martes, 30 de agosto de 2011

el sitio reservado en casa


(Poema sobre cuando empecé a practicar)

Las agujas del tiempo corrían veloces
entre cascotes vacíos de cerveza
y libros cada día más amarillentos.

Avalokitesvara aguardaba como siempre
en un viejo escritorio de una hermosa libreta
y en algun lugar del corazón,
sin que encontrara la puerta.

Los antiguos maestros, esos viejos budas,
aguardaban, día tras día, en el estante
hecho a mano, de un ruinoso piso,
donde el dolor de lo irremediable
se arremolinaba en el pasillo

¿Cuándo se acaba la juventud
y en su lugar se instalan
las sombras de los gestos
y las cenizas del pensamiento?

En la selva hierática de la ciudad,
sin sendas marcadas
sin estrellas
para las oxidadas brújulas,
se tendieron puentes hacia el corazón
y se golpeó la puerta
con nudillos invisibles.

Los antiguos maestros resonaron sus campanitas,
Avalokitesvara escapó del verso
y borró para siempre los escritos.

Aquí es donde jugamos
nuestros viejos juegos, y los nuevos que descubrimos
es siempre lo mismo,
somos lo que somos,
sin asustarnos del ruido.

Anna Lopez.

domingo, 28 de agosto de 2011

1.- shogu dice


según dicen la iluminación es la desaparición del ego.
entonces,   ¿quién coño se ilumina?

viernes, 26 de agosto de 2011

el sectarismo



El zen no se basa en la premisa de que exista una doctrina que deba transmitirse. Su único objetivo es guiar al ser humano para que perciba la verdadera naturaleza de su mente y alcance el despertar.
¿qué tipo de sectarismo podría derivarse de esta actitud?

Los métodos de enseñanza utilizados por los últimos maestros del zen son diferentes y en ellos se observan tanto elementos tradicionales como elementos modernos. Sin embargo, los métodos empleados por algunos maestros famosos se han perpetuado como tradiciones cristalizadas hasta el punto de que sus seguidores han acabado perdiendo el contacto con la fuente y han dado origen a un gran número de escuelas contradictorias que se atacan mutuamente.

La incapacidad de distinguir entre lo profundo y lo superficial les hace ignorar que la Vía carece de márgenes y que el agua de todos los rios de la verdad tiene el mismo sabor.

Fa-yen Wen-i (Fayan Wenyi, jap. Hógen Bun'eki; 885-958)

miércoles, 24 de agosto de 2011

El Perich

Uno de mis filósofos favoritos........



Gracias a la libertad de expresión hoy ya es posible decir que un gobernante es un inútil sin que nos pase nada. Al gobernante tampoco.

El hombre es el animal más parecido al ser humano.

Nuestro sistema fiscal es una maravilla: el que tiene más, paga más, y el que tiene menos también paga más.

La gente joven está convencida de que posee la verdad. Desgraciadamente, cuando logran imponerla ya ni son jóvenes ni es verdad.

Cuando nos peguen una patada en los huevos, es mejor ofrecer la otra mejilla, porque si repiten en el mismo lugar, vamos listos.

Fumar en exceso es malo. Beber en exceso es malo. Comer en exceso es malo. Follar en exceso es difícil.

Los amigos son para las ocasiones, salvo en determinados circulos político-económicos, en los que las ocasiones son para los amigos.

Es absolutamente imposible contemplar una puesta de sol de cerca. Por eso el hombre inventó el huevo frito.

Si bien es cierto que el camello es el animal que más tiempo puede permanecer sin beber, es preciso reconocer que cuando bebe se pone insoportable.

Dios, dicen, está en todas partes. No tiene gran mérito: la coca-cola también.

La religión sirve para ayudarnos y consolarnos ante unos problemas que no tendríamos si no existiese la religión.

A los picapedreros, cuando les condenan a trabajos forzados, les obligan a escribir poesías.

Un fanático es un individuo que tiene razón aunque no tenga razón.

Gracias a la guerra uno no solo puede morir por sus ideales, sino que incluso puede morir por los ideales de otro.

 ¿Queda algún misterio por descubrir en el ser humano? Uno e importante. Aún no se sabe cómo es posible que cuando un fumador se traga el humo, éste no le salga por el culo.

Experimento: Si usted, querido lector, se dedica a contar hasta sesenta con la debida cadencia, habrá pasado un minuto de su vida en el más puro y perfecto estado de estupidez. Muchas gracias.

 Uno de los inconvenientes de ser pobre es que encima te obligan a ser honrado.

 La esclavitud no se ha abolido, se ha puesto en nómina.

 Lo de "creced y multiplicaos" va dirigido a los hombres. Lo de "creced y dividíos" va dirigido a los hombres de izquierdas.

 Colores: Mi color rojo preferido es el verde.

El Perich.

Fuente: http://members.fortunecity.es/gatodehank/perich.htm

lunes, 22 de agosto de 2011

el viento precioso



"Durante zazen, la expiración ha de ser larga, calmada, descender hasta el fondo de los intestinos. Si vuestra postura no es buena, es dificil de respirar así. Entonces, cread la postura que deje descender libremente la expiración hasta el fondo de los intestinos. Cuando el cuerpo y la respiración son correctos, el espíritu está distendido, confortable. Sensei nos decía a menudo: "Zazén ha de volverse confortable, agradable". El confort del Dharma. Hay toda clase de conforts. El confort de la cama, el confort del ego; pero Zazen es probar el confort del Dharma. Si no practicais Zazen, no podreís conprender este confort. El confort de la naturaleza, el confort sin objetivo. La expiración debe ser tan larga y profunda como sea posible. La naturaleza ordinaria humana es estar mejor, estar bien, no estar mal. Cuando ovidáis lo mejor y lo peor, el confort del Dharma aparece.Vuestro aliento vital aparece.





Cuando olvidáis lo justo y lo falso, el hombre y la mujer, el pasado y el futuro. Dogen dice:"hasta que vuestro cuerpo y vuestro espíritu no estén en paz, confortables, no podréis ser verdaderamente felices". Un monje pregunto al Maestro Ummon:"¿Qué ocurre cuando la hojas caen y el arbol se desnuda?". Es decir, ¿Que ocurre cuando pensamientos, ideas, opiniones, emociones, ataduras, problemas psicológicos, deseos, que ocurre cuando todo esto cae, cuando todas las hojas caen? El maestro Ummnon respondió:"El cuerpo manifiesta el viento precioso".

Etienne Zeisler

viernes, 19 de agosto de 2011

la danza de la vida



El arte de vivir, está basado en el ritmo: en dar y tomar, retroceder y fluir, luz y oscuridad, vida y muerte. Al aceptar todos los aspectos de la vida, buenos y malos, ciertos y errados, el tuyo y el mio, la vida estática, defensiva, que es aquella a la que están condenados la mayoría de las personas, se convierte en una danza, "la danza de la vida", como la llamó Havelock Ellis. La función real de la danza es metamorfosis. Puede uno danzarle a la angustia o a la alegría; puede incluso danzar abstractamente como demostró Helba Huara al mundo. Pero la cuestión es que, el simple acto de la danza, los elementos que la componen se transforman; la danza es un fin en si misma, igual que la vida. La aceptación de la situación, cualquier situación, aporta un fluido, un impulso rítmico hacia la autoexpresión. Relajarse, es, naturalmente, lo que primero ha de aprender un bailarín. Es lo principal que uno ha de aprender para vivir. Es extremadamente dificil, porque significa rendición, rendición total.

Henry Miller

miércoles, 17 de agosto de 2011

jerarquía, galones, grados, prestigio.......



Un día, Dogen dio la siguiente enseñanza: "Cuando Kaimon Zenji era abad del Monasterio Tendo en China, había un monje principal llamado Gen. Este monje compredía perfectamente el Dharma y su estudio y realización superaban incluso a los del propio abad. Una noche, Gen visitó la habitación del abad, encendió incienso, se posternó y le pidió que le nombrara susho de la parte trasera del Zendo. El Maestro le respondió: "En toda mi vida de monje he oído nada parecido. Para un monje que vive entregado a la práctica de zazén es un gran error el solicitar ser nombrado susho o querer ser jefe de los demás monjes. Tu realización de la Vía es incluso superior a la mía. ¿Para qué quieres la posición de shusho? ¿Acaso esperas promoverte en la jerarquía monástica? Personalmente, te nombraría susho e incluso abad del monasterio, pero tu actitud al venir aquí a pedírmelo es corta y estrecha. Ahora puedo comprender la razón por la cual los demás monjes no han alcanzado la iluminación. Tu actitud es la muestra de la decadéncia del Dharma de Budha." Tras decir esto estalló en lágrimas y lloró amargamente. El monje salió avergonzado y sin ningún deseo de ocupar ningún puesto importante, pero aún así el abad le nombró susho. Más tarde. Gen registró la conversación avergonzándose públicamente y mostrando las excelentes palabras de su maestro. Reflexionando sobre esto veo que los antiguos avergonzaban a aquéllos que querían hacerse personas importantes o convertirse en líderes de las gentes o alcanzar títulos y prestigio. Vosotros monjes de esta Shanga, no os preocupeis por nada que no sea vuestro despertar a la verdadera realidad".

Extraido del Shobogenzo Zuimonky (Editorial Miraguano).
Una obra imprescindible en el estudio de la Via.

domingo, 14 de agosto de 2011

feliz, magnánimo, abierto



"Ya seáis jefe de templo, monje antiguo, responsable encargado de alguna función, o simple monje común, no olvidéis jamás vivir con alegría, teniendo el amor profundo de los padres y expresándoos en todas vuestras actividades con un espíritu sin prejuicios".

Con esta frase acaba Dogen el Tenzo Kiokun. En esta obra dedicada a la enseñanza del tenzo, cocinero, y de como hay que actuar en la cocina y en la vida cotidiana, Dogen habla de los tres espíritus que nacen de la práctica. Kishin, el espíritu alegre, feliz. Roshin, el espíritu magnánimo, el espíritu de los padres respecto a sus hijos. Daishin, el espíritu amplio, sin trabas, sin prejuicios, abierto.
Todo el mundo parece entender de que habla. Son aspiraciones que cualquier persona puede comprender. Pero realizarlas ya es más difícil.¿Cómo hacer real nuestro espíritu natural? ¿cómo actuar?, Estos res espíritus no son una meta, sino más bien una referencia. Son la consecuencia natural de la práctica. Aunque podamos entenderlos con nuestro razonamiento, vivirlos es más difícil. La práctica es importante. En el Zen se dice: "La práctica no tiene comienzo; el satori no tiene final. Práctica y satori están en unidad."
Cualquier persona entiende que la práctica es importante en todos los ámbitos de  nuestra vida. Sin embargo al hablar de la Vía, del sentido religioso más profundo, cualquier razonamiento es bueno para eludir la práctica. Y sin embargo la Vía de Budha no es otra cosa que practicar lo que no puede ser expresado con palabras.

Fragmento de la editorial de la revista zen nº5 (1993)

martes, 9 de agosto de 2011

¿qué es lo que abandonamos?



"Seguir la respiración hasta volverse uno con ellas. Dejar pasar los pensamientos como nubes en el cielo. Empujar el cielo con la cabeza, la tierra con las rodillas. Aguantar. Relajarse. Olvidar. Desapegarse. Atención. Concentración. No moverse. Estirar. Paciencia. Perseverancia. Pensar desde el no pensamiento..."
...entre tanto, y paulatinamente, el pié, y luego la pierna entera, lenta pero inexorablemente se van acalambrando. Nos pica un preciso punto en la espalda. Una gota de sudor desde la cabeza desliza nuestra atención, que sin querer sigue su trayecto...hace calor. Me suenan las tripas. Hay mosquitos. Aún faltan veinte minutos. No se oye el Kusen...
Para quién comienza la vía en la práctica del Zen, con voluntad, algunas ideas recibidas, ilusión y la mejor de las intenciones, todas la indicaciones que guían la práctica se quiebran rápidamente, muy rápidamente, contra la realidad de su propio cuerpo. Zen es Zazén y Zazén es cuerpo. Cuando empezamos la práctica esto se vuelve una certeza, una experiencia vivencial. No hay manera de hacer Zazén pasando por alto el cuerpo, escamoteando el encuentro con lo que somos, hoy, aquí, ahora, expresado en y a través del cuerpo. Y en eso, el Soto Zen es implacable y categórico: la postura es y expresa nuestro estado, pero también la postura actualiza, es y expresa el Despertar.
Desde la más remota antigüedad los innumerables y venerables Patriarcas pasaron también por ahí, hasta el último día, educar cuerpo y espíritu. Educar al espíritu por el cuerpo. Educar cuerpo/mente.
"Abandonar cuerpo/mente. Cuerpo/mente abandonados" (Doguen).
Por ello, Zazén es más importante que la lectura de los más eruditos textos, más importante que el más sabio de los Maestros, más importante que las creencias y la voluntad más arraigada. Porque Zazén no es el dedo que señala la luna, es la luna; no es el reflejo de la luz de la luna en el agua, es la luz.
Zazén, la práctica de la vía con el cuerpo a través de la postura y la respiración tiene y contiene todo: la sabiduría consciente e inconsciente, el ayer, el Hoy y el mañana, aquí y ahora, el tiempo/espacio y el infinito, todas las certezas y todas la dudas, los opuestos, los contrarios, y al mismo tiempo su anulación. Y todo ello comprendido inconscientemente, naturalmente, automaticamente.
El dolor, el del pié que se duerme, el de la tensión en la espalda, el de la articulación de la cadera, o cualquier otro (real/imaginario) es una manifestación del "yo" (en su vacío, vivo) en nuestro cuerpo.
Es el ego que dice- a gritos-: "soy, existo,porque si así no fuese, esto no dolería como me duele."
Con ese (o con esos) dolores y molestias nos enfrentamos cada vez que nos sentamos en Zazén, hora tras hora, día tras día, aveces año tras año. Pero el dolor es la oportunidad de trabajar el ego sin necesidad de intelectualizar o de reflexionar o de comprender conscientemente. Comprendemos en/con la postura, en cada inspiración y en cada expiración, inconscientemente, naturalmente, automaticamente.
Esa como las olas en el océano: por ellas sabemos si el océano está agitado, violento, calmado.
Pero el océano sigue siendo océano. Sea cual sea su superficie, su naturaleza profunda y original no cambia, solo se manifiesta a través de la forma del oleaje.
El dolor, el de nuestro cuerpo en Zazén no es un fin en si mismo, no es una prueba, ni una etapa, ni un método de hacernos fuertes, ni está reservado solo a los novicios. El dolor, en Zazén, no es algo que buscamos ni evadimos, si nos preparamos para ello, ni lo hacemos conscientemente en extremo.
Si el cuerpo lo expresa, lo observamos. Lo expiramos/inspiramos. Lo dejamos pasar. En Zazén con nuestro cuerpo seguimos la Vía, día tras día, mes tras mes, año tras año: dejar pasar, dejar pasar, inspirar/expirar, inspirar/expirar, dejar pasar, inconscientemente, naturalmente, automáticamente.
Es como la faena del sembrador de arroz o de maíz. Arar, arar, arar. Limpiar, limpiar, limpiar. Sembrar, sembrar, sembrar. Cuidar, cuidar, cuidar. Recoger, recoger, recoger. Desgranar, desgranar, desgranar.
Llueve, truena, relampaguea. Llover, llover, llover. Sale el sol. Se seca la tierra. Arar, arar, arar. Limpiar, limpiar, limpiar.
Con el cuerpo, a través de Zazen, comprendemos lo que hasta entonces sólo eran palabras e ideas expresadas por quienes nos han precedido en la práctica: el dolor es una manifestación del ego, y cuando a través de zazen- inconscientemente, naturalmente, automaticamente, va emergiendo todo lo que es, nos abandonamos a la vía, al zazen.
¿Qué es lo que abandonamos?
Las resistencias, las metas, los métodos, la voluntad férrea, los trucos, los miedos, las certezas, las dudas, las ganas, las no-ganas, la necesidad y el remedia, los anhelos, la frustración, la alegría, lo uno y lo otro, lo de aquí y lo de allá..., el dolor y el no-dolor, lo que es observado y el observador. ¿qué queda? Quizás zazen expresado en el cuerpo o un cuerpo haciendo zazen. No tiene importancia. Ni ningún m´´erito. Hay que seguir haciendo zazen.
Durante muchos años, la sonrisa del Budha, expresada a través de esculturas, pinturas, reproducciones de diversas épocas y culturas, ha sido para mí un motivo de insaciable curiosidad.
La he perseguido, coleccionado, observado, imitado, anhelado, imaginado.
Como un Koan. Esa sonrisa está relacionada con mi tránsito en la vía.
Interpretaba la sonrisa según como me encontrase: sonrisa de dulzura, de compasión, de ironía, sonrisa del que "viene de vuelta", sonrisa del desapego, del nirvana, del sámsara, sonrisa naraka, sonrisa del bodhisatva, del arhat, sonrisa tántrica.
!que difícil es solamente ver la sonrisa sin más....! !que difícil es solamente ver el dolor sin más!

Revista Zen Texto de Sara Roby

sábado, 6 de agosto de 2011

ulises en el pais de los lotofagos





Los lotófagos, se llamaban así porque solamente se alimentaban con la flor del loto. Esta flor tenía raras propiedades. Por un lado era deliciosa como la miel, pero por otro lado producía efectos secundarios a los consumidores.
Los que prueban la flor del loto, inmediatamente olvidan el pasado cercano y el remoto. Tampoco recuerdan los proyectos para el futuro. Sus días transcurren sin angustias ni sufrimientos, ya que no recuerdan nada, y tampoco cumplen con sus deberes y obligaciones porque han olvidado todos los proyectos. Solo pasan el tiempo, tirados sobre la playa, gozando de sus sueños dichosos mientras consumen la flor del loto.
Ni bien llegaron a la isla, Ulises envió a un grupo de hombres a investigar ya que necesitaban aprovisionarse de agua dulce y otros víveres.
Los lotófagos eran muy amigables. No solo los recibieron con los brazos abiertos, sino que también les dieron a probar su alimento favorito: la flor del loto.
¿Qué sucedió? Los navegantes, apenas probaron el fruto delicioso, olvidaron a Ulises, a Itaca, la tarea encomendada, las penas y sufrimientos que habían soportado y se tendieron sobre la playa olvidando sus obligaciones como el resto de los lotófagos, fantaseando sueños de felicidad.
Ulises, que se había quedado en la nave, comenzó a preocuparse temiendo que los nativos de la isla podrían haberlos aniquilado y bajó a buscarlos.
Al ver lo que ocurría, ya que ninguno quería volver a la nave y solo deseban permanecer allí tirados consumiendo la dulce flor, hizo bajar a los remeros para que lo ayudaran a arrastrarlos nuevamente a las naves, advirtiéndoles que no debían por nada del mundo probar ese alimento.
Los hombres lloraron y patalearon, ellos no deseaban volver a sufrir pena alguna, pero Ulises los ató fuertemente hasta que se les pasó el efecto del fatal alimento.
Las naves de Ulises siguieron nuevamente su derrotero y luego de navegar varios días, vieron una hermosa isla que se recortaba sobre el horizonte, donde se detuvieron.

fuente: http://cuentos-infantiles.idoneos.com/index.php/Cuentos_mitol%C3%B3gicos/Ulises

jueves, 4 de agosto de 2011

canto del camino real


a pié, alegre, salgo al camino real,
Soy sano, soy libre, el mundo se extiende ante mi
El largo camino pardo me conducirá adonde yo quiera.

Ya no llamo a la fortuna: yo soy la fortuna,
Ya no lloriqueo, no difiero mis actos, no necesito nada,
He acabado con las quejas domésticas, con las bilbiotecas
con las críticas querellosas,
Vigoroso y contento, recorro el camino real.

La tierra, ella me basta,
Yo no exijo que las constelaciones se aproximen,
Sé que están muy bien donde están
Sé que bastan para aquellos que les pertenecen.

(sin embargo, llevo aquí mis viejos fardos deliciosos,
Los llevo, hombres y mujeres, los llevo conmigo a todas partes.
Juro que no puedo deshacerme de ellos,
Estoy lleno de ellos y los llenaré a mi vez.)


Walt Whitman