sábado, 31 de agosto de 2013

todo a zen. miguel de molinos

TODO A ZEN / COMANDO DHARMA

Cuando Toni me habló de colaborar en la página de comando, me refirió que buscaba referencias al zen pero a través de cualquier tipo de obra, no era necesario que fueran escritos orientales: unas frases de Henry Miller podían contener toda la riqueza vivencial de nuestra práctica.
Yo estoy especialmente interesada en el rastreo de  esos puentes que vinculan la tradicción occidental con la oriental. Esas similitudes son fáciles de encontrar en la filosofía griega.Los contactos quedan patentes si pensamos en la influencia de los órficos en los pitagóricos con su defensa de la transmigración del alma-  que más tarde adopta Platón-, así como sus teorías de  las vibraciones que producen las órbitas de los planetas y que, como el herrero que se acostumbra a los golpes de su yunque, ya no oímos....El absoluto parecido entre Heráclito y el taoismo- qué felicidad me produjo, son pocos los textos conservados del "Oscuro", ampliaron mi deleite por el filósofo que más aprecio, cuya sentencia de partida es "Todo fluye"... La posible visita a Oriente- aunque no demostrada- de Platón y los claros paralelismos entre su teoría política y la de Confucio ( la virtud como armonía entre las partes, Rafu hablaba de ella este ango "suavidad").... La idea del vacío de los atomistas y del vacío oriental.... Cómo extrañarse a su vez, si todas las filosofías se originan en un mismo momento en el tiempo. Las ideas materializándose.....diría el de "las anchas espaldas" (Platón es un mote que viene de omó-plato).
Pero cómo iba a esperar encontrarme un paralelismo tal en un místico español del s. XVII, apenas conocido Miguel de Molinos, defensor del "quietismo", un camino para alcanzar una experiencia radical de la divinidad, una vía espiritual orientada al abandono de uno mismo para abrir paso a la inundación de la divinidad que anega esa ausencia, y del que no adjuró, a pesar de ser condenado a caden perpetua y morir en prisión torturado por la "Santísisima" Inquisición. Sorpresa descomunal.
Su obra más conocida "Guía espiritual" –cuya primera edición es de 1675–, de significativo subtítulo: "Que desembaraza al alma y la conduce por el interior camino para alcanzar la perfecta contemplación y el rico tesoro de la interior paz". El éxito de la Guía espiritual es enorme en su momento, se traduce  a varios idiomas... A estas alturas la razón de su desconocimiento está servida: no entraba dentro de la ortodoxia católica del momento y pusieron todo tipo de trabas para su divulgación, cerrándose un círculo de silencio en torno a Molinos: el silencio con el que se cubre la disidencia religiosa.

 LA MISTICA HETERODOXA DE MIGUEL DE MOLINOS

Para explicar los motivos, tomo como fuente extractos del maravilloso artículo de Albert Rivas: La mística heterodoxa de Miguel de Molinos.

El Ciervo. Revista de pensamiento y cultura, año 45, núm. 549 (diciembre 1996), p.27-30 :
"La palabra clave en ese subtítulo y, a la postre, clave en la polémica teológica que conducirá al proceso inquisitorial es el término "contemplación". Pues Molinos se adhiere con ella a la tradición espiritual mística, la misma que siguieron Santa Teresa de Jesús o San Juan de la Cruz( menos mal que pertenecieron al menos a una centuria anterior y quedaron a salvo de las condenas inquisitoriales). La contemplación designa a la vez dos vertientes: por una parte, el objetivo de la unión mística, y, por otra, el método para alcanzarla. En ese método los conceptos preferidos de Molinos son la aniquilación , el recogimiento, la muerte mística, la oración de quietud; en fin, la suspensión de la palabra, del entendimiento. Pues bien, esa contemplación es la que cae bajo la sospecha teológica.
El origen de esa sospecha debe buscarse en la confrontación entre dos estilos de espiritualidad: los que hallaríamos tras la reivindicación de dos conceptos distintos, el de la contemplación y el de la meditación. El primero pone el acento en el silencio, en la ausencia de concepto; el segundo enfatiza una vía básicamente discursiva. Y paralela a esa confrontación es la polémica sobre la llamada oración mental, que consistía también en la eliminación de la palabra tanto exterior como interior; es la que Molinos llama oración de quietud. Frente a ésta, la opinión más ortodoxa defiende la tradicional oración vocal.
No es casual que, en ese clima previo de denuncia y persecución de los practicantes de la oración mental, la crítica a Molinos parta en esas fechas de algunos miembros de la Compañía de Jesús, pues los jesuitas, en aquel contexto histórico, venían a representar el estilo de la espiritualidad discursiva, la defensa de la meditación.

Y finalmente es la ocasión perdida de una comprensión más universalista de la experiencia mística y religiosa. Pues una propuesta como la de Molinos sugiere también las similitudes con lo modos de la aproximación al Absoluto en las tradiciones religiosas orientales y sus técnicas acentrales de meditación. No es casual, por ejemplo, que el francés Bayle –considerado un antecedente de la Ilustración– realice una descalificación del pensamiento oriental sobre la base de homologarlo al quietismo. La ecuación ‘pensamiento oriental = quietismo’ será un tópico repetido; y su reiteración encarna otra de las ignorancias crónicas de la modernidad occidental, la ignorancia de Oriente".

             


Guía espiritual
Libro tercero, capítulo xx. 







Enséñase cómo la nada es el atajo para alcanzar la pureza del alma, la perfecta contemplación y el rico tesoro de la interior paz.

 
“191.- Por el camino de la nada te has de llegar a perder en Dios, que es el último grado de la perfección, y si así te sabes perder, serás dichosa, te ganarás y te acertarás a hallar. En esta oficina de la nada se fabrica la sencillez, se halla el interior e infuso recogimiento; se alcanza la quietud y se limpia el corazón de todo tipo de imperfección. ¡Oh, qué tesoro descubrirás si haces en la nada tu morada! Y si te entras en el centro de la nada, en nada te mezclarás por afuera (escalón en donde tropiezan infinitas almas), sino solamente en aquello que por oficio te toca. 

