pertenecía al linaje del Sol. A los diecinueve años de edad dejó atrás los muros de su palacio al amanecer, se afeitó la cabeza en la montaña Dantaloka y, durante seis años, se sometíó a la práctica de una austera disciplina. Luego permaneció sentado inmóvil durante otros seis años en el Sitial del Diamante, mientras las arañas urdían sus telas en la  cuenca de sus ojos, las urracas anidaban en lo alto de su cabeza, y los juncos se entrelazaban con sus piernas. A la edad de treinta años, el el octavo día del duodécimo mes y en el mismo instante en que la estrella matutina asomaba en el firmamento, el Buda Shakyamuni alcanzó subitamente la iluminación. y dijo:

TODOS LOS SERES, LA GRAN TIERRA Y YO HEMOS ALCANZADO SIMULTAMEAMENTE LA VIA.

Estas palabras constituyen su primer rugido de león.

Extraido de libro Denkoroku del Maestro Keizan

viernes, 3 de diciembre de 2010

Budismo y vegetarianismo (2º parte)

Parte 2 : China
Mientras renacía el vegetarianismo en el mundo grecorromano, en China se hizo el vacío a la carne. En sus templos y monasterios no se utilizaba ningún tipo de carne para la preparación de comidas. El vegetarianismo, como una consecuencia del budismo, fue expandiéndose por China. Los chinos se convirtieron en los vegetarianos más estrictos del mundo budista.
Cuando el budismo se expandió por China durante la dinastía Han (206 a.C. - 220), confucionismo y taoísmo ya estaban establecidos. El confucionismo no incluía el mundo animal en su gran estructurado sistema ético, el hombre no debía ninguna consideración hacia el mundo animal y el Cielo nos había dado los animales para nuestro beneficio y hacer con ellos lo que quisiéramos. El taoísmo era bastante más complicado: Por un lado la filosofía taoísta ve al hombre y a los animales en natural equilibrio y armonía; pero por otro, y en un nivel muy esotérico, como un religioso culto popular desde las más antiguas religiones folclóricas de China, el taoísmo no escaseaba de prácticas primitivas, incluyendo el sacrificio animal. Naturalmente, el budismo se opuso firmemente y sustituyó el sacrificio animal en los ritos taoístas.
Lentamente se fue introduciendo el budismo en China por dos vías: La Ruta de la Seda, que venía desde Asia Central, y donde el budismo existía mucho antes que en China; y desde la India. En ambos casos, el seguimiento de una dieta vegetariana, característica del budismo originario de la India como ya hemos visto, era un requerimiento entre sus seguidores. Por tanto, en China, el budismo envolvió la ética y práctica vegetariana. Se construyeron numerosos templos y monasterios budistas a lo largo de la Ruta de la Seda, que operaban como centros de acogida y oasis de sustento espiritual, donde viajeros de todo tipo, incluso mercaderes, podían descansar de su duro viaje y llenarse de las enseñanzas budistas de compasión y de saludable comida vegetariana.

Parte 3 : Tibet
Los tibetanos aceptaron el budismo en el s.VIII, pero consideraban vagamente el ideal del vegetarianismo, y no se sentían obligados a seguir esta dieta; aunque unos pocos sí lo hicieron. En el Tíbet, en los textos Kagyu, Nyingma, Sakya, Gelug y Jonang comer carne está firmemente prohibido.
“Pero en el Tíbet, sin duda, generalmente comemos carne de animales que han sido sacrificados para nosotros. En el Tíbet, cuando un gran lama va a un pueblo, inmediatamente matan una oveja o un yak. Entonces el lama hace unos cuantos mantras y cree que ya está todo arreglado. Eso no está bien. Incluso si el lama es muy bueno y cree que es correcto, no lo es, ya que Buda dijo que no se debía comer carne de un animal que hubiese sido especialmente matado o dedicado para nuestro consumo expreso.”
Enseñanza del XVII Karmapa impartida en Bodh Gaya -India-por Ringu Tulku Rinpoché.

