viernes, 29 de marzo de 2013

hermosos impulsos (Henry Miller)


"Todos los días matamos nuestros más hermosos impulsos.
Ésa es la razón por la cual nos angustiamos cuando leemos esas líneas escritas por la mano de un maestro reconociéndolas como propias, como los tiernos brotes que dejamos morir porque no tenemos fe para creer en nuestras propias fuerzas, en nuestro propio concepto de la verdad y la belleza.
Todos los hombres, cuando se calman, cuando se tornan desesperadamente honestos consigo mismos, son capaces de pronunciar profundas verdades.
Todos derivamos de la misma fuente.
No hay misterio en cuanto al origen de las cosas.
Todos somos parte de la creación, todos somos reyes, todos poetas, todos músicos; sólo tenemos que abrirnos, sólo tenemos que descubrir lo que ya está ahí.
Lo que me pasó al escribir sobre Joey y Tony era equivalente a la revelación.
Tuve la revelación de que podía decir lo que quería decir; si no pensaba en ninguna otra cosa, si me concentraba exclusivamente en eso; y si estaba decidido a soportar las consecuencias que siempre involucra un acto puro."

 Henry Miller

de la mirada de http://latero-zen.blogspot.com.es

sábado, 23 de marzo de 2013

por que hacemos lo que hacemos?


Hace años, en la procesión de Semana Santa de mi pueblo, habia un penitente muy especial, aunque iba cubierto con la capucha, todos le conocian, sobre todo por los exabruptos, insultos y palabrotas que iba soltando por la boca durante la procesión.
Su historia era la la siguiente:

Su esposa  sufriendo una grave enfermedad, hizo la promesa de que si se recuperaba, su marido (que era un ateo reclacitrate), participaria en la procesión llevando una cruz y arrastrando cadenas en los pìes. Como ella se recuperó él cumplió la promesa que había hecho su mujer.

....por amor, por fe, por respeto, por obligación, por gratitud......es un koan.....

aunque no comprendamos por que hacemos lo que hacemos, si la práctica es "santa" nuestro espíritu se "santifica" a veces, aunque no nos demos ni cuenta.

Sho Gu



inolvidable Bebo (viejos maestros)

martes, 19 de marzo de 2013

para que no sirve el zen





¿para qué no sirve el zen?

No sirve para ganar dinero
ni para conseguir un reconocimiento social
ni para ser considerado
ni un sanador
ni un budha,
ni un bodhisatva
ni un sabio
ni un maestro del Dharma.
No sirve para coleccionar discípulos que te crean con los ojos cerrados
que te admiren como a un ser superior
que paguen tus facturas.
No sirve para combatir con otros a ver quén es mas sabio
más listo
más iluminado.
No sirve para ver quién tiene más discípulos
más templos
más Dojos.............

Sho Gu


domingo, 17 de marzo de 2013

algodon de azucar


Tenía cinco o seis años, habíamos ido a la feria con toda la familia.
Durante el paseo me compraron una nube de algodón de azúcar y justo después pedí subir en el gran tiovivo.
Como no podía subir con esa aparatosa nube de algodón le pedí a mi hermana mayor que la sujetara mientras durara el viaje, con la advertencia de que no aprovechara la ocasión para comérsela.
Así que subí a un fabuloso coche de bomberos y después de que sonara una sirena el tiovivo comenzó a dar vueltas.
A cada vuelta que daba, el algodón se iba haciendo más y más pequeño y ante la imposibilidad de bajar, yo estaba cada vez estaba más angustiado, la vuelta cada vez se me hacía más larga, ese viaje para mí duró una eternidad, bajé llorando, desconsolado, sin poder comprender que en realidad mi nube se encogía solo con el contacto con el aire.

Ese fue mi primer contacto con la impermanencia.

permitidme un pequeño verso.

la vida sigue dando vueltas
mi algodón de azúcar
se funde en otras manos.

