viernes, 30 de septiembre de 2011

el mito de la caverna




I - Y a continuación -seguí-, compara con la siguiente escena el estado en que, con respecto a la educación o a la falta de ella, se halla nuestra naturaleza.

Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna, y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello, de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto, a lo largo del cual suponte que ha sido construido un tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquellos sus maravillas.
- Ya lo veo-dijo.
- Pues bien, ve ahora, a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan toda clase de objetos, cuya altura sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados.
- ¡Qué extraña escena describes -dijo- y qué extraños prisioneros!
- Iguales que nosotros-dije-, porque en primer lugar, ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?
- ¿Cómo--dijo-, si durante toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las cabezas?
- ¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo?
- ¿Qué otra cosa van a ver?
- Y si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que veían pasar ante ellos?
- Forzosamente.
- ¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara alguno de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cosa sino la sombra que veían pasar?
- No, ¡por Zeus!- dijo.
- Entonces no hay duda-dije yo-de que los tales no tendrán por real ninguna otra cosa más que las sombras de los objetos fabricados.
- Es enteramente forzoso-dijo.
- Examina, pues -dije-, qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de su ignorancia, y si, conforme a naturaleza, les ocurriera lo siguiente. Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz, y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y, por causa de las chiribitas, no fuera capaz de ver aquellos objetos cuyas sombras veía antes, ¿qué crees que contestaría si le dijera d alguien que antes no veía más que sombras inanes y que es ahora cuando, hallándose más cerca de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca de qué es cada uno de ellos? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes había contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba?
- Mucho más-dijo.
II. -Y si se le obligara a fijar su vista en la luz misma, ¿no crees que le dolerían los ojos y que se escaparía, volviéndose hacia aquellos objetos que puede contemplar, y que consideraría qué éstos, son realmente más claros que los que le muestra .?
- Así es -dijo.
- Y si se lo llevaran de allí a la fuerza--dije-, obligándole a recorrer la áspera y escarpada subida, y no le dejaran antes de haberle arrastrado hasta la luz del sol, ¿no crees que sufriría y llevaría a mal el ser arrastrado, y que, una vez llegado a la luz, tendría los ojos tan llenos de ella que no sería capaz de ver ni una sola de las cosas a las que ahora llamamos verdaderas?
- No, no sería capaz -dijo-, al menos por el momento.
- Necesitaría acostumbrarse, creo yo, para poder llegar a ver las cosas de arriba. Lo que vería más fácilmente serían, ante todo, las sombras; luego, las imágenes de hombres y de otros objetos reflejados en las aguas, y más tarde, los objetos mismos. Y después de esto le sería más fácil el contemplar de noche las cosas del cielo y el cielo mismo, fijando su vista en la luz de las estrellas y la luna, que el ver de día el sol y lo que le es propio.
- ¿Cómo no?
- Y por último, creo yo, sería el sol, pero no sus imágenes reflejadas en las aguas ni en otro lugar ajeno a él, sino el propio sol en su propio dominio y tal cual es en sí mismo, lo que. él estaría en condiciones de mirar y contemplar.
- Necesariamente -dijo.
- Y después de esto, colegiría ya con respecto al sol que es él quien produce las estaciones y los años y gobierna todo lo de la región visible, y que es, en cierto modo, el autor de todas aquellas cosas que ellos veían.
- Es evidente -dijo- que después de aquello vendría a pensar en eso otro.
- ¿Y qué? Cuando se acordara de su anterior habitación y de la ciencia de allí y de sus antiguos compañeros de cárcel, ¿no crees que se consideraría feliz por haber cambiado y que les compadecería a ellos?
- Efectivamente.
- Y si hubiese habido entre ellos algunos honores o alabanzas o recompensas que concedieran los unos a aquellos otros que, por discernir con mayor penetración las sombras que pasaban y acordarse mejor de cuáles de entre ellas eran las que solían pasar delante o detrás o junto con otras, fuesen más capaces que nadie de profetizar, basados en ello, lo que iba a suceder, ¿crees que sentiría aquél nostalgia de estas cosas o que envidiaría a quienes gozaran de honores y poderes entre aquellos, o bien que le ocurriría lo de Homero, es decir, que preferiría decididamente "trabajar la tierra al servicio de otro hombre sin patrimonio" o sufrir cualquier otro destino antes que vivir en aquel mundo de lo opinable?
- Eso es lo que creo yo -dijo -: que preferiría cualquier otro destino antes que aquella vida.
- Ahora fíjate en esto -dije-: si, vuelto el tal allá abajo, ocupase de nuevo el mismo asiento, ¿no crees que se le llenarían los ojos de tinieblas, como a quien deja súbitamente la luz del sol?
- Ciertamente -dijo.
- Y si tuviese que competir de nuevo con los que habían permanecido constantemente encadenados, opinando acerca de las sombras aquellas que, por no habérsele asentado todavía los ojos, ve con dificultad -y no sería muy corto el tiempo que necesitara para acostumbrarse-, ¿no daría que reír y no se diría de él que, por haber subido arriba, ha vuelto con los ojos estropeados, y que no vale la pena ni aun de intentar una semejante ascensión? ¿Y no matarían; si encontraban manera de echarle mano y matarle, a quien intentara desatarles y hacerles subir?.
- Claro que sí -dijo.
III. -Pues bien -dije-, esta imagen hay que aplicarla toda ella, ¡oh amigo Glaucón!, a lo que se ha dicho antes; hay que comparar la región revelada por medio de la vista con la vivienda-prisión, y la luz del fuego que hay en ella, con el poder del. sol. En cuanto a la subida al mundo de arriba y a la contemplación de las cosas de éste, si las comparas con la ascensión del alma hasta la. región inteligible no errarás con respecto a mi vislumbre, que es lo que tú deseas conocer, y que sólo la divinidad sabe si por acaso está en lo cierto. En fin, he aquí lo que a mí me parece: en el mundo inteligible lo último que se percibe, y con trabajo, es la idea del bien, pero, una vez percibida, hay que colegir que ella es la causa de todo lo recto y lo bello que hay en todas las cosas; que, mientras en el mundo visible ha engendrado la luz y al soberano de ésta, en el inteligible es ella la soberana y productora de verdad y conocimiento, y que tiene por fuerza que verla quien quiera proceder sabiamente en su vida privada o pública.
- También yo estoy de acuerdo -dijo-, en el grado en que puedo estarlo.
Según la versión de J.M. Pabón y M. Fernández Galiano, Instituto de Estudios Políticos, Madrid, 1981 (3ª edición)

lunes, 26 de septiembre de 2011

kusen





poned energía en la postura, si no será como una
cerveza sin gas en una botella abierta desde días
antes...
Hay que estar como un general a caballo delante
de su ejército...
La postura debe ser como la de un león o como
la de un tigre y no como la de un puerco adormilado...
Si vuestra postura es justa, influencia a vuestros
nervios autónomos y vuestro cerebro profundo.
Vuestro cerebro externo se vuelve quieto y tranquilo.
Vuestra intuición se vuelve fuerte.
Por zazen y solamente por zazen vuestros músculos
y vuestros tendones en justa tensión, influencian
vuestro parasimpático y vuestro ortosimpatico.
Sus funciones son opuestas y complementarias
y si vuestra atención es buena equilibra las dos
fuerzas.
Los brazos deben estar ligeramente separados
del cuerpo. Debéis tener una tensión en las manos
y especialmente en los dedos. Los pulgares deben
estar juntos y horizontales: ni montaña, ni valle.


Poema

El cielo se desintegra y se transforma en polvo.
La gran tierra se vuelve apacible y nadie puede verla.
El árbol seco hace que florezca bruscamente su única flor.
Llamando de nuevo una primavera más allá de la historia.

viernes, 23 de septiembre de 2011

el reparto de dios


En un lugar de la India, dos campesinos discutían. Las manzanas de un árbol que pertenecía al primero habían caído en la tierra que era propiedad del segundo, los dos hombres pretendían que las manzanas eran suyas.
Pasó un brahmán, que tenía la reputación de ser un hombre santo. Los dos hombres le pidieron que dirimiera su disputa.
El hombre santo les preguntó:
¿Preferís un reparto según el juicio de los hombres o según el juicio de Dios?
Los dos campesinos respondieron al unísono:
-Según el juicio de Dios.
-¿seguro que no discutiréis la decisión?
-Seguro.
Entonces el brahman recogió las manzanas, colocó un montón en un lado y en el otro una sola manzana. Tras lo cual le dio el montón a uno de los campesinos y la manzana al otro, sin ni siquiera mirar quién era quién.
Y se fué, sin pronunciar palabra.

Del libro El circulo de los mentirosos. de Jean-Claude Carrière

jueves, 22 de septiembre de 2011

koan musical

los que buscan y los que encuentran (mushotoku)



Cuando alguien busca, puede ocurrir facilmente que su espíritu sólo vea el objeto que busca  -que no sea capaz de encontrar nada ni de admitir la entrada de ninguna cosa en sí mismo, porque sólo piensa en lo buscado, porque tiene un objetivo y está poseido de él.
Buscar es tener un objetivo, pero hallar es ser libre, estar abierto, no tener una meta.

Hermann Hesse.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

siete soplos


Las Decisiones


Un viejo proverbio dice: "Decidios en el espacio de siete soplos."
El Señor Takanobu Ryuzoti hizo un día este comentario: "Si un hombre tarda demasiado en tomar una decisión, se duerme."
El Señor Naoshige dice también: "Si uno se lanza sin vigor, siete de cada diez acciones no llegan a término."
Es verdaderamente difícil tomar decisiones en estado de agitación. Por consiguiente, si sin ocuparse de las consecuencias menores, uno se enfrenta a los problemas con la mente afilada como una navaja, siempre se encuentra la solución en menos tiempo del preciso para hacer siete soplos."

Hay que considerar los problemas con calma y determinación.


domingo, 18 de septiembre de 2011

sueño?


Al poco de comenzar mi práctica mi cuerpo se rebeló contra aquella cosa que me curaba.
Cuatro sesiones de zazen y ya tenía que abandonar (joder no!) me hice daño en el muslo..
Como cogí miedo y eso es dificil de superar deje de pasarme por el Dojo, bueno, mi cuerpo dejó de pasar por el Dojo pero mi mente quería volver/no volver (desesperadamente)

Un dia, todavía no sé como, comenzó a visitar mi mente una pregunta insidiosa.
¿Donde te esconderás cuando todo sea luz?..

una y otra vez la misma pregunta, con lo "feliz" que vivía yo con mis trucos, mis trampas, mis guaridas, mis escondrijos

Pasado un tiempo tuve un sueño de esos hiperrealistas mios, en el que en una seshin el maestro proponia un mondo (preguntas/respuestas),
Así que me levante, me puse ante él, y le planteé la pregunta.
-¿Donde me esconderé cuando todo sea luz?
a lo que él respondió
- Cuando todo sea luz tu no te darás cuenta.
Yo, entonces, enfadado por la respuesta le volví a formular la misma pregunta
-No, no  me has entendido bién la pregunta......
-Donde me esconderé cuando todo sea luz?
Entonces el maestro se levantó y señalándo ante todas las personas que estaban en el Dojo dijo:

Señores, este tio se creé que es Diós.

En ese instante me desperté.

jueves, 15 de septiembre de 2011

elogi del viure (Joan Maragall)


Elogi del viure 
 

Estima el teu ofici,
la teva vocació,
la teva estrella,
allò pel que serveixes,
allò en que realment,
ets un entre els homes, 
esforçat en el teu quefer
com si de cada detall que penses, 
de cada paraula que dius,
de cada peça que poses, 
de cada cop de martell que dones,
en depengués la salvació de la humanitat.
Perquè en depén, creu-me.
Si oblidan-te de tu mateix
fas tot el que pots en el teu treball,
fas més que un emperador que regeix
automàticament els seus estats;
fas més que el que inventa teories universals
només per satisfer la seva vanitat,
fas més que el polític, que l' agitador,
que el que governa.
Pots desdenyar tot això
i l' adobament del món.
El món s' adobaria bé tot sol,
només que cadascí
fes el seu deure amb amor,
a casa seva.
 
Joan Maragall 
 
Elogio del vivir
 
Ama tu oficio,
tu vocación,
tu estrella,
aquello para lo que sirves,
aquello en que realmente,
eres uno entre los hombres,
esfuérzate en tu quehacer
como si de cada detalle que piensas,
de cada palabra que dices,
de cada pieza que colocas,
de cada martillazo que das,
dependiese la salvación de la humanidad.
Porque depende, créeme.
Si olvidándote de ti mismo
haces todo lo que puedes en tu trabajo,
haces más que el emperador que rige
automáticamente sus estados;
haces más que el que inventa teorías universales
sólo para satisfacer su vanidad,
haces más que el político, que el agitador,
que el que gobierna.
Puedes despreciar todo esto
y el arreglo del mundo.
El mundo se arreglaría bien solo,
sólo con que cada uno
cumpliera su deber con amor,
en su casa.

 
Joan Maragall 

taisen deshimaru en una escuela

miércoles, 14 de septiembre de 2011

mushotoku (no provecho)


Mushotoku significa: no-provecho, no deseo de adquirir (Mu = negación, shotoku: provecho).
Uno de los principios más importantes del Maestro Dogen es que no hace falta ni desear adquirir, ni dar, con idea de recibir.
Mushotoku es el principio esencial. Se concretiza en shikantaza: el arte de sentarse sin meta (postura de Budha) es lo esencial.
Cuando un hombre actúa o da algo, quiere recibir algo a cambio , pero el zen es la filosofía de la gratuidad.
En zazén, el discípulo debe intentar obtener "lo mas elevado de si mismo" con un perfecto desinterés.
Si existe el deseo de obtener un resultado, éste no se obtiene.Lo puro se vuelve impuro.
Así, en toda obra de arte, en toda creación, el artista debe darse por entero, sin ocuparse de alcanzar fama, belleza o dinero, y sin sacrificar nada a la moda. Debe expresarse de la mejor manera que pueda y sin hacer compromisos. Entonces la obra podrá ser bella, pura y humana.
Lo mismo sucede con la búsqueda de la sabiduría. El discípulo no debe desear la sabiduría ni la felicidad. Pero obtendrá la sabiduría si día tras día, se esfuerza por conocerse, por ir más allá de sus límites, por darse a sí mismo sin esperar ningún provecho personal. Si alcanza la gratuidad de sus actos, la dicha vendrá por añadidura.
Todo apego, sea cual sea su naturaleza, aliena la libertad humana.
Romper las ataduras, los hábitos, amar sin apego, actuar sin fines personales.
Mantener las manos abiertas, dar, abandonar todo sin miedo de perder, no buscar nunca la posesión, tal debe ser la conducta del que hace zen.
La verdad reside en la sencillez.
Concentrados, volvemos la mirada hacia el interior de nosotros mismos, hacia el lado nocturno de nuestro ser, hacia la noche humana, El alba amanecerá. El mundo de la experiencia reside en nuestro espíritu.
La paz y el desapego serán las pruebas de la eficacia de nuestra búsqueda.
Nuestra vida no es ni pequeña ni estrecha, ni limitada, ni solitaria.
Nuestro cuerpo y el universo son uno.
Nuestro ego y el universo son uno.
El satori, el nirvana, son libertad.
El satori exige el don total de uno mismo.
El satori exige el total desapego de los intereses privados, espirituales y materiales.
El satori exige el amor perfecto.
La comunicabilidad es fuente de amor, de fuerza, de alegría.
El maestro Dogen dijo:

 "Si mantenéis las manos abiertas, toda la arena del desierto pasará por vuestras manos. Si las cerráis, no obtendréis más que unos pocos granos".


Permaneced vigilantes, siempre dispuestos en cualquier momento, agudizad vuestra atención como la espada más cortante.
Solamente entonces estaréis en la Vía.

Taisen Deshimaru.

Libro: Zen verdadero (Ed.Kairos)

lunes, 12 de septiembre de 2011

el corazón en las tripas


Determinación


Cualquiera que sea la meta, nada es imposible de hacer cuando uno está determinado.
Se puede entonces remover cielo y tierra según convenga.
Pero cuando el hombre no tiene "el corazón en el vientre", no lo puede comprender.
Remover cielo y tierra sin esfuerzos es una simple cuestión de concentración.

Hagakure


viernes, 9 de septiembre de 2011

jueves, 8 de septiembre de 2011

no miedo




Durante una guerra civil en el Japón, la armada rebelde invadió una ciudad legitimista. Todos los habitantes habían huido, como así también todos los monjes del templo zen de esta ciudad. Todos salvo el Maestro. El general fue al templo y no le gustó nada el frío recibimiento del maestro ni tampoco la poca consideración que le manifestó. “,Sabe usted que tiene delante suyo a un hombre capaz de partirlo por la mitad sin ni siquiera pestañear?” - Y usted, contestó el maestro, ¿sabe que tiene delante suyo a un hombre listo a dejarse partir por la mitad sin ni siquiera pestañear? El general se quedó un momento silencioso, se inclinó, y emprendió la retirada.

martes, 6 de septiembre de 2011

¡durante cuánto tiempo nos engañaron!





!Durante cuanto tiempo nos engañaron!
Trasmutados ahora,
nos apresuramos a huir
como huye la
Naturaleza,
Somos la Naturaleza,
durante mucho tiempo estuvimos lejos,
pero ahora volvemos,
Nos convertimos en plantas,
en troncos, en follaje,
raíces y cortezas,
Estamos asentados en la tierra,
somos peñascos,
Pastamos,
somos dos en medio de la hacienda bravía,
tan espontáneos como los otros,
Somos dos peces que nadan juntos en el mar,
Somos lo que son las flores del algarrobo,
derramamos fragancia
en los caminos de la mañana y de la tarde,
Somos también lo sucio de las bestias,
de las plantas, de los minerales,
Somos dos aves de rapiña,
nos elevamos en el aire y miramos la tierra,
Somos dos soles que deslumbran,
somos nosotros dos los que giramos,
cósmicos y estelares,
somos como dos cometas,.
Merodeamos, cuadrúpedos y feroces, por la espesura,
y saltamos sobre la presa,
Somos dos nubes que se desplazan en lo alto
cuando amanece o atardece,
Somos dos mares que se unen,
somos esas olas felices que se revuelcan
y se juntan, mojándose,
Somos lo que es la atmósfera,
transparentes, hospitalarios,
permeables, impermeables,
Somos nieve, lluvia, frío, tinieblas,
somos lo que el planeta engendra y protege,
Hemos descrito círculos hasta volver los dos al hogar,
Hemos vaciado todo,
salvo la libertad y nuestra alegría


Walt Whitman

jueves, 1 de septiembre de 2011

elegía

se nos ha muerto como del rayo Jhon Kopetz, con quién tanto queríamos.........


Este viejo caballo ha sentido como ha llegado el látigo hasta el tuétano de sus huesos, sentimos profundamente la pérdida, era parte de nuestro cuerpo, de la Shanga.

Creo que Dogen hablaba de él cuando dio esta enseñanza:
"Un antiguo sabio dijo: relacionarse con una persona buena es como caminar bajo niebla y la llovizna, aunque la ropa no se empape, cada vez se va volviendo más húmeda". Esto significa que si mantenéis una estrecha relación con una persona buena, vosotros mismos os volveréis buenos sin daros cuenta.

Esperamos ser dignos receptáculos de tu memoria.

"A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero."


Miguel Hernández

Comando Dharma.