192.- Si te estás encerrada en la nada, adonde no llegan los golpes de las adversidades, nada te dará pena, nada te inquietará. Por aquí has de llegar al señorío de ti misma, porque sólo en la nada reina el perfecto y verdadero dominio. Con el escudo de la nada vencerás las vehementes tentaciones y terribles sugestiones del envidioso enemigo.

193. - Conociendo que eres nada, que puedes nada y que vales nada, abrazarás con quietud las pasivas sequedades, tolerarás las horribles desolaciones, sufrirás los espirituales martirios e interiores tormentos. Por medio de esa nada has de morir en ti misma de muchas maneras, en todos tiempos y a todas horas. Y cuanto más fueres muriendo, tanto más te irás profundando en tu miseria y bajeza; y tanto más te irá el Señor elevando, y a sí mismo uniendo.

194.-¿Quién ha de despertar al alma de aquel dulce y sabroso sueño, si se duerme en la nada? Por aquí llegó David sin saberlo a la perfecta aniquilación. "Fui devuelto a la nada y no lo supe". (Salmo 72). Estándote en la nada, cerrarás la puerta a todo lo que no es Dios; te retirarás aun de ti misma y caminarás a aquella interior soledad a donde el divino Esposo habla al corazón de su Esposa, enseñándola la alta y divina sabiduría. Ahógate en esa nada y hallarás en ella sagrado asilo para cualquier tormenta.

195.- Por este camino has de volver al estado dichoso de la inocencia, que perdieron nuestros primeros padres. Por esta puerta has de entrar a la tierra feliz de los vivientes, donde hallarás el sumo bien, la latitud de la caridad, la belleza de la justicia, la derecha línea de equidad y rectitud y, en suma, toda la perfección. Últimamente no mires nada, no desees nada, no quieras nada, no solicites saber nada, y en todo vivirá tu alma con quietud y gozo descansada. Este es el camino para alcanzar la pureza del alma, la perfecta contemplación y la interior paz. Camina, camina por esta senda segura y procura en esa nada sumergirte, perderte y abismarte si quieres aniquilarte, unirte y transformarte.”
(Texto de Miguel de Molinos editado por J. A. Valente, Ensayo sobre Miguel de Molinos, Barcelona , 1974)

miércoles, 28 de agosto de 2013

argumentos...(jaime gil de bietma)


Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Jaime Gil de Biedma.

jueves, 22 de agosto de 2013

pasatiempos (buscar las 7 diferencias)


















La filosofía, esa cosa espesa que le gustaba a los "raros" de la clase!
pero estoy descubriendo, gracias a Tanawa que no era una pura producción de ideas, sino una práctica de vida, una búsqueda honesta de las cosas tal como son (Dharma), ¿Por qué entonces despreciar el esfuerzo de esos hombres sinceros? , hombres que dedicaron su vida y su muerte a la búsqueda...

Aquí nos encontramos con la misma problemática que en el estudio del zen.
¿cómo transformar la letra muerta en carne, huesos y médula?

Quiero dar las gracias a Tanawa por traernos aquí estos maestros.

Toni Gyô Kô Hernández.

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Con Sócrates y los sofistas se inicia en la Grecía clásica ese giro hacía lo humano y el consiguiente abandono por las cuestiones sobre el origen de la naturaleza, en la que se centraron, los Primeros Filósofos occidentales.
Con su famosa sentencia"Conócete a tí mismo" con la que Sócrates inicia su filosofar nos acerca ya a una clara respuesta de lo que el hombre es para él: reflexión.
Pero la reflexión es inseparable del lenguaje en su forma dialógica: equivale a diálogo contigo y con los otros. Sin diálogo no nos conocemos, por tanto.Y sabedor de lo pretencioso y vanidoso del hombre . ¡Cómo¡ ¿qué yo no sé quíen soy? propone un camino para la indagación: la "Mayeutica": preguntas llenas de ironía destinadas a despertarnos de nuestro estado de ignorancia.
Adimanto díme: ¿eres un hombre justo?. ¿Cómo sabe Adimanto, cómo lo sabemos los demás si lo es o no, si se da por sabida y no se indaga en profundidad la respuesta?.
Por eso Sócrates reflexiona en el ágora con sus discípulos sobre el sentido de los valores morales: qué es lo justo, qué la bondad, qué la felicidad...., en definitiva, sobre los valores que intrínsecamente nos constituye.


(Opino que para despertar a este país hace falta que practiquemos el indagar en comunidad, que recordemos que hacían los que nos precedieron, para salir de este estado de adormilamiento en el que andamos naufragando desde hace tiempo.No confíemos en un sistema educativo que pretende recortar las horas dedicadas a la filosofía- interesa tan poco a los poderes fácticos generar la actitud de crítica, interesa tanto aborregarnos para manejarnos a sus anchas- que la tarea debe generarse desde nosotros y entre nosotros sin postergación alguna.

Así además podremos seguir el consejo de Dogen: Estudiar el yo, para abandonar el yo.

Tanawa

lunes, 19 de agosto de 2013

ZAZEN YôJINKI (keizan Jokin)



Selección de los puntos a observar durante zazen

Zazen permite aclarar directamente la fuerza del espíritu y permanecer tranquilamente en la condición original. A esto se le llama la revelación del verdadero rostro o el descubrimiento del paisaje del país natal. El cuerpo y el espíritu se despojan allí. Las posiciones sentadas y tumbadas están las dos bien alejadas de él. Sin pensar en el bien o el mal, superamos con facilidad lo ordinario y lo santo, atravesamos las consideraciones sobre las ilusiones y el despertar, y abandonamos las separaciones entre los seres y los budas.

Por eso deja descansar todas las cosas, arroja todos los objetos y sobretodo no dejes que actúen los seis sentidos. ¿Quien es? Nunca hemos conocido su nombre. No podemos considerarlo ni cuerpo, ni se le debe llamar espíritu. Quieres reflexionar sobre él y las reflexiones se paran, quieres hablar de él y las palabras se agotan. Como un idiota ignorante, como una pared empinada, como una montaña alta de la que no se puede descubrir la cima o como un profundo océano del que no podemos percibir el fondo. El mira sin considerar las relaciones opuestas, su vista más allá de las nubes, es clara, percibiendo sin pensar, la verdad es luz en el silencio. Al sentarse traspasa el universo, el cuerpo entero se manifiesta en la plena soledad.

El indefinible gran iluminado es igual al gran muerto, ninguna sombra que vele sus ojos, ni polvo que impida sus pies. ¿Dónde habría algo que pudiese mancharle? ¿Qué podría obstruirle? Inicialmente, el agua pura no tiene ni exterior ni interior. El espacio vacío no tiene ni dentro ni fuera, el cristal transparente brilla por si mismo naturalmente maravilloso. Si las formas y la vacuidad no están todavía separadas, ¿Cómo podrían surgir el objeto y el sujeto?

Desde siempre, este ha estado con nosotros, en una incalculable eternidad no hay nombre. El tercer maestro ancestral le llamo en su día: “espíritu”. Mientras que el venerable Nâgârjuna lo ha llamado transitoriamente: “cuerpo”. Mostrando hacia la forma de la naturaleza de Buda y manifestando el cuerpo de todos los budas; esta forma de la luna llena a la cual nada le falta ni le sobra: este espíritu es precisamente el Buda. La luz del verdadero ser brilla desde entonces hasta ahora y toma transformándose, la apariencia de Nâgârjuna y realiza el samadhi de todos los budas. Originalmente, el espíritu no tiene dos formas, y el cuerpo demuestra tener múltiples apariencias. Solo espíritu o solo cuerpo no explican ni igualdad ni diferencia. El espíritu se va transformando en cuerpo, el cuerpo se va convirtiendo en apariencias. Cuando una ola se mueve silenciosamente, todas las olas la acompañan, en cuanto la conciencia sobre un fenómeno aparece, todos los Dharmas se manifiestan súbitamente. Cuando los cuatro elementos y los cinco agregados se unifican, aparecen instantáneamente los cuatro miembros y las cinco facultades. Además aparecen las treinta y seis substancias y las doce condiciones causales que fluyen, se transforman y que siguen una a la otra. Todas las apariencias del Dharma se unifican. Por eso el espíritu es igual al agua de un mar, pero el cuerpo se parece a las olas. Así como no hay ola fuera del agua del mar, así no hay fuera de las olas ninguna gota de agua. Así como el agua y la ola son inseparables, así la quietud y el movimiento no son diferentes. Por eso que se dice: nacimiento y vida, pasado y futuro son el verdadero hombre, los cuatros elementos y los cinco agregados, son el cuerpo imperecedero. Zazen significa sumergirse verdaderamente en el océano de la naturaleza de Buda y así manifestar el cuerpo de todos los Budas. El espíritu maravilloso, puro y claro del ser original es revelado súbitamente, y la luz radiante, irradia omnipresente. El agua del mar no conoce ningún incremento o disminución, las olas no conocen el retirarse. Todos los budas aparecen a causa del gran asunto de este mundo, permitiendo a los seres penetrar la sabiduría y la visión de los budas alcanzando la iluminación. Este método maravilloso, sin movimiento y silencioso se llama zazen. Es el samadhi de la felicidad para uno mismo de todos los budas y se le llama también el Samadhi rey. Si alguien permanece incluso un sólo momento, en esta concentración, abre inmediatamente el espíritu; en realidad es esta la puerta principal de la vía del Buda.

Los que quieren aclarar y abrir su espíritu, que abandonen los conocimientos y las comprensiones de todo tipo, que rechacen la ley mundana como la ley búdica y todas las ilusiones. Cuando el verdadero y verídico espíritu se manifiesta, las nubes de la ilusión se disipan y la luna del espíritu se vuelve a iluminar. El Buda dice:
“Escuchar y reflexionar son como quedarse en la puerta. Zazen, es justamente sentarse tranquilo después de volver a casa”.

¡Qué cierto es! Mientras se escucha y se reflexiona los puntos de vista no descansan y el espíritu queda impedido, por eso es como quedarse en las afueras. En el simple zazen todo es quietud y tranquilidad, nada es impenetrable. Es por esto, que es como el sentarse tranquilamente después de haber vuelto a casa.
Las pasiones de los cinco velos nacen de la ignorancia. La ignorancia no ilumina el ser, zazen ilumina el ser verdadero. Incluso si hemos zanjado los cinco velos y no hemos zanjado la ignorancia, no somos ni un buda ni un patriarca. Si queremos zanjar la ignorancia, el secreto consiste en la práctica de zazen.

Un antiguo maestro dijo:
“Cuando cesa la equivocación, el silencio aparece. Cuando aparece el silencio, la sabiduría se realiza. Cuando se realiza la sabiduría, el verdadero ser se manifiesta”. Si quieres acabar con este espíritu erróneo, debes abandonar los pensamientos del bien y del mal, además debes abandonar todas las relaciones y las preocupaciones, el espíritu sin pensamientos y el cuerpo sin acción. Este es el primer punto a considerar. Cuando la perturbación debido a las relaciones exteriores se agota, las perturbaciones del espíritu acaban por desaparecer. Si el espíritu perturbado desaparece, la esencia inmutable aparece. Por que lo sabes íntegramente, no es ni inmóvil ni en movimiento.

Debes evitar practicar las artes y las ciencias, tanto las de medicina como las de adivinación. Menos aun hay que dejarse cautivar por los cantos y los bailes, las cortesanas, las disputas y las tonterías, ni por el honor y el provecho. Aunque los poemas y las canciones puedan purificar el espíritu, no seas propenso a componerlos. Rechaza las palabras y los escritos y el pincel y tintero y enseña el ejemplo más alto de los que han practicado la Vía. Esto es muy importante para el orden del espíritu.

No debéis llevar bonitos vestidos ni vestidos sucios. Los vestidos bonitos suscitan la codicia y también el miedo a los ladrones, por eso son una traba para los practicantes de la vía. Aunque sea una ofrenda por una ocasión singular, el buen ejemplo de los antiguos nos indica que hay que rechazarlos. Y si tuvieses tales prendas de antes no les prestes atención. Si los ladrones las robasen no acudas a recobrarlas ni lamentes su perdida. Los vestidos sucios o usados deben ser lavados y remendados. Una vez limpios, pueden ser llevados. Al no limpiar la suciedad, el cuerpo se descuida y aparecen trastornos, lo que puede también ser causa de obstáculo en la vía.

Aunque no tengamos que mimar nuestros cuerpos ni nuestras vidas, si el vestido, la comida y el sueño no son suficientes, constituye lo que llamamos las tres insuficiencias. Las tres son causa de debilidad. Los alimentos crudos, duros o estropeados, así como la comida impura no deben ser consumidas porque traen trastornos al estomago, al cuerpo fiebre y al espíritu el duelo.

Si suena el estómago, si el vientre está molesto y con fiebre, si hay trastornos en el cuerpo y en el espíritu, tendréis dificultades en zazen. No hay que disfrutar de comida fina. No solamente se tendrán dificultades en el cuerpo y en el espíritu sino que también se conciben pensamientos de avidez. La comida debe servir sólo para mantener la vida, no para saborear el gusto. Sentarse a meditar después de haber comido puede ser también causa de enfermedades. No hay que sentarse directamente después de grandes o pequeñas comidas. Después de haber esperado un momento, uno puede sentarse. En general, los monjes evidentemente deben moderar su alimentación. Eso significa limitar las porciones. De cada tres porciones, debemos coger dos y dejar una. Todas las plantas medicinales ordinarias, así como el sésamo y los tubérculos pueden ser tomados siempre. Es el método fundamental para equilibrar el cuerpo.

Habitualmente durante zazen no hay que apoyarse contra la pared o la silla de meditación o el tabique. Tampoco hay que sentarse donde el viento es fuerte ni en los lugares elevados. Todo eso es causa de aparición de trastornos. Durante zazen, a veces el cuerpo puede parecer caliente, a veces frío, a veces puede parecer nudoso, a veces liso, a veces puede parecer firme otras veces blando, a veces puede parecer pesado otras veces ligero, a veces puede parecer que tiembla. Todo eso proviene del hecho que la respiración no está bien regulada. Evidentemente debemos regularla. Para hacerlo se abre la boca un momento, si la respiración es larga, la dejamos larga, si es corta, la dejamos corta. Poco a poco, se armoniza (con zazen) y cuando la normalidad aparece de nuevo, está acorde automáticamente. Luego podemos espirar y inspirar de nuevo por la nariz.

Cuando el espíritu parece que se hunde o que sube, o parece espeso o agudo (y mas allá de murallas y puertas cerradas) como si mirase hacia las cosas de afuera o al interior del cuerpo; cuando percibe las formas de los budas o a veces entrevé bodhisattvas, o a veces genera conocimientos y visiones y a veces penetra las escrituras y sus comentarios. Tales extrañezas y otras maravillas son los trastornos de la desarmonía entre la atención y la respiración. Cuando se producen tales trastornos, nos sentamos con la mente depositada sobre las dos plantas de los pies. Cuando la mente se aletarga, la depositamos entre las cejas al límite de los cabellos. Cuando la mente se dispersa, la depositamos en la punta de la nariz o debajo del ombligo. Habitualmente, cuando nos sentamos debemos depositar la mente en la mano izquierda. Cuando nos sentamos mucho tiempo, incluso sin depositarla en ningún lugar, de forma natural, la mente no se dispersa.

Por lo que se refiere a las antiguas enseñanzas, aunque que sean las enseñanzas de nuestra escuela, que aclaran el espíritu, no hay que mirarlas demasiado, copiarlas ni escucharlas. Demasiadas instrucciones provocan sólo la confusión de la mente. Todo lo que agota el cuerpo y la mente puede provocar enfermedad.

No practiques zazen en lugares donde hay peligro de incendio, de inundaciones, de tormentas, o de criminales, ni cerca del mar, tampoco cerca de los bares, de los prostíbulos, de los lugares donde viven las viudas, las mujeres jóvenes o las cortesanas. No vivas tampoco en las casas de príncipes, ministros o de los poderosos, tampoco cerca de la gente codiciosa o de quienes les gusta la fama ni de a quien le gusta discutir.
Aunque las grandes fiestas budistas y la construcción de los grandes templos sean notables actos, quien se dedica completamente a la práctica de zazen, no debe cultivarlas. No tiendas a amar la enseñanza o la charla por que la mente se dispersa y el pensamiento confuso aparecerían entonces. No te alegres de las grandes asambleas ni estés ávido de discípulos. No practiquéis y no estudiéis demasiadas cosas. No practiques zazen en un lugar que sea demasiado frío o demasiado caliente, ni cerca de personas que están festejando o de prostitutas. Permanece más bien en los monasterios, donde los buenos maestros, en el bosque oscuro, o en los valles oscuros. Cerca de los ríos esmeralda y en las montañas verdes están los lugares para caminar. Cerca de los torrentes y debajo de los árboles están los sitios donde clarificar el espíritu. No olvidéis contemplar la impermanencia, eso guía la mente en la búsqueda de la Vía.

Debes extender bien la manta para la meditación y sentarte en zazen cómodamente. El lugar de la vía debe estar limpio. Si allí quemamos constantemente incienso y ofrecemos flores, los buenos dioses protectores del Dharma, Budas y Bodhisattvas, estarán presentes y darán protección. Si colocamos imágenes de budas, de bodhisattvas o de arhats, los demonios y espíritus maléficos no podrán cortejarnos. Permaneciendo constantemente en gran compasión dedica los méritos infinitos de este zazen a todos los seres. No concibas arrogancia, suficiencia o intransigencia en cuanto al Dharma que es lo típico de los no creyentes y de los no iluminados. Si se quiere cortar las pasiones y realizar el despertar, hay que practicar solo zazen y practicar el no hacer nada. Esta es una regla muy importante para zazen. Siempre debes lavarte los ojos y los pies; el cuerpo y la mente pacificados y las posturas corporales ordenadas. Debes abandonar los sentimientos mundanos y no apegarte a los sentimientos de iluminación. Aunque no debamos ser avaros con las enseñanzas del Dharma, habla de él sólo si se te lo pide. La regla de las tres peticiones debe ser seguida y se guía por medio de los 4 fundamentos de la enseñanza. Si diez veces se quiere hablar, dejaremos nueve de lado. Alrededor de la boca crece el moho, como un abanico en el mes de diciembre o como una campanita de viento en el aire que no responde a los vientos de las cuatro direcciones, tal es el forma de ser de la gente de la vía; tiene solo el Dharma y la vía, sin desear nada de los demás; obtiene el camino y no se felicita. Esto es importante.

Aunque no concierna a la enseñanza, la práctica o la realización, el zazen abraza estas tres cualidades. Creer que la realización tiene por norma la espera del despertar, no es el espíritu de zazen. La práctica que persigue la realización de la verdad no es el espíritu de zazen. Enseñanza que busque superar el mal y que enseña el bien, no es el espíritu de zazen. Aunque haya una enseñanza establecida en el Zen, no es ordinaria, se trata de la Vía de la enseñanza directa y de la transmisión unívoca. Hablamos con todo nuestro cuerpo con palabras que no forman verdaderamente letras o frases. Una vez agotada la intención y consumida la razón, una única palabra abraza todo. Donde no cabe ni un pelo, ¿No ahí la verdadera enseñanza de los budas y de los ancestros? Aunque hablemos de una práctica, se trata de la práctica del no hacer nada porque el cuerpo no hace nada, la boca no pronuncia ninguna formula secreta y la mente no piensa más. Las seis facultades son puras de forma natural y no están manchadas por ninguna cosa. No se trata aquí de las dieciséis prácticas de los sravaka, tampoco de las doce prácticas del Buda Pratyeka, tampoco de las seis Paramitas del Bodhisattva, si no que al no hacer se le llama ser Buda. Vivir en el Samadhi del gozo de todos los Budas – ¿no es esta la práctica profunda de todos los Budas y ancestros?

O si os enseña la iluminación: estar iluminado sin práctica de iluminación, es el Samadhi rey, el Samadhi de la sabiduría del no-nacido, de la sabiduría omnisciente como la sabiduría innata. Es el maravilloso método que ve abrirse la sabiduría del Tathagata y de la puerta del Dharma de la gran felicidad. Dejando atrás las diferencias entre iluminados y no iluminados, ¿no es este el resultado de la iluminación original?

Además zazen no pertenece a los preceptos, a la concentración o a la sabiduría, pero alberga estos tres estudios. Preceptos significa evitar lo injusto e impedir el mal. Zazen contempla todo sin dualidad, abandona todos lo fenómenos y deja descansar todos los objetos, sin preocuparse ni de la ley búdica ni de la ley mundana. Sin verdadero ni falso, sin bien ni mal, ¿entonces, qué tenemos que evitar o impedir? Estos son los preceptos del espíritu sin forma. La concentración es contemplación sin división. En zazen, nos despojamos del cuerpo y de la mente, y dejamos de lado la ilusión y el despertar, un estado sin movimiento, sin acción y sin oscuridad, como una roca, como una montaña o como el mar, y las dos formas del movimiento y de la inmovilidad evidentemente no se producen. Es la concentración sin rastro de concentración y es por eso que se la llama la gran concentración. La sabiduría es elegir y rechazar a pleno conocimiento. En zazen el mismo conocimiento desaparece y la actividad de la conciencia cae para siempre en el olvido. Todo el cuerpo se convierte en el ojo de la sabiduría que mira sin juzgar y sin elegir claramente la naturaleza de buda. Sin confusión a causa de alguna turbiedad el ojo de la sabiduría corta todas las raíces de la conciencia, penetrando todo con claridad. Esta es la sabiduría sin rastro de sabiduría y es por eso que la llamamos la Gran Sabiduría.

Todas las enseñanzas de todos los budas y los diferentes niveles de la predicación del Tathagata están reunidos en los preceptos, la concentración y la sabiduría. El vencer el mal (Mara), el alcanzar el despertar, el poner en movimiento de la rueda del Dharma y el entrar en el Nirvana, todos se basan en esta fuerza. Los poderes sobrenaturales, las funciones maravillosas, la emisión de rayos de luz y la promulgación del Dharma se basan en Zazen. Y la práctica del Zen es Zazen.

Si queréis practicar zazen, primero conviene encontrar un lugar tranquilo. Extiende ampliamente una almohada. No dejes que el viento o el humo entren, tampoco la lluvia o la humedad. ¡Deja suficiente espacio para las rodillas y mantiene limpio el lugar de Zazen! Aunque antiguamente hubo ejemplos en que algunos se sentaron en una silla de diamante o sobre una piedra, no hay que sentarse sin cojín. El lugar donde nos sentamos no debe ser luminoso en el día ni oscuro por la tarde, debe estar templado en invierno y fresco en verano. Esta es la norma.

Abandonad el espíritu, el desear y la conciencia, dejad los pensamientos, las consideraciones y la vista y no deseéis convertiros en buda. No os preocupéis por lo verdadero o lo falso. De día y de noche, utiliza bien tú tiempo como si quisieras apagar un fuego que arde encima de tu cabeza.

La meditación sentada del Tathagata y la meditación en frente a la pared en el templo Shao-lin, no fueron otra cosa que solo zazen en plena concentración. Shih-shuang lo compara con un árbol delgado, Ju-ching de la montaña Ta-po con los que se dormían en zazen. Sin quemar incienso, sin invocar al Buda, sin ceremonia de arrepentimiento, sin recitar los sutras o ritos de invocación, se obtiene la iluminación solo por medio de zazen.

Al practicar zazen de debe llevar el manto del monje (kesa) y este no debe ser olvidado. El cojín de meditación (de un diámetro de 1 shauku 2 sun y con una dimensión de 3 shaku 6 sun) no debe soportar completamente los talones y llega desde la mitad de la planta del pies hasta atrás debajo del hueso de la columna vertebral. Tal es el método de los budas y de los maestros ancestrales. Nos sentamos o en la postura del loto o del medio loto. En la postura del loto se pone primero el pie derecho sobre el muslo izquierdo, luego el pie izquierdo sobre el muslo derecho.

Los vestidos deben estar sueltos pero bien atados sin estar apretados y estar convenientemente dispuestos. Luego ponemos la mano derecha sobre el pie izquierdo y la mano izquierda descansa sobre la mano derecha. Los pulgares se aprietan uno contra otro cerca del cuerpo y deben estar a la altura del ombligo. El cuerpo enderezado y la postura recta, no debemos estar inclinados ni a la izquierda, ni a la derecha, ni hacia delante ni hacia atrás. Las orejas y los hombros, la nariz y el ombligo imperativamente deben estar alineados. La lengua toca el paladar y la respiración pasa por la nariz. Los labios y los dientes están cerrados, los ojos deben permanecer abiertos pero no demasiado estrechos. Habiendo así regulado el cuerpo sin tensión ni relajación, apaciguamos la respiración inhalando profundamente una o dos veces y empujando el aire hacia afuera por la boca. Después haced oscilar el cuerpo siete u ocho veces desde un amplio movimiento hasta un mínimo balanceo hasta que el cuerpo se encuentre en una rectitud inmóvil. ¡Ahora piensa el no pensar! ¿Cómo debe serlo pensado? No pensar es lo más importante en zazen. Cuando se superan las pasiones se alcanza el despertar.

Para salir de la meditación, primero debéis poner las manos sobre las rodillas, hacer oscilar el cuerpo siete u ocho veces, desde un balanceo mínimo hasta un movimiento amplio, exhalar el aire abriendo la boca, apoyar las dos manos en el suelo, levantarse con suavidad, luego caminar lentamente girando hacia la derecha.

Si durante la sentada aparece el sueño, puedes mover el cuerpo o abrir los ojos o también poner la concentración sobre la cabeza o entre las cejas o a la altura de los cabellos. Si esto tampoco os despierta, frotaos los ojos o friccionaos el cuerpo. Si esto aun no te despierta, levántate y camina hacia la izquierda en círculo. Es importante que esto ocurra en el orden indicado. Haciendo una centena de pasos más, el sueño desaparecerá ciertamente. El método de caminar consiste en hacer siempre un medio paso con la respiración. Anda como se práctica el no andar, tranquilo, sin moverte. Si el hecho de caminar todavía no te despierta, mójate los ojos, enfríate la cabeza o recita la introducción de los preceptos de bodhisattva. Encuentra así el modo para apartar el sueño de muchas maneras. Debes considerar que el problema de la vida y de la muerte es un asunto de gran importancia y que la impermanencia es fulminante, además ¿qué es lo que significa dormitar cuando la vía no está todavía aclarada? Si el sueño sobreviene a menudo, debes pedir lo siguiente: “a causa de un mal karma, la costumbre es fuerte, ¿cuándo despertare de esta oscuridad del sueño? Pido a los budas y ancestros que me concedan su gran compasión para liberarme del sufrimiento del adormecimiento”.

Si la mente se dispersa, deposítala en la punta de la nariz o debajo del ombligo y cuenta las espiraciones y las inspiraciones. Si esto no es suficiente, ¡toma un koan y despiértate!, como por ejemplo: “¿qué es lo que viene así?” o “la naturaleza de buda de un perro – Mu” o “el monte Sumeru de Yün-men” o el “ámbito de vida del Chao-chou”. Semejantes palabras insípidas son adecuadas. Si el espíritu todavía no esta apaciguado, persevera en zazen frente al instante cuando la respiración se acaba y los dos ojos se cierran para siempre o también en cuanto al instante antes del nacimiento todavía en la bolsa fetal y donde aun ningún pensamiento se levantaba. Cuando la vacuidad de los dos (sujeto e objeto) aparece, la mente dispersa queda ciertamente disipada.

Después de haber salido de la postura, cuando te has parado e inconcientemente estas en tu cuerpo, aparece el Koan. Si manifiestas la práctica y el despertar sin diferenciar entre ambos, aparece el Koan. Lo que esta antes del símbolo y después de la época (kalpa) de la vacuidad, solo esto es la medula del maravilloso acto de todos los budas y maestros ancestrales. Deja entonces que todo que se tranquilice y que desaparezca, y desplázate a un país mas frío, al instante de los diez mil años, en la ausencia de vida de la ceniza fría y de un árbol seco, en el olor de incienso de una tumba antigua, ¡en un hilo de seda blanca! Este es mi mayor deseo.

Traducción según Heinrich Dumoulin: “Libro de notas para la práctica de zazen”

sábado, 17 de agosto de 2013

reflejar como un espejo...


En un kusen  de una sesshin,Rafu habló sobre la aseidad.
Por entonces, aunque  no tuve claro el sentido con que la empleaba, la asocié al término griego "pragmautó"-" la cosa en sí misma"- y con "talidad" -"la cosa tal cual es".
De regreso, busqué información sin encontrar nada.
Fue después de cierto tiempo y de forma casual, como suele ocurrir, releyendo el libro de Chantal Maillard "La sabiduría como estética. China: confucionismo, taoismo y budismo" cuando aclaré mi duda al descubrí el sentido con el que pienso que Rafu lo empleaba: "espontaneidad" para  referirse al estado contemplativo que requiere el "no-hacer" y la exigencia de una mente abierta y despojada.

Cito literalmente:
" la mente habrá de reflejar, como un espejo,lo que percibe, para luego plasmarlo sin intervención de la memoria reconstructiva, con la inmediatez que el contacto directo con el objeto permite".

Tanawa

jueves, 15 de agosto de 2013

las paredes del dojo



viejas conocidas, 
las paredes del dojo,
figuras inmóviles ante ellas,
sombras que corren, 
imágenes que se acaban concretando en la penumbra,
se acabó, 
ya no se puede escapar más,
todo o nada, 
lo toma o lo deja, 
gotas de sudor caen por mi pescuezo,
sí,
Budha sonríe....

Sho Gu.

lunes, 12 de agosto de 2013

desafinado (en el 11º aniversario de mi ordenación)



Aunque los profesores me hacían sentar en los primeros pupitres de la clase, enseguida descubrí instintivamente que la realidad que a mi me gustaba pasaba en el fondo del aula, donde se cuece la vida.
 Es allí donde estaban mis mejores amigos, ellos no estaban allí por que no pudieran sacar la mismas notas que yo o incluso más, estaban allí porque les costaba seguir la disciplina que imperaba en el colégio sin que algo se les rompiera por dentro. Pero desde luego no se jodian entre ellos, no hablaban mal de sus colegas a la espalda, compartian entre risas todo lo que tenían y no competían  (bueno eso no es del todo verdad), ya que teníamos el mejor cazador de lagartijas, el que meaba más lejos, el que fumaba detras de la tapia del colegio, el que tiraba la peonza con más acierto, eran mis héroes, haciamos incursiones en lo "prohibido"............ eran "lo mejor de cada casa".
Digo esto porque esa forma de mirar, la he conservado durante toda mi vida.
Tengo un instinto especial para moverme como pez en el agua por los "bajos fondos" del Dojo y encontrar verdaderas joyas entre los nuevos, entre los rebeldes, los enfadados, los que lo pasan mal, los que  tienen resistencias a la disciplina..............los desafinados............
Y eso es porque yo soy nuevo, rebelde, a veces enfadado, a veces lo paso mal y me resisto a la disciplina....yo también soy un desafinado.

Seguramente no soy un buén discipulo de Budha, ni un buén Bodhisatva, ni un buén Monje....., soy un romántico, tengo la cabeza llena de ilusiones, estoy enamorado, enamorado de zazén.

Por eso aunque desafine, aunque lo haga mal, aunque mi ritmo no sea el adecuado ni adecuado el tono de mi voz .

Si nadie canta, cantaré yo.......

Toni Gyô Kô Hernández.







sábado, 10 de agosto de 2013

tras mushotoku, llegar al pasmo



"Pués los hombres comenzaron a filosofar movidos por la admiración...
al principio admirados ante los fenómenos sorprendentes más comunes;
luego, avanzando poco a poco y planteándose problemas mayores, como los
cambios de luna y los relativos al sol y las estrellas, y la generación del
universo...
                     Pero el que se plantea un problema o se admira, reconoce su ignorancia”


                                                             Metafísica, 982 b 12-13

Me apropio de una expresión muy filosófica que Toni usa con frecuencia para referirse a cierta actitud meditativa: El pasmo. En el ango se la oí decir con frecuencia, sobre todo, cuando la cabeza empezaba a "calentársenos":   "Situémonos en el pasmo".

Dialogando sonbre esta genial conceptualización,Toni insitía acertadamente sobre su consideración como admiración, observación atenta sobre las cosas...Y así iniciamos una reflexión que me condujo de nuevo a dos filósofos pasmados a los que admiro profundamente: Eduardo Nicol y María Zambrano.

Intentaré explicarme con toda la sencillez que pueda, sabiendo de antemano lo "tosco" que, en la mayoría de las ocasiones, resulta el lenguaje filosófico. Pués como ya advertía Nicol, “la filosofía, que nace de la sorpresa, moriría si no fuese ella misma sorprendente”....Y "es imposible que filosofemos como si cada día fuese el alba primera de la filosofía. Ahora hemos de filosofar como si cada día pudiera ser el último". Difícil tarea, pero hagamos algo de esfuerzo.

En sus obras, Nicol volvió con frecuencia sobre esta idea de admiración tematizada por la filosofía griega (thauma): un asombro o sorpresa que cuando tiene lugar, en palabras de Nicol, “nos invade” y estremece. Ahora bien, ese asombro se vincula a “una noción intelectual pura, es decir, sin carga emocional aparente".

( Formas de hablar sublimes: poesía y filosofía México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1990)

Hay que advertir que la admiración, en tanto que sorpresa, depende de lo que nos sorprende, pero también de nuestra actitud, de nuestra situación vital para ser sorprendidos, para ubicarnos ante las cosas y nuestro ser desde la pura admiración.

Esa admiración en este caso, tal como recuerda Nicol y rememorando la concepción de Goethe, va dirigida a esas“dos vocaciones vitales que miran hacia lo alto”, esto es la filosofía y la poesía.

También María Zambrano descubría en esa inicial admiración, a pesar de radicales diferencias y desencuentros, que la filosofía participa de un pasmo inicial ante las cosas y ante el mundo común al del poeta. Pero a diferencia de la filosofía, a la poesía no le interesaría esa empresa de estabilización y domesticación del pasmo, y se expone al enamoramiento trágico o pernicioso por todo lo real, de todas las cosas, aunque sean efímeras y pasen, como esa flauta hipnotizante identificada con Satán, “condenado a enamorarse de las cosas que pasan, y por eso llora”, tal como nos trae a imagen la cita de Louis Massignon en su estudio sobre el arte en el Islam, que encabeza la obra Filosofía y poesía de la célebre pensadora malagueña.

Ahora bien, hay que advertir que en Nicol no se subraya de modo tan explícito esa idea de la raíz común de la filosofía y la poesía en una admiración originaria.
Nicol sí admitirá en el poeta un asombro, un asombro casi paradójicamente inconsciente, que le lleva a un trato radicalmente libre y creativo con las cosas, o desenvolverse con ellas en total despreocupación y espontaneidad. Se puede decir que ese trato con las cosas es lo asombroso, y con ese asombro a su vez se explicaría el goce estético que la poseía proporciona: “Es asombrosa (y el asombro es parte del goce estético que ella depara) la desenvoltura y despreocupación con que [el poeta] maneja las cosas. Las cosas y las personas. La filo-sofía es preocupada...”.

En su obra Psicología de la creación artística, encontramos una interesante vinculación de partida de la psicología de la creación con la experiencia de la extrañeza, muy cercana a la idea de admiración. Allí define Nicol la extrañeza como aquella situación en la que “se produce siempre la transgresión de un límite”; la actitud creadora como una extrañeza activa, que a su vez implica una vinculación con el interior:
“Estoy en situación de extrañeza cuando soy yo quien expulsa de la entraña eso que pasa a ser extraño en mi [...]”.
Pues bien: este germinar en la entraña propia es la gestación artística, ese extrañamiento es la creación artística; esa vida propia en la extrañeza es la que tiene la obra artística fuera de su creador”.

Sin duda es de gran sugerencia esta visión de la creación entre el extrañamiento y la intimidad, algo muy cercano a un alumbramiento o un parto, como él mismo señala. En todo parto se da una fecundación externa previa, y en ese punto nos reencontraríamos con ese enamoramiento y asombro ante el mundo en todos sus matices del que habla Zambrano para entender la vocación poética.

Tanawa

maestro huevo zen

jueves, 8 de agosto de 2013

Diógenes "el perro" (una filosofía práctica entrañable)



Diógenes "el Sócrates enloquecido", mordaz, cínico, radical, coherente.

Con su tosco manto, su morral y bastón, no arenga, sino que escupe sarcasmos agrios y chistes, hace gestos subversivos...

Su propuesta es la vuelta a la naturaleza y el rechazo de las normas convencionadas.
Su modelo de vida: la del perro. natural, espontáneo, con desfachatez, frescura y desverguenza(anaídeia).
Vive en un espacio humanizado pero hace sus necesidades entre los humanos sin inmutarse.

Su intención martillear los falsos ídolos, desenmascaramiento de lo ideológico: denuncia el pacto cívico con una comunidad que le parece inauténtica, represora y perturbada (Históricamente la polis entra en crisis como comunidad libre y autárquica).
Prefiere tomar como modelo a los animales sencillos que andar embrutecido en el rebaño doméstico.

"Reacuñar la moneda", rehacer los hábitos,desaprender los vicios, empeñándose en un arduo ascetismo hacía la libertad y la virtud que se expresa mediante los hechos y no necesita de largos discursos ni muchos conocimientos.

Mendigante, disciplinado en la indiferencia hacía los bienes materialmente valiosos- vivía en un tonel- y por cierto, tenía uno de verano-
reivindica el valor del esfuerzo(ponós) como ejercicio de la sobriedad, el endurecimiento de la sensibilidad y la independencia respecto del mundo entero(autosuficiencia).
Proclama la impopularidad(adoxía) en una Grecía que busca el honor entre sus conciudadanos, ser el mejor entre los demás(areté, la excelencia).

Anécdotas contadas por Diógenes Laercio en "vida de los filósofos. Los cínicos":

Cuando le preguntaron en qué lugar de Grecia se veían hombres dignos, contestó: "Hombres en ninguna parte, muchachos en Esparta".

Jeníades le preguntó como lo enterrarían, y él le contestó: "Boca abajo". Al preguntarle áquel:"¿Por qué?, contestó: "Por que en breve va a volverse todo al revés".(lo macedonios tomarán pronto el poder).

Quería uno filosofar en su compañía. Diógenes le dió un arenque seco y le invitó a seguirle. El otro, por verguenza, arrojó el arenque y se fue. Algún tiempo después se lo encontró y riendo le dijo:"Un arenque ha quebrado nuestra amistad".

Habiendo colocado un individuo perverso sobre la pared de su casa la inscripción:"Que nada malo entre", comentó: ¿Y el dueño de la casa dónde se meterá?.

Platón dió su definición de que "el hombre es un animal bípedo implume" y obtuvo aplausos. Él desplumó un gallo y lo introdujo en la escuela: "Aquí está el hombre de Platón". Desde entonces en esa definición se incluyó."y de uñas planas".

Al preguntarle el vendedor de f´ármacos Lisias si creía en los dioses, dijo: ¿Cómo no voy a creer en ellos, cuando tengo por seguro que te detestan?.

Al contemplar una vez a los hieromnémones de un templo llevar detenido a uno de los sacristanes que había robado un copón, exclamó:"Los grandes ladrones han apresado al pequeño"....(qué actual¿ no?)....

Pedía limosna a una estatua. Al preguntarle por qué lo hacía, conttestó: "Me acostumbro a ser rechazado". Al pedirle limosna a uno, dijo: "Si has dado ya a otros, dáme también a mí.Y si no, empieza por mí".

Al ver un ladróon de mantos en los baños públicos, le preguntó:¿vienes a desnudarte o a vestirte?.

Al preguntarle por qué se llamaba "perro" dijo:"Porque muevo el rabo ante los que me dan algo,ladro a los que no me dan, y muerdo a los malvados".

Y tantas otras.... Parece que murió al comer pulpo crudo, aunque no es la única versión, es la que más me agrada.
Antístenes, Diógenes, Crates "el abrepuertas", Hiparquía que abandona su posición acomodada para seguir a Crates....y tantos otros....una filosofía práctica entrañable.

Tanawa.

domingo, 4 de agosto de 2013

Carme Batllevell



Ayer murió Carme, nuestra Carme.
No se si tuvisteis la fortuna de conocerla, era nuestra hermana en el Dharma.

Mucho sufrimiento, mucho servicio, mucha generosidad y mucha alegria eso es lo que nos ofreció.
Sin dudas y sin miedo.


Aceptar
que, a pesar de todo,
seguiremos inspirando
y sorprendiéndonos
del cobijo eventual de una sonrisa.

Miriam Palma Ceballos de su libro de poemas " Ruidos silencios ruidos"


sábado, 3 de agosto de 2013

el septimo cielo (jaume sisa)






Historia cierta de los siete cielos
Siete paraísos mágicos y encantados
Historia cierta de los siete cielos
Siete nidos de paz de gloria y de felicidad....
El primer cielo es inventado
El primer gran invento de la “terrestridad”

El segundo cielo imaginado
En una noche de verano a la orilla del mar.....

El tercer cielo dentro de un espejo
refleja las imágenes de un mundo ignorado

El cuarto cielo es irreal
Como un oasis verde en un desconocido desierto....

Del quinto cielo no se sabe nada
No tenemos noticias de este cielo tan escondido

El sexto cielo es una copia
Del séptimo cielo que has engendrado dentro de tu cabeza....

Jaume Sisa