Parte 4 : Japón
Gishi-wajinn, un libro sobre la historia de Japón escrito en China cerca del Tercer Siglo A.C., dice "no hay vacas, ni caballos, ni tigres, ni leopardos, ni chivos ni urracas, en esa tierra. El clima es templado y la gente de allí come vegetales frescos en verano y en invierno". También dice que "las personas pescan peces y mariscos en el agua". Aparentemente, los antiguos japoneses comían vegetales frescos, también arroz y otros cereales como fuente principal de alimento. También consumían pescado y marisco, pero poca carne.
Cientos de años después, llego el Budismo a Japón y la prohibición de la caza y pesca se infiltró en los japoneses. En el año 676 después de Cristo, el entonces emperador japonés Tenmu proclamó una ordenanza que prohibía comer pescado y marisco así como también la carne animal y de aves. Posteriormente, en el año 737 del período Nara, el emperador Seimu aprobó comer carne de pescado y marisco. Durante los doce siglos que fueron desde el período Nara hasta la restauración Meiji en la última mitad del siglo XIX, los japoneses disfrutaron comidas de tipo vegetariano. Normalmente comían arroz como alimento principal, frijoles y vegetales. Sólo en ocasiones especiales o celebraciones se servía pescado. Bajo estas circunstancias los Japoneses desarrollaron una cocina vegetariana, Shojin Ryori (ryori significa cocinar o cocina), nativa del Japón.
La palabra "shojin" es una traducción japonesa de "vyria", que en sánscrito significa "obtener la bondad y apartar los males". Los sacerdotes Budistas de las sectas Tendai-shu y Shingon-shu, cuyos fundadores estudiaron en China en el siglo IX antes de fundar sus respectivas sectas, transmitieron las prácticas de cocina vegetarianas de los templos chinos estrictamente de acuerdo con las enseñanzas de Buda.
En el siglo XIII, Dogen, el fundador de la secta Soto del Zen, estableció formalmente la Shojin Ryori o cocina vegetariana japonesa. Dogen estudió y aprendió las enseñanzas del Zen en China, durante la Dinastía Sung. Fijó reglas tratando de establecer los hábitos alimenticios de una vida vegetariana pura como un medio para entrenar la mente.
Otro de los impactos que el Zen ejerció sobre los hábitos alimenticios de los japoneses se manifiesta en el Sado, la ceremonia japonesa del té. Se cree que Eisai, fundador de la secta Rinzai-shu, introdujo el té en Japón y es costumbre entre los seguidores del Zen tomar té. Las costumbres que se conservan en las enseñanzas del Zen llevan a una regla sistemática llamada Sado. Aunque no lo crea, un Cha-shitsu o el cuarto de la ceremonia del té está construido para parecerse al Shoin, que es donde está ubicado el sacerdote principal en un templo budista. El alimento que se sirve en la ceremonia del té se llama Kaiseki en japonés, que literalmente significa una piedra en el pecho. Los monjes que practicaban el ascetismo acostumbraban a presionar contra su pecho piedras calientes para suprimir el hambre. Entonces la palabra Kaiseki adquirió la connotación de una comida ligera servida en Shojin y la comida Kaiseki ha tenido gran influencia en la cultura culinaria de los japoneses.
Desafortunadamente, el budismo de Japón, no como en China, no es vegetariano. Los budistas chinos, por supuesto, llevaron el vegetarianismo estricto a Japón, pero en Japón el pescado es una de las comidas predilectas y los japoneses sienten por ella pasión. De hecho las industrias pesqueras son las de mayor importancia en la economía japonesa. Así que aunque los chinos exhortaron a los japoneses a abstenerse de comer pescado, sus palabras cayeron en oídos sordos.
Mientras que comer carne, y especialmente pescado, es ahora común en Japón, los más religiosos todavía consideran comer carne como una actividad menor. No hay carne ni pescado en los monasterios zen, donde los maestros aún mantienen su reputación por llevar una estricta auto-disciplina y por su observancia de las leyes antiguas. El budismo zen siempre ha abogado por una dieta vegetariana estricta, especialmente dentro de sus monasterios.
Si estudiamos el budismo como se practicaba originalmente en la India, y si estamos advertidos de las circunstancias que rodean su adaptación a China y Japón, podemos observar las enseñanzas de compasión para todo lo vivo y aversión a cualquier forma de crueldad. No es extraño que los budistas adoptaran el vegetarianismo como esencial para el desarrollo personal del espíritu. Hemos observado que las concesiones de comer carne en la tradición budista, se atribuyen a la racionalización de la "intención" sobre la "acción", y a los problemas que se derivan de la transferencia de una cultura religiosa a una nueva tierra, pero Ahimsa o reverencia hacia toda la vida, es un pilar central que soporta las casas del pensamiento de las religiones orientales, particularmente el budismo.

Sugerencias finales:
El punto fundamental es que no se puede actuar de manera absolutista: si alguien no se siente capaz de no comer nada de carne, sigue siendo mejor que coma menos carne. O incluso que siga comiendo la misma cantidad de carne, pero con la conciencia de que está comiendo carne y de qué se esconde detrás de un pedazo de carne. http://ecosofia.org/2006/10/budismo_y_vegetarianismo.html

Quizás, como sugerencia, recomendaría que probaseis un día a comeros un chuletón de ternera viendo algún documental como "Earthlings". (Lo advierto, puede ser una experiencia muy dura, no apta para personas sensibles). Por si os atrevéis aquí teneis un link: