viernes, 17 de abril de 2020

confinamiento interior (SEVILLA)




«El que escribe no estará jamas a la altura del que muere»

Albert Camus



Zazen, la VÍA, la VIDA... no es mi opio.

Son las ocho de la mañana, estoy solo en la parada del Bus, espero cinco minutos y ahí llega, cuatro personas (casi todo mujeres), con guantes y mascarillas....

separados, alejados, solos 
solidarios 
en esa soledad impuesta.


Bajo del bus y sigo mi camino, andando......... silencio en la ciudad que ama la algarabía.

Somos muy pocos los peatones en esta ciudad tumultuosa  no nos acercarnos ni tan siquiera con la mirada.

A mi móvil van llegando una tras otra citas de Maestros, he dejado de leerlas, es como si me estuviera ahogando en un oceano y me ofrecieran un vaso de agua.

Vivo mi impermanencia, mi amigo el poeta ha desconectado el teléfono, paso por su casa y no contesta.

La impermanencia.......con la que jugaba filosóficamente y que ahora se manifiesta abruptamente ante mi.


Ví la sombra del látigo.......nada
 
Noté el roce del látigo en mi piel.......nada

Sentí el dolor del golpe del látigo en mi piel.........nada

Ahora el látigo hiere mi piel hasta llegar hasta el hueso..........??????


Buen Zazen.