Sho Gu




miércoles, 13 de marzo de 2013

domingo, 10 de marzo de 2013

paciencia


la paciencia no es esperar eternamente sino actuar en el momento justo

Sho Gu

viernes, 8 de marzo de 2013

entrevista de trabajo



Siddharta marchó a casa del comerciante Kamaswami. Le habían enviado a una rica mansión; los criados le guiaron sobre valiosas alfombras hasta un salón, donde debía esperar al dueño de la casa.
Entró Kamaswami. Era un hombre ágil y atlético, con el cabello muy canoso, unos ojos sabios y prudentes, una boca exigente. Amablemente se saludaron anfitrión y huésped.
-Me han dicho -empezó el comerciante- que tú eres un brahmán, un sabio, pero que buscas empleo en casa de un comerciante. ¿Acaso te encuentras en la miseria, brahmán, y por eso buscas empleo?
-No -contestó Siddharta-, no me encuentro en la miseria, y jamás me he encontrado así. Has de saber que vengo de entre los samanas con los que he vivido mucho tiempo.
-Si vienes de los samanas, ¿cómo no vas a estar en la miseria? Los samanas no poseen nada,¿verdad?
-Nada tengo -repuso Siddharta-, si es lo que quieres decir. Desde luego que no. Sin embargo, eso ocurre porque así lo quiero; por lo tanto, no estoy en la miseria.
-Pero, ¿de qué piensas vivir, si no posees nada?
-Nunca he pensado en ello, señor. Durante más de tres años no he poseído nada, y jamás pensé de qué debía vivir.
-Es decir, que has vivido a expensas de los demás.
-Supongo que así es. También el comerciante vive a expensas de los otros.
-Bien dicho. Pero no les quita a los otros lo suyo sin darles nada: en compensación les entrega mercancías.
-Así parecen ir las cosas. Todos quitan, todos dan: ésa es la vida.
-Conforme, pero, dime, por favor: si no posees nada, ¿qué quieres dar?
-Cada uno da lo que tiene. El guerrero da fuerza; el comerciante, mercancía; el profesor, enseñanza; el campesino, arroz; el pescador, peces.
-Muy bien. ¿Y qué es, pues, lo que tú puedes dar? ¿Qué es lo que has aprendido? ¿Qué sabes hacer?
-Sé pensar. Esperar. Ayunar.
-¿Y eso es todo?
-¡Creo que es todo!
-¿Y para qué sirve? Por ejemplo, el ayuno... ¿Para qué vale?
-Es muy útil, señor. Cuando una persona no tiene nada que comer, lo más inteligente será que ayune. Si, por ejemplo, Siddharta no hubiera aprendido a ayunar, hoy mismo tendría que aceptar cualquier empleo, sea en tu casa o en cualquier otro lugar, pues el hambre le obligaría. Sin embargo, Siddharta puede esperar tranquilamente, desconoce la impaciencia, la miseria; puede contener el asedio del hambre durante mucho tiempo y, además, puede echarse a reír. Para eso sirve el ayuno, señor.


Siddharta (Hermann Hesse)

lunes, 4 de marzo de 2013

procesos recurrentes...circulos viciosos




Se puso todo complicado
todo esto, nada de eso...
desde que dejé mi viejo vicio de soñar
saltar de precipicio en precipicio
gajes del oficio.
Pagar para ver lo invisible
Y después mirar

Lo que es una pena
Pero usted no vale la pena
No vale  una punzada de este dolor
No  ajusta como la rima en un poema...
es tan pequeño..
Pero va y viene me envenena
Y me condena al rencor
De repente, el bajónazo
Y me siento como un idiota
Repitiendo, repitiendo, repitiendo
Como un disco rayado
El texto antiguo, pertinaz 
de los amantes mal amados
de los amores mal vividos
Y el terror de ser abandonada
Empujando, recordando, reabriendo
La misma vieja herida
Es para no volver a caer

por lo que no me permito olvidar..

Lo que es una pena
Pero usted no vale la pena

domingo, 3 de marzo de 2013

sábado, 2 de marzo de 2013

flash


¿que te impulsó a seguir practicando?

Joder!  me dolía más el alma que las rodillas!.


Sho